¡Váyase, ministra Maroto, váyase ya!

No me extrañan sus penosas declaraciones porque ha mamado del socialismo menos atractivo y más parasitario; ese socialismo que sólo aspira a poner la bota sobre el individuo.

En lo que se refiere a la erupción volcánica de La Palma, Reyes Maroto ha defendido que lo prioritario es dar tranquilidad a los turistas afectados y a los que están llegando a la isla. Es más, ha añadido que «se está dando información para que los turistas puedan viajar a la isla y disfrutar de algo inédito de poder ver en primera persona».

El hecho de que una desgracia así no haya sucedido en ese territorio desde hace 50 años, también parece ser un motivo de «espectáculo y expectación» para la insensata ministra florero, Reyes Maroto. Ya se lo recordarán cuando lleguen las elecciones, salvo que Pedro Sánchez deje a un lado su torpeza y opte por prescindir de ella «ipso facto». Cualquier presidente sensato lo hubiera hecho ya ante las bufonadas que ha dicho. Claro que de nuestro falso «doctor» se puede esperar cualquier cosa menos que haga lo correcto.

¡Qué nivel, ministra Maroto, qué nivel! Me gustaría saber qué han dicho en Medina del Campo, su terruño de nacimiento, cuando hayan escuchado sus pretensiones turísticas y sus demostradas sandeces en la entrevista que le hacían en Canal Sur Radio: «Desde Turespaña y desde las embajadas vamos a dar toda la información para que la isla (de La Palma) se convierta en un reclamo para los turistas que quieran ver este espectáculo tan maravilloso de la naturaleza con prudencia, porque ahora mismo lo que nos preocupa es la seguridad de los turistas». Y se ha quedado tan pancha. Atiende, ministra: decía Sócrates que «Sólo hay un bien, el conocimiento; sólo hay un mal, la ignorancia». ¿Crees que lo tuyo es el conocimiento?

¡Qué poca dignidad ha mamado de la mucha que hay en Ataquines, su tierra adoptiva!  ¡Qué vergüenza tener que decir que este vulgar personaje tiene raíces vallisoletanas y castellanas! ¡Qué asco de la gente que se congratula de las desgracias ajenas si ellas benefician sus intereses particulares! Reyes Maroto demuestra que ha mamado del socialismo menos prudente y más parasitario; ese socialismo que sólo aspira a poner la bota sobre el individuo. Me recuerda al pollo o polla de Stalin, pues nunca se habló de su sexo.

¡Cuánta degeneración y maldad puede llegar a acumular una persona por su indigencia intelectual! De poco le ha servido a la ministra su licenciatura en Ciencias Económicas. ¿Se puede ser más ignorante para hacer unas afirmaciones así? Es un hecho que Reyes destroza todo aquello de lo que opina, como desbarató las elecciones madrileñas al ir segunda en la lista de Gabilondo y arruinó la tramposa campaña electoral del 4-M al salir con la engañosa navaja ensangrentada.

Dicen en el PSOE madrileño que Reyes Maroto es casi tan gafe como lo era Rodríguez Zapatero o demuestra serlo el propio «doctor» Sánchez. Viene aquí al pelo el pensamiento del dramaturgo indio hinduista, Kalidasa, respecto a que «las grandes almas son como las nubes: recogen para luego verter» Lo malo es que la ministra únicamente ha recogido lo malo y lo peor que rezuma el negligente socialismo; por tanto, ya se sabe qué es lo que puede verter.

No parece preocuparle a la ministra medinense el hecho de que más de 10.000 personas estén evacuadas de sus hogares. No es de recibo que, el desastre natural que nos tiene a todos españoles preocupados y angustiados, sea motivo de alegría turística para ella. ¿Por qué esa muchacha utiliza  la desgracia ajena para obtener rentabilidad política. Nada que ver su vulgar actitud  con la zozobra que vive el presidente del Cabildo: «la lava se come literalmente viviendas, infraestructuras y cultivos que va encontrando en su camino hacia la costa del valle de Aridane».

La señora Maroto, ministra de lengua viperina, parece danzar sobre la desgracia ajena porque ya puede llegar el turismo del Reino Unido a La Palma sin necesidad de controles pandémicos. ¿Se dan cuenta ustedes de la indigencia intelectual de esta señora, además de la satánica y siniestra maldad que atesora? Con este nivel en el Gobierno, parece que lo más lógico y prudente sería convocar elecciones generales cuanto antes, pero dado el nivel de la oposición no sé si es peor el remedio que la enfermedad.

En fin, Maroto ya es casi tan gafe como lo era Rodríguez Zapatero o demuestra serlo el propio «doctor» Sánchez. Confío en que los diputados canarios pongan en su sitio a la desvergonzada ministra de Turismo. Debe ser la única española que se ha congratulado de las desgracias ocasionadas por la erupción en La Palma.

¡Váyase, ministra Maroto, váyase ya!

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