Secuestran en Pakistán a una menor cristiana de trece años para convertirla al islam y contraer matrimonio con un musulmán sin su consentimiento y amenazada de muerte

La menor de edad de 13 años y perteneciente a una familia cristiana, Zarvia Pervaiz, ha sido secuestrada por una familia musulmana con la cual residían. Fue obligada a declarar que se había convertido y se había casado voluntariamente con un musulmán, mientras la justicia pakistaní ha ignorado todas las leyes contra el matrimonio infantil.

La familia de Zarvia hospedaba a la familia musulmana de Imran Shahzad, su esposa Adiba y sus tres hijos en un momento en que enfrentaban dificultades económicas. Tras numerosas agresiones de Imran hacia Adiba, la madre de Zarvia los desalojó.

Una semana después, concretamente el 30 de abril, Adiba se presentó en su casa para preguntar si Zarvia podía acompañarla a hacer la compra. Fue secuestrada y amenazada con no volver a su hogar nunca

La familia de Zarvia presentó una denuncia en la comisaría de policía de Sadiqabad, en Rawalpindi al día siguiente y dos semanas después arrestaron a los cónyuges musulmanes. Zarvia, una vez libre declaró ante el magistrado de Rawalpindi«Había abrazado el Islam y contraído matrimonio con Imran Shahzad de manera libre y consentida».

Luego le desmintió lo dicho a su madre, justificando que había sido amenazada con la muerte de sus hermanos si confesaba la realidad del secuestro

Para recuperar la custodia de su hija, le pidieron el 13 de julio una batalla legal al juez Rawalpindi quien rechazó su pedido. Este hecho indignó a la madre de Zarvia quien criticó: «Las minorías no gozan del derecho de acceso a la justicia de manera equitativa y completa, porque la policía y los tribunales siguen favoreciendo a los responsables de la comunidad musulmana, ignorando las leyes existentes sobre matrimonio forzado y violencia sexual».

Frente a esta polémica dos activistas, de diferentes corrientes religiosas, unieron su inconformidad frente al manejo de la situación por el juez de Rawalpindi:

Por un lado, Sherkan Malik, un activista musulmán de derechos humanos, confirmó que «los organismos estatales tienden a apoyar a quienes cometen delitos como conversiones forzadas, matrimonios infantiles y violencia sexual, porque están convencidos de que recibirán una recompensa celestial por ayudar a convertir a alguien al ‘Islam», independientemente de cuán intencional o coercitiva sea la conversión”.

Por el otro, Nadia Stephen, activista cristiana de Voice for Justice, señaló las fallas del juez, que validó el matrimonio a pesar de que Zarvia era menor de edad, dijo: «El matrimonio de menores de 18 años es ilegal, incluso si es por su propia voluntad».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.