Viktor Orbán es expulsado del Partido Popular Europeo

Por Redacción

El PPE ya había cambiado los estatutos ante la imninente expulsión del que es por mucho el primer partido de Hungría (FIDESZ), la coalición nacional-conservadora y cristiana presidida por el polémico Viktor Orbán.

Orbán es muy conocido en Europa, no solo por llevar en el gobierno de Hungría varias legislaturas con mayorías absolutas que ya quisieran sus homólogos occidentales, sino por haber plantado cara a la UE en 2015, durante la conocida como crisis de los refugiados.

Antecedentes.

A finales de 2015 Tsipras, al mando de la coalición de izquierda radical Sryza, se hace con la presidencia de Grecia precipitando un grave empeoramiento de la ya de por sí grave crisis migratoria y económica que atravesaba el país heleno.

Entre 2015 y 2016, la UE trató de imponer una serie de cuotas de acogimiento de refugiados ante el colapso del sistema de acogida italiano. Cuotas con las que luego ningún país cumplió pero que fueron apoyadas por la generalidad de los 4 grandes grupos parlamentarios de Bruselas que conforman la gran coalición de consenso.

Orbán decidió, paralelamente a rechazar las cuotas, construir una valla y cambiar una serie de leyes para impedir lo que, a sus ojos y a los de la gran mayoría de húngaros, era una auténtica invasión de inmigrantes económicos.

Aunque los años han dado, en gran medida, la razón a Orban- el brexit tuvo mucho que ver con aquella crisis y con la reacción ante las imposiciones de la UE, y la propia Merkel ha reconocido que la política de brazos abiertos fue un error- a partir de aquel desencuentro todo ha ido peor entre Fidesz y el PPE.

El tiempo ha evidenciado que, la agenda política de Viktor Orbán, nacionalista y liberalista (que no liberal, según el propio Orban)-conservadora, poca relación guarda con el programa político del Partido Popular en los principales países de Europa occidental. Especialmente con las agrupaciones populares en Alemania, Holanda, Francia y España, algunos de los principales bastiones del que ahora es el principal partido en el parlamento europeo.

Tampoco han ayudado a calmar las aguas una serie de eventos a resaltar.

  • La lucha sin cuartel de Orban contra el magnate George Soros, cercano a buena parte de los políticos que conforman los 4 eurogrupos parlamentarios que forman parte del «consenso general» en Bruselas para los asuntos clave de la unión.
  • La hoja de ruta que se ha empleado en Polonia y Hungría para evitar un control externo de los sistemas judiciales de ambos países, así como las reformas llevadas a cabo para quitar de en medio a los viejos jueces de la época comunista. Esto no deja de ser algo similar a lo que hizo el PSOE en los 80 una vez llegó al poder, pero, por alguna razón, que lo hagan Polonia y Hungría sí es un problema y un déficit democrático.
  • El discurso «iliberal» que venido promocionando el líder húngaro en los últimos años y que choca mucho a políticos liberales y populares occidentales. Partidos cada vez menos conservadores y más partidarios del multiculturalismo y el federalismo europeo.

De esta forma, el partido FIDESZ, primera fuerza en Hungría, tendrá que buscarse un nuevo grupo parlamentario del que formar parte.

Todas los elementos apuntan a que este será el partido de Conservadores y Reformistas Europeos. Partido del que el Partido Conservador Británico fue principal fuerza hasta antes del brexit y al que ahora, pertenecen partidos como el PiS polaco (partido de gobierno en aquel país); Vox, tercera fuerza cada vez más consolidada en España; Nueva Alianza Flamenca, primer partido en Flandes; Fratella della Italia, el gran aliado de Salvini en Italia; el partido Gaullista francés de Dupont Agnan, principal aliado de Marine Le Pen; o el Partido Demócratas Suecos, que actualmente se disputa una de las tres primeras plazas como fuerza política en Suecia.

Los 13 diputados de FIDESZ pueden hacer del grupo de Conservadores y Reformistas la principal oposición junto al grupo Identidad y Democracia (76) a la gran coalición de populares y socialdemócratas, con liberaldemócratas y verdes como socios menores, que gobierna desde 2014.

Es decir, Orban reforzaría esta oposición conservadora y los podría situar a la par que el grupo de Europa de la Identidad y la Democracia, que actualmente lidera Salvini y que tiene entre otros valedores a Marine Le Pen en Francia, Mateo Salvini en Italia, Vlaams Belang en Flandes, FPO en Austria, PP Danés en Dinamarca, AFD en Alemania, Partido por la Libertad en Holanda o Verdaderos Finlandeses en Finlandia.

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