Vox Zaragoza reivindica la figura de la madre Ràfols

El pasado sábado 12 de marzo, en Zaragoza, enmarcada dentro de la quinta edición de recreación de los Sitios de Zaragoza (1808-1809), tuvo lugar una extraordinaria actividad titulada “La madre María Ràfols: un icono desde Los Sitios hasta la Guerra Civil”.

La propuesta fue elaborada por Gloria Andrés, responsable el Equipo de Mayores de VOX, y consistió en una visita a la iglesia del Hospital de Nuestra Señora de Gracia, así como a su cripta, junto con una ponencia que corrió a cargo de Antonio J. Candado Aguado, en colaboración con Andrés Mateo Pardo, sobre la vida de la hermana Ràfols.

Con la pequeña iglesia casi llena, la ponencia logró llegar hasta el medio centenar de asistentes de las más diversas edades. La curiosidad, junto a un cierto desconocimiento de la figura de la madre Ràfols, logró atraer a afiliados y simpatizantes al partido, siendo lo importante poder ofrecer al público una actividad atractiva, amena, innovadora y con obras históricas originales con las que el espectador pudiera interactuar.

Pasadas las 11 de la mañana, Gloria dio comienzo a la actividad fascinando al público con una breve pero exhaustiva explicación histórica y artística sobre la hermosa capilla en el que se encontraban, las obras que los rodeaban y sus dataciones históricas. Después, sin mayor preámbulo presentó a ambos ponentes, quienes dieron comienzo a la conferencia.

Andrés Mateo comenzó detallándole al público los primeros años de María Ràfols: su nacimiento; familia; niñez; el momento en el que fue llamada a servir a Dios, en 1794 en el monasterio femenino de San Gervasio, perteneciente a la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén; cómo en 1803 conoció al padre Juan Bonal y su llegada a Zaragoza en 1804, año en el que ambos fundan la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana.

Tras esto, Antonio J. Candado continuó introduciendo al público en las dimensiones del conflicto y en la importancia de la Zaragoza de aquel entonces. Narró el alcance de destrucción, las bajas, las condiciones de vida en ambos sitios y cómo Zaragoza se convirtió en un símbolo internacional de resistencia frente a las tropas napoleónicas. Contextualizó todo esto para hacer entender la difícil labor que la madre Ràfols, junto al resto de hermanas, llevaron a cabo en el cuidado de enfermos, la asistencia a dementes, la recuperación de arte y objetos religiosos de entre los escombros y el célebre episodio en el que consiguió comida, material sanitario y un salvoconducto para las labores humanitarias del propio Mariscal de campo Jean Lannes en 1809.

De igual forma, prosiguió Antonio explicando al público el reconocimiento institucional de la Madre Ràfols en 1908, a tenor de la celebración de la Exposición Universal hispano-francesa y el primer centenario de Los Sitios. Resaltó la importancia de que la única heroína de Los Sitios en llegar a ser beatificada y la única en recibir un título individual. El Ayuntamiento de Zaragoza la nombró, al igual que al padre Juan Bonal, “Heroína de la Caridad”.

Para finalizar con su turno de palabra, quiso explicar la devoción que se mantuvo  durante la Primera Guerra Carlista (1833-1839), la Primera República española (1873-1874), la Segunda República española (1931-1939), figura denostada y casi prohibida por el anticlericalismo manifiesto de ambos periodos. Una devoción que llegó hasta Guerra Civil española (1936-1939) y a los voluntarios zaragozanos de la División Azul para los que también fue objeto de gran devoción.

Para ello, hizo pasar a los espectadores una pieza original de 1939, un libro titulado Profecías de la Madre Ràfols: una compilación de profecías póstumas escritas en los últimos años de su vida, entre 1848 y 1853, en el que vaticinó la persecución de la iglesia en toda Europa, la guerra en España y la debacle que se viviría posteriormente. Esto originó un fenómeno en Zaragoza muy peculiar: que familiares y soldados fuesen a orar y pedir la protección de la madre Ràfols en el combate, buscando desesperadamente conseguir pequeñas estampas e incluso reliquias.

De nuevo, mientras el público podía disfrutar de tocar esta rareza literaria original, tomó la palabra Andrés Mateo para seguir contando la vida de María Ràfols, la falsa acusación de ser cómplice de una conspiración isabelina por el hecho de atender al carlista conde de Villemur. Narró su estancia en la prisión de Predicadores, su destierro de Zaragoza y el exilio a Huesca y, por último, su fallecimiento en Zaragoza a los 71 años de edad. Explicó la problemática en torno a la beatificación de la madre Ràfols, paralizada en 1944 y terminada por el Papa Juan Pablo II en 1994. También, la importancia de la madre Ràfols en España pero también en el resto del mundo llegando a tener hospitales y colegios en Venezuela con su nombre.

Por último, tomó la palabra Antonio J. Candado para reivindicar a Ràfols como una figura que el feminismo no ha querido reconocer. Un movimiento preeminentemente de izquierdas, cuyas heroínas pertenecen al corpus de autoras y personajes del socialismo, el marxismo o el comunismo.

Ràfols fue una pionera y una mujer adelantada a su tiempo: fue precursora de la Cruz Roja que, más tarde, Henry Dunant fundaría en 1878. Fue también pionera en conceptos como la vida religiosa apostólica femenina, la enfermería científica moderna, la formación profesional o los acogimientos familiares.

Fueron mostrados a los asistentes una compilación de obras populares que recapitulan la historia de Aragón en las que no aparece la madre Ràfols pese a toda su importancia. Para concluir la conferencia, se realizó una promoción a todos los asistentes de las curiosidades y pequeños tesoros que podrán ver si visitan el Noviciado de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana en Zaragoza.

La conferencia, que cautivó el interés de todos los asistentes, se cerró con la declamación, por parte de Antonio, de los versos finales de la Oda al 2 de mayo del poeta hispánico Bernardo López García, tras el que se hizo romper el silencio con un efusivo y cálido aplauso.

Entre el público, se contó con personalidades del partido como el Vicepresidente de VOX Zaragoza, Carlos Luis Falcón, o la Primera Vocal del Comité Ejecutivo Provincial, María Luisa Gaspar, quien tomo la palabra para darle el mejor broche posible a la conferencia destacando el trabajo de los jóvenes ponentes.

Una vez el público se levantó, Gloria Andrés, bajó a los asistentes que así lo quisieron a la cripta, donde les explicó algunos de los detalles y curiosidades que allí habían permanecido a lo largo de los siglos.

Tras el acto, a todos los asistentes se les obsequió con un pequeño paquete compuesto por un resumen de los puntos clave de la conferencia, un libro sobre la vida del padre Juan Bonal, un libro sobre la vida de la madre María Ràfols y dos estampas suyas.

Quisiera, para esta reseña, agradecer la inestimable labor de Gloria Mateo, las afectuosas palabras de María Luisa Gaspar, la asistencia y cariño de Carlos Falcón, la iniciativa de Olga Cebolla por permitirnos, desde ECLU, desarrollar estas actividades y el incansable trabajo de mi compañero Andrés Mateo. Dedico esta noticia, así como la actividad, a la memoria de mi abuelo, Juan Candado San Juan.

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