Ucrania parece avanzar en Severodonetsk y el noreste de Jarkov, Rusia ya ni siquiera podría mantener posiciones. La Duma se posiciona en contra de intercambiar a los prisioneros de la acería Azovstal

A medida que avanzan las semanas la cosa parece complicársele a Rusia. Aunque su retirada de Kiev y el norte de Ucrania, su conquista de Mariúpol y su repliegue y retroceso en Jarkov o Nikolaiv aliviaron inicialmente al ejército desplegado en Ucrania, este da cada vez más signos de desgaste y agotamiento

El aislamiento internacional de Rusia y las enormes bajas sufridas en Ucrania han convertido esta invasión en una contrarreloj que cada vez pinta peor para Moscú. Mientras tanto, el apoyo de la comunidad internacional a Ucrania, que ya en muchos aspectos cuenta con armamento más moderno que el ruso y mejores informaciones de inteligencia, va en aumento.

Asimismo, el paso en firme de Finlandia y Suecia para unirse a la OTAN ya es definitivo. Hoy el parlamento finlandés ha votado su entrada en la OTAN por 188 votos a favor y solamente 8 en contra.

Turquía ha puesto pegas a la entrada de ambos países en la alianza atlántica, principalmente relacionadas con cierto asilo que dichos países ofrecen a los terroristas separatistas kurdos. No obstante y pese a los contratiempos, no parece que eso vaya a impedir en última instancia esta nueva ampliación, que convertirá el Mar Báltico, definitivamente, en un mar de la OTAN.

Los prisioneros de Azovstal

Si hace unos días informábamos del ataque de Rusia sobre la acería de Azovstal con descargas del temible fósforo blanco, ahora es noticia el trato del Ejército ruso con los soldados que aún resisten en las galerías subterráneas de Azovstal.

Si bien el bando ruso había acordado hace unas horas la evacuación y posterior traslado a Rusia de los militares heridos de Azovstal, con visos a un futuro intercambio de prisioneros ya evacuados, ahora la Duma Estatal rusa se opone a que esos soldados en concreto sean intercambiados en venganza por su odio a Rusia y por las grandes pérdidas que su dura lucha ha ocasionado a Moscú.

El portavoz de la Duma ha pedido que los soldados permanezcan en Rusia y sean juzgados por crímenes de guerra. Esto es, casi con toda seguridad, una condena a muerte en un país como Rusia, donde la pena capital todavía está vigente.

Retroceso ruso en el Este de Ucrania

Aunque Moscú sigue intensificando sus esfuerzos en el Dombás, la resistencia ucraniana sigue siendo férrea. El Ejército ruso ya se ha llevado varios reveses tratando de cruzar los complicados ríos de la región, lo que le ha hecho perder varios batallones.

Nuevos refuerzos rusos han sido enviados al combate, entre ellos se encuentran tanques T-90M. Estos son los más poderoso del Ejército ruso después de los nuevos T-14 armata, de los que apenas hay 50 unidades operativas desde 2014.

La mayor parte de las informaciones que nos llegan desde el frente este y desde el noreste (cercanías de Jarkov) son del bando ucraniano y deben ser cogidas con pinzas. No obstante, parece que los avances ucranianos en las últimas horas estarían siendo contundentes tal y como se refleja en el mapa que ilustra la noticia.

Las fuerzas ucranianas afirman estar a solo 7 kilómetros de la ciudad de Vovchansk, un nodo de comunicaciones y recursos importante para el ejército atacante ruso.

Asimismo, fuentes ucranianas aseguran estar recuperando terreno en torno al frente ruso alrededor de Izium. Esa ofensiva rusa es vital para poder rodear a los 50.000 militares ucranianos desplegados en el territorio del Dombás todavía no ocupado.

Si tenemos en cuenta la crudeza de los combates en Mariúpol (rodeada desde mediados de febrero y con el siempre ruso mar de Azov en su parte sur), y que aún con todo ha tardado 3 meses en caer por completo, una gran ofensiva directa de Rusia sobre el actual Dombás sería tan calamitosa que queda descartada. Incluso aunque terminara convirtiéndose en una victoria pírrica para Moscú, el coste a todos los niveles sería demasiado elevado.

Por si eso fuera poco, los ucranianos también afirman haber ganado terreno en Severodonetsk, una de las grandes ciudades del Dombás que todavía estaba bajo control ucraniano aunque parecía que por poco tiempo.

El alcalde prorruso de Odessa le da la espalda a Putin

Gennadiy Trukhanov, el alcalde de Odesa, un importante destino turístico en el sur de Ucrania, era conocido por su apoyo a Rusia, así como por las denuncias de corrupción. Su ciudad incluso fue llamada la «capital del crimen» de Ucrania por el exministro del interior del país debido al auge de la construcción ilegal, dijo The Independent.

Desde la invasión rusa de Ucrania a finales de febrero, el alcalde ha cambiado de postura y ahora defiende el derecho de Ucrania a la soberanía. Su cambio indica lo impopular que es la invasión incluso entre los ucranianos que siempre han simpatizado con Rusia.

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