Zelenski renuncia a la entrada de su país en la OTAN. Avanzan las negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania

Rusia y Ucrania han celebrado este miércoles la sexta ronda de negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz. La posibilidad de que Ucrania se convierta en un estado desmilitarizado, al estilo de Austria o Suecia, es una opción que se están debatiendo en las negociaciones entre Moscú y Kiev; así lo anunció el miércoles el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov.

No obstante, Ucrania ha reclamado que se establezca un modelo de neutralidad propio para su país y no uno basado en el de otros países como Suecia o Austria, que tienen ejército propio pero no pertenecen a la OTAN.

El presidente ucraniano comentó muy a su pesar «nos dimos cuenta de que Ucrania no va a poder formar parte de la OTAN. Lo entendemos, somos personas razonables». Zelenksi afirmó que “Kiev necesita nuevos formatos de interacción con Occidente y garantías de seguridad separadas».

El mandatario también lamentó que la Alianza Atlántica no aplique una zona de exclusión aérea sobre Ucrania para prevenir los ataques rusos. De igual manera señaló que las sanciones internacionales aplicadas hasta ahora “no son suficientes”, al tiempo que pidió un “embargo comercial” total a Rusia.

Los dos países avanzan en la elaboración de un borrador de acuerdo para frenar la guerra

El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov ha asegurado que «está cerca de obtenerse un acuerdo sobre las garantías de seguridad con Ucrania».

Esta está siendo la ronda de negociaciones más larga desde que ha empezado la guerra. Empezó el lunes y se va a prolongar este miércoles. El responsable ruso dice que las conversaciones «son difíciles» pero que hay posibilidad de «llegar a un compromiso».

Las negociaciones entre Rusia y Ucrania entran hoy en su sexta ronda, en el que es el intento más prolongado de alcanzar un acuerdo que permita detener la guerra.

Un esbozo del plan de 15 puntos, adelantado por el ‘Financial Times’, prevé la renuncia de Kiev a integrarse en la OTAN y límites fijados para sus fuerzas armadas.

Más allá de esos dos puntos que parece que el Gobierno ucraniano es capaz de firmar, no parece que los rusos vayan a renunciar a sus pretensiones territoriales sobre Crimea, así como el reconocimiento de la independencia de las dos repúblicas populares del Dombass.

¿Puede un Gobierno ucraniano aceptar tan duras condiciones? ¿Le conviene hacerlo teniendo en cuenta el descomunal desgaste que está sufriendo Rusia en la semana tres de contienda? ¿En caso de aceptar las condiciones impuestas por Rusia, pasará Zelenski de héroe para la mayoría de ucranianos a una especie de Michael Collins, odiado por algunos y respetado por otros? ¿Hasta qué punto estarán dispuestos a ceder lo rusos a corto plazo?

Son preguntas de difícil respuesta que esperamos poder responder con el paso de los meses.

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