Una concejal del PSOE es agredida por un marroquí tras pronunciar un discurso político

María Antonia García Jiménez fue agredida hace unos días por un delincuente de origen magrebí tal y como relató al diario La Opinión de Murcia.

La concejal, abogada de profesión, fue asaltada el pasado día 30 de noviembre en el casco antiguo de Lorca, a pocos metros de su casa. Como ha explicado, volvía de una conferencia en la que se habló de la recuperación del recinto histórico, “pero faltó hablar de seguridad”, ha dicho.

Ofrecí resistencia desde el minuto cero. Tiraba de la bandolera del bolso para quitármelo mientras no dejaba de mirarme sorprendido. Grité y grité, pero nadie bajó a socorrerme. Hasta le perseguí, pero me derrumbé presa de un ataque de nervios. 

María Antonia García Jiménez, reconocida defensora de los derechos de las minorías y firme activista a favor de la inmigración, es concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Lorca.

La conferencia se ofreció en la Casa del Artesano y algunos al salir de la ponencia le ofrecieron acompañarla a su casa. 

Les dije que de eso nada, que estaba a dos minutos y que no pasaba nada. Bajé por la calle Álamo y giré, como siempre, para la zona de la antigua Plaza de Abastos. Llevaba el bolso a la derecha y saqué el móvil para llamar a mi hija y saber qué tal le había ido el día. En ese momento, noté que el asa se deslizaba y entonces pegué el brazo al cuerpo para evitar que se me cayera.

Seguidamente, la víctima dio la vuelta y vio a un individuo que acababa de salir de la entrada del garaje de la antigua Plaza de Abastos“No llevaba mascarilla. Era de piel blanca, pero magrebí. Tenía perilla, rapado por los laterales y con un mocho de pelo en lo más alto. Me miraba sorprendido. Quizás no esperaba que opusiera resistencia. Entonces, comencé a gritar como si fuera una soprano. Grité: ¡Socorro, socorro, ayuda…!”, ha añadido la abogada.

Algunos vecinos, ha contado, se asomaron a la ventana. 

Mi reacción era gritar para que algún vecino saliera, bajase y me ayudara. La gente estaba asomada, pero no decían nada. Luego supe que habían llamado a la policía, porque aparecieron tanto Cuerpo Nacional de Policía como Policía Local.

El forcejeo entre ambos continuó lo que se hizo para María Antonia casi interminable. “Recuerdo que abrió las piernas para coger fuerza y me tiró al suelo y me arrastró. Yo seguía agarrada al bolso, hasta que el asa se rompió y salió corriendo por la calle Fernando V hacia los barrios altos. Me levanté y le seguí, pero en la puerta del Archivo Municipal me derrumbé presa de un ataque de nervios”.

Allí, un grupo de viandantes la socorrieron. Más tarde fue conducida al servicio de Urgencias donde fue atendida de sus heridas y presentó denuncia ante en Comisaría. “Saben quién es, pero aún no lo han detenido. Lo reconocí rápidamente, porque no se ocultó y pude verle perfectamente. Está en nuestro país de forma irregular”, ha explicado.

En la zona, a comienzos de octubre una mujer apareció muerta en la vía pública. El suceso, por el que se detuvo a un joven, aún está bajo secreto de sumario. También se han sucedido en los últimos años distintos asaltos: a una mujer de cierta edad la arrastraron y robaron en la calle Pío XII; otra abogada también sufrió importantes heridas tras un robo; una mujer, también mayor, resultó herida cuando le robaban el bolso al entrar en su vivienda junto a la Oficina Judicial de Zorrilla esquina con Alfonso X el Sabio.

María Antonia García Jiménez ha reconocido que ya no es capaz de volver a salir a la calle tranquila como hasta antes de sufrir la agresión. Probablemente ahora entienda mejor a muchas de las mujeres que no ven con buenos ojos la permisividad existente en nuestro país con la inmigración ilegal o la delincuencia.

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