Y la veleta salió volando

Terremoto político el que vivimos ayer en España. No recuerdo una jornada política tan intensa (al margen de las innumerables elecciones que se han sucedido estos últimos años) desde aquel 1 de junio de 2018, cuando Rajoy abandonaba la Moncloa después de que una moción impulsada por la izquierda y demás partidos nacionalistas triunfara.

Lo que vivimos durante el día de ayer no fue sólo una moción de censura. Fue la consumación de un plan pensado de manera fría y secreta por el que, hasta ahora, había sido el socio de entendimiento con el Partido Popular: Ciudadanos.

El partido de Arrimadas viene viviendo meses muy difíciles, no sólo por las últimas hecatombes electorales, sino por la crisis persistente de identidad de un partido que ayer firmó su sentencia de muerte. Ciudadanos había conseguido salvar parte del colchón de sus electores gracias al discurso de “frente a Sánchez, nosotros”. Y claro, el hecho de cogobernar con el PP para hacer valer ese lema les ayudó a sustentar la poca credibilidad de la que tanto les gusta presumir. La puñalada por detrás al gobierno murciano supuso el viraje político definitivo del partido naranja hacia el centro-izquierda, bajo la ridícula excusa, una vez más, de la corrupción. O así lo quiso hacer entender la presidenta de Ciudadanos. Y resulta curioso que quiera vendernos ese eslogan, más aún cuando va a sustentar el futuro ejecutivo murciano a través de un pacto con un socialista imputado por prevaricación. Así, Murcia se queda con un gobierno en funciones en medio de una crisis sanitaria y económica sin precedentes, fruto de una traición que no sólo se estaba cocinando en tierras del sur.

Es evidente que la gran reforzada de la jornada de ayer fue Isabel Díaz Ayuso (una vez más) ya que, consciente desde hace tiempo de lo que se cocía en el entorno de Aguado, decidió salvaguardar la libertad que lleva presidiendo Madrid desde hace ya un tiempo. Un giro que, seguramente, no se esperaba ni el propio Aguado, ni Más Madrid ni PSOE, que tenían preparadas las mociones de censura para intentar extrapolar la traición murciana de la mano de Ciudadanos. Curioso que, a estas alturas, no se hayan dado cuenta de que la Presidenta de la Comunidad de Madrid siempre va un paso por delante de los acontecimientos. Y ayer lo comprobamos. Ayuso ha expresado hoy que quiere ganar por mayoría absoluta y la verdad es que la realidad política de este país no le favorece, pero de seguro no irá desencaminada. Más aún sabiendo el balance de su gestión hasta el momento, protagonizando una de las mejores tasas de empleo y economía del país, y tomando decisiones técnicas en momentos drásticos, algo que desde el gobierno central ha venido sonando a chino desde que comenzó la pandemia.

Lo que se vota en Madrid el próximo mes de mayo no es sólo “Socialismo o Libertad” (que también), sino la certificación electoral de la muerte de Ciudadanos. La naranja, sin jugo desde hace mucho tiempo, está a punto de presenciar que en política no todo vale.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.