Tesla bate récords y ya fabrica baterías sin cobalto en masa

Tesla lleva años planeando una estrategia con baterías libres de materiales caros o problemáticos como el níquel o el cobalto. Casi la mitad de sus coches nuevos ya cuentan con baterías LFP. La industria del coche eléctrico está demostrando un gran poder de adaptación al cambio y evolución tecnológica en los últimos años

Tesla desveló los resultados de su primer trimestre hace unos días. Fue un arranque de año espectacular que ha dejado en la caja los mayores ingresos de la compañía en su historia.

Todos los índices se muestran en verde, esto incluye, sorprendentemente, la utilización de baterías libres de cobalto. En los últimos años, Elon Musk ha promovido el empleo de baterías LFP en Tesla para así no depender tanto de los volátiles precios de materiales como el níquel y el cobalto.

Ahora Tesla ya piensa en la implantación generalizada de las celdas 4680. La nueva generación de baterías estructurales de Tesla ya está siendo empleada en algunos vehículos fabricados en Estados Unidos.

Las celdas 4680 están llamadas a revolucionar la industria, ofreciendo un montaje simplificado y más barato, además de un mayor rendimiento con una mejor autonomía. Los primeros Tesla Model Y con este innovador sistema ya circulan por carreteras norteamericanas.

Las baterías de iones de litio no serán para siempre

Aunque las baterías de iones de litio son las más empleadas en la industria, las baterías LFP (litio-ferrofosfato) también empiezan a adquirir un peso considerable. La producción de las LFP es más económica, pero además elimina la dependencia de ciertos materiales, proveedores y aranceles. No obstante, también muestran, a día de hoy, un índice de densidad energética más bajo, lo que supone un rendimiento sensiblemente inferior y menos autonomía.

A pesar de las desventajas, Tesla ha estado trabajando para llevar a un nuevo nivel la capacidad y las cualidades de las baterías LFP. En los últimos tiempos el acceso a materiales como el níquel tampoco está resultando especialmente fácil, lo que a su vez ha obligado a Tesla a incrementar el precio de sus coches repetidas veces en las últimas semanas.

Lo cierto es que, pese a todos los contratiempos, cada vez existen más alternativas a las baterías tradicionales dentro de la industria del eléctrico. Las baterías de litio sólido están cada vez más cerca (hay compañías que las van a empezar a comercializar a gran escala este año) y los nuevos avances, que se producen cada vez con más frecuencia, son muy prometedores.

La mitad de las baterías de los nuevos Tesla ya son LFP

Tesla expuso en detalle algunos datos concretos, como el de producción de baterías y sus tipos. Casi la mitad de las pilas empleadas ya cuentan con una estructura LFP.

La venta masiva de unidades del Tesla Model 3 y Tesla Model Y estándar ha provocado este incremento en el uso de las baterías libres de níquel y cobalto. Actualmente son los modelos más vendidos de la compañía, sobre todo por su tirón comercial en el mayor mercado nacional de coches: China.

La compañía de Austin (Texas) ha aprovechado los buenos resultados financieros y tecnológicos para sacar pecho:

La diversificación de las químicas de las baterías es fundamental para el crecimiento de la capacidad a largo plazo para optimizar mejor nuestros productos para sus diversos usos y ampliar nuestra base de proveedores. Es por eso por lo que casi la mitad de los vehículos Tesla producidos en el primer trimestre estaban equipados con una batería de fosfato de hierro y litio (LFP), que no contiene níquel ni cobalto. Actualmente, las baterías LFP se utilizan en la mayoría de nuestros productos de vehículos de gama estándar, así como en aplicaciones comerciales de almacenamiento de energía.

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