Un dispositivo diseñado por la Guardia Civil consigue salvar a Lardero de otra tragedia; sacan de la calle a un depredador de menores que acosaba a una niña de 11 años

Tras la abominable tragedia que tuvo lugar en Lardero hace medio año, cuando contra las indicaciones de la junta de Tratamiento de la prisión procedieron a sacar de la cárcel tras apenas 23 años al asesino y violador Francisco Javier Almeida, condenado por haber asesinado a una mujer y abusado de un menor y tras semanas de los vecinos de la zona alertando del comportamiento del sujeto sin conocer su identidad ni su expediente criminal, acabó con la vida de un niño.

El 28 de octubre, el depredador sexual que debería haber estado en prisión se llevó a Álex, de nueve años, con engaños desde un parque mientras celebraba una fiesta de Halloween. Al percatarse de que por el disfraz había confundido al niño con una niña, procedió a asesinar a sangre fría a la víctima.

Por fortuna, Lardero, a pesar de haber revivido nuevamente el terror de convivir con una situación horrible con otro sujeto peligroso rondando -algo de lo que muchos padres estaban al tanto- con un depredador rondando a sus hijos, esta vez no ha habido que lamentar ninguna tragedia.

DENUNCIA DEL ACOSO Y CREACIÓN DEL OPERATIVO DISEÑADO POR LA GUARDIA CIVIL

En esta ocasión, los padres de una niña de 11 años acudieron a interponer una denuncia en el cuartel por el acoso constante que sufría su pequeña a manos de un hombre de Lardero que la seguía en el parque, la parada de autobús y a la salida del colegio en Lardero.

La niña aseguraba que el hombre la perseguía diciéndole obscenidades y llevaba una mascarilla, capucha y gafas de sol

La Guardia Civil procedió entonces a montar un dispositivo que ha permitido no sólo proteger a la niña, sino recabar las suficientes pruebas para sacar al sujeto de la calle. Además ha demostrado el perfil «depredador» del acosador y su fijación con la niña. Este operativo ha contado con la colaboración de la Policía Local de Lardero.

PROTECCIÓN DE LA NIÑA E IDENTIFICACIÓN DEL DEPREDADOR

Inmediatamente se procedió a proteger a la niña con agentes de paisano que se convirtieron en su sombra y que además fueron así capaces de identificar al hombre de 41 años, certificar el acoso sufrido por la menor y estudiar su personalidad y hábitos.

El depredador salía frecuentemente por la noche y se perdía en callejones oscuros y se trasladaba usando dos vehículos distintos.

En muchas ocasiones conducía con los pantalones bajados. En el interior de su coche, los investigadores hallaron preservativos abiertos

Durante dos semanas, el tiempo que duró el dispositivo, la Guardia Civil siguió a la niña diariamente, observó como el sujeto la seguía y también pudieron comprobar como bajaba la velocidad del vehículo al pasar por colegios y parques.

RECOPILACIÓN DE PRUEBAS SUFICIENTES PARA SACARLE DE LA CALLE

De vital importancia era poder conseguir las pruebas suficientes -y suficientemente firmes- como para no sólo detenerle, sino llevarle ante el juez con la garantía de sacarle de la calle.

El pasado 3 de mayo lo consiguieron y detuvieron al depredador al que un día más tarde pusieron a disposición judicial

El magistrado, por su parte, ha enviado al sujeto a prisión por acoso a menores después de que la niña le reconociera sin dudarlo y tras estudiar las irrefutables pruebas presentadas por la Guardia Civil.

Igual que el violador asesino Almeida, este depredador también se negó a declarar

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