Se presenta la mayor “no fiesta” de la historia política riojana

En estos tiempos de enfermedad, pandemia y tristeza, la vida de todos nosotros ha cambiado y, en muchos casos, incluso ha virado hacia la prudencia, el miedo, la angustia o el aislamiento, combinados con momentos de esperanzas y reencuentros.

También, no lo olvidemos, ha puesto en evidencia la capacidad y fórmulas que tiene un gobierno para el control absoluto de sus ciudadanos sin que haya una reacción contestataria por parte de éstos.

Uno de los efectos colaterales de la Covid 19 ha sido la suspensión de las fiestas patronales de todas las localidades de España. Se acabaron las ferias, los bailes, las charangas… aunque no hemos tardado en buscar una pequeña vía de escape y sustituir las festividades y demás acontecimientos, por las llamadas “no fiestas”.

Las “no fiestas”, poco a poco, han cogido su prestigio y ya es una expresión popularmente utilizada, para referirse a que, aunque las fiestas están restringidas, se deja un poco de manga ancha porque, al fin y al cabo, al pueblo hay que darle pan, pero también algo de circo.

La política y sus representantes, siempre atentos a las tendencias, no se han alejado de aquello que está de moda en los tiempos actuales.

Así, esta semana, hemos contado ya con el cartel ganador de nuestras “no fiestas”, elegido sin discusión y por unanimidad del jurado.  El partido Ciudadanos ha pretendido reflejar la salida de dos de sus cuatro concejales de Logroño a través del cartel “Transfugas”, presentado por la concejala Rocío Fernández y que derivó en su expulsión del Pleno del Ayuntamiento de Logroño por reiteración en la exposición del mismo. Auténtico chupinazo, y bochorno entre excompañeros, con el que se ha dado inicio a las grandes “no fiestas” preelectorales riojanas.

Como no hay chupinazo sin pregón, nuestra Presidenta Concha Andreu no ha querido quedarse atrás y ha ejercido estos días, con todo su salero, como pregonera mayor de los encantos y bondades del socialismo, acompañado de un toque de auto piropeo para resaltar su “super mega extra buena gestión”, en un arrebato de narcisismo fuera de lo terrenal que ha dejado anonadada a una sociedad cada vez más empobrecida.

En el citado pregón, la Presidenta, a su vez, ha comunicado la celebración del próximo Congreso Regional del Partido Socialista Riojano a finales de octubre. En el mismo no habrá primarias, tras el concurso de tiro con carabina dentro del programa de las “no fiestas”, que ha acabado con damnificados, pues ya se sabe que pocas cosas hay más peligrosas que el tan temido fuego amigo.

Previamente Concha Andreu y Francisco Ocón protagonizarán el entrañable acto del “pisado del rival”, antes de un final de Congreso que concluirá con los ya tradicionales y esperados fuegos artificiales, donde los quemados, vencidos y descabalgados de sus sillas habrán sido acompañados a las últimas filas para que no se vean como sus forzadas sonrisas tornan en un rictus de cabreo.

Para amenizar el Congreso tampoco faltarán los cómicos, magos y domadores de afiliados y cargos de confianza, aunque a la misma hora y en cualquier punto de la geografía riojana también nos podremos entretener con la aparición de uno o varios cuentacuentos, de la mano de algún integrante de Podemos-Izquierda Unida, que narrarán las aventuras de aquel “currela” de Vallecas que terminó haciendo arrodillarse a los ricos desde de su chabola de Galapagar.

Tampoco hay una “no fiesta” que se precie que no posea una verbena popular. Y aquí aportará su granito de arena la orquesta Pepera, liderada por José Ignacio Ceniceros. Sus integrantes son conocidos como los “trasnochados”, aquellos quienes no creen en el refrán “a quien madruga, Dios le ayuda”. De ahí que les cueste despertar. Tienen pendiente convocar un Congreso para elegir a su líder, y en ello siguen.

A José Ignacio Ceniceros también le gusta el tardeo en la plaza de toros, donde se ven de cerca las cornadas y estoques. Tras una buena siesta y pañuelo en mano, contempla desde el palco como se enfrentan el toro y el torero en una lucha sin cuartel. Detrás de la barrera, y libre de cualquier posible cogida, José Ignacio disfruta en el ruedo la plasmación del arte político de quienes quieren tomar su alternativa.

Pero la apatía y pasotismo al final pasa factura, máxime cuando el grupo de moda, Vox, parece que, en cualquier momento y si comienza a hacerlo bien, puede aparecer con la canción del verano y llevarse a sus conciertos a muchos fans populares e incluso del resto de formaciones.

En fin, demos gracias a nuestros actuales políticos por hacernos disfrutar de las, con total seguridad, mejores “no fiestas” de la historia política riojana y por compartir con nosotros sus ilustres espectáculos verbeneros.

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