Tanto el PP como Vox dan la batalla energética apostando por la extracción de uranio y litio. «No parece razonable que, ante esta crisis energética, no tengamos ni derecho al conocimiento de cuáles son las reservas de minerales que tenemos en nuestro país»

Tras la ley de cambio climático, aprobada hace más de un año en el Congreso de los Diputados, con el objetivo de «avanzar hacia la consecución de una transición ecológica en España». Dicha ley contó con la abstención de los populares, mientras que la formación Vox, fue la única que posicionó claramente en contra de la ley climática de Pedro Sánchez.

Pero los tiempos cambian, y la emergencia energética provocada por la guerra política han generado un cambio en el discurso del primer partido de la oposición.

De hecho, ahora el Partido Popular ha pedido abiertamente paralizar todo el articulado que recoge la prohibición de extraer minerales críticos para «aumentar las reservas energéticas» del país, así como «abordar» la técnica del ‘fracking’, tal y como lleva defendiendo Vox durante años

Los populares plantean su particular hoja de ruta como «alternativa« al plan de ahorro impulsado por el Gobierno de Sánchez, que ha sido fuertemente criticado por el partido que dirige Alberto Núñez Feijóo y que, incluso, terminará en los tribunales por el recurso ya anunciado por Isabel Díaz Ayuso.

El Partido Popular ha lanzado una iniciativa que pasa por impulsar una reforma de la ley de cambio climático y transición energética para eliminar la «prohibición radical» respecto a cualquier tipo de investigación, extracción o exploración de minerales en España, con el fin de avanzar hacia la «soberanía energética» y reducir la dependencia del exterior.

El eje de la iniciativa gira en torno a explorar las reservas de uranio, que se emplea en las centrales nucleares, y de litio, dos materiales clave en un momento de emergencia energética

Como explica el primer partido de la oposición, la extracción de este tipo de materiales quedó en el limbo por las trabas medioambientales derivadas de una ley cuyo contenido ha quedado cuestionado tras la amenaza de desabastecimiento provocada por el conflicto bélico. «No parece razonable que, ante esta crisis energética, no tengamos ni derecho al conocimiento de cuáles son las reservas de minerales que tenemos en nuestro país», denunció el secretario general adjunto del PP en el Congreso, Guillermo Mariscal, que reafirmó la intención del partido de revertir una dinámica «lesiva» en un contexto de crisis internacional.

Tanto el Partido Popular como Vox presionarán al Gobierno con la modificación de la ley de cambio climático para aumentar las capacidades extractivas del país.

Los de Abascal apuestan sin cortapisas por derogar los artículos 9 y 10 de la normativa vigente para explotar hidrocarburos y yacimientos minerales, así como abolir la norma que apuesta por la descarbonización

Los populares, por su parte, han hecho un llamamiento a combatir la «ideología climática y el fundamentalismo tecnológico», exigiendo al Gobierno iniciativas que se acerquen lo máximo posible a un escenario de soberanía energética.

El PP y Vox han declarado la guerra al decreto energético impulsado por el Gobierno. Los populares llevarán al Congreso una serie de iniciativas para tratar de reorientar al Ejecutivo en el segundo paquete de medidas de ahorro que Sánchez prevé presentar en septiembre. Los populares y Vox buscarán el apoyo de otros grupos para impulsar su propuesta de modificación de la ley de cambio climático.

Además, otra de las proposiciones que registrará el Partido Popular es la de eliminar el IVA a agricultores y empresas que donen alimentos a entidades benéficas «para apoyar a aquellos que más dificultades están pasando». Los populares abogarán también en el Congreso por implementar una tarifa energética fija para los hogares más vulnerables, para evitar que dependan de las fluctuaciones del mercado.

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