Sánchez no es más que el resultado de 40 años de tumoración democrática que ya no tienen solución

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez ha demostrado sin tapujos ni sonrojante papada, su síndrome de Diógenes. Todos le hemos visto utilizarlo en su vertiente política.

Versión que, amplía su sinvergüenza torera hasta alcanzar su vida privada. No hay más que ver lo del tema de la empresa de sus padres, tiempo al tiempo, pero veremos como todo esto será culpa de Diocleciano, ¡dirá después… «Arrieritos somos y en el camino nos encontraremos! Yo, Sánchez I el Trolas».

Satisfecho de haberse conocido, sigue «trabajando» para mantenerse, yendo como fue, de aquí para allá, en busca de cuanta indecencia le sea precisa poner para que el platillo de la balanza se venza de su lado.

El tema de defender a la infancia lo deja para sus socios, es bien sabido de su gallardía y hombría

El asunto. El mal asunto es que mientras toda esa porquería a Sánchez y a su amplia corte de  inútiles les reporta abundantes e inmerecidos beneficios, al resto del país aguantar esta nefasta situación a la que ya venimos acostumbrados, nos obliga a vivir soportando tan deplorable peso sobre nuestras cabezas, aunque también hay decir que no será porque no se haya dicho.

La sociedad española tiene lo que se merece, por mi parte asi lo creo, mientras desvergonzadamente nos hurgan en los bolsillos tratando de arramblar hasta con la calderilla

Hay palabras que según quien las diga, observando el contexto en el que se está hablando, ofrece una versión de sí mismas honorable y positiva o absolutamente horrorosa y negativa.

Circunstancia que se da con frecuencia cuando alguien señala como ambicioso a Sánchez por como alcanzó el poder político en España, y de la manera que lo está utilizando, que al fin y a la postre, él solo utiliza sus armas de gobernanza, esas mismas que ningún otro partido en el poder ha cambiado.

Ahora todos contra Sánchez ¿por qué?, ¿tiene el Partido Popular motivos para quejarse? yo creo que no

Si tanto se quejan ¿por qué ellos no cambiaron las leyes y la ley electoral cuándo pudieron? Mariano Rajoy que es el detonante de esta aberración no hizo nada, solo ponerse hasta las cejas de bebidas espirituosas el día de su Moción de Censura ¿Dónde estaba Casado? de aquellos polvos, estos lodos.

No os equivoquen, Sánchez no es más que el resultado de 40 años de tumoración democrática que ya no tienen solución

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