Un profesor de la Universidad de Barcelona recibe insultos de «fascista» y «colono»

García Manrique denuncia haber recibido presuntamente una agresión por parte de otro profesor. Dicho ataque contaría, presuntamente y según el agredido, con el aval del rector, Joan Guàrdia.

Insultos y amenazas son habituales en la Cataluña de organizaciones independentistas como Arran, rama juvenil y de choque de las CUP.

Hace años que se han normalizado las coacciones a alumnos y profesores. En algunas universidades catalanas estos hechos se han trasladado al Claustro de la Universidad de Barcelona (UB).

Ricardo García Manrique recibió el pasado 20 de julio en el Claustro de la UB calificativos como «fascista» y «colono». El primero con Joan Guàrdia como rector, después de que se impusiera en diciembre en las elecciones con una candidatura apadrinada por la entidad separatista ANC.

Al parecer y según el agredido verbalmente, el motivo del ataque recibido durante el transcurso del Claustro, con la presencia de 180 académicos, es que se debatiera un manifiesto de apoyo a los líderes independentistas procesados por el golpe al orden constitucional de octubre de 2017.

«Para ello invoqué al deber de neutralidad ideológica de las universidades», señala Ricardo.

Una vez aprobado y debatido el manifiesto decidió impugnarlo con otros profesores ante los tribunales, que les acabaron dando la razón. El juzgado de lo Contencioso-Administrativo 3 de Barcelona condenó a finales de 2020 a la UB por vulnerar los derechos fundamentales a la libertad ideológica y a la libertad de expresión de sus profesores y alumnos.

Algunos profesores separatistas parecen no haber olvidado las acciones de Ricardo. Entre ellos un un miembro del departamento de Historia del Arte que, según señala García Manrique, le llamó «fascista y colono» ante el aval por pasividad del nuevo rector de la UB. «Llamar a alguien colono en Cataluña supone simple y llanamente tratar de excluirlo de la comunidad, aludiendo a sus orígenes. Sino lo es, se parece mucho a un insulto xenófobo y racista».

García Márquez lamenta que el Rector Guàrdia, que presidía su primer claustro, no le amparase ante la protesta y pidiera la retirada de los insultos. Al parecer ocurrió lo contrario. El rector se limitó a recordar que en el Claustro impera la libertad de expresión siempre y cuando «se respeten las reglas de cortesía académica». Lo mismo atribuye a los 180 asistentes restantes.

El testimonio de Ricardo ha despertado reacciones de apoyo y solidaridad de entidades constitucionalistas como Societat Civil Catalana y S’ha Acabat. También de otros profesores universitarios, como Isabel Fernández Alonso, profesora titular de comunicación en la UAB, y Chantal Moll, profesora de derecho civil en la UB.

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