Putin condecora a la brigada responsable de la masacre y tortura de civiles de Bucha «por su heroísmo y coraje», «entereza y valor»

Vladimir Putin, presidente de Rusia, condecoró ayer lunes a los soldados de la 64ª Brigada Independiente Motorizada del Ejército ruso responsable de matar y torturar a cientos de civiles en Bucha, una localidad ucraniana situada en las afueras de Kiev.

Según reza el decreto presidencial, la brigada ha recibido el título honorífico de ‘Guardia’:

«Por su heroísmo y coraje, por la entereza y el valor demostrado».

Por supuesto, en ningún momento se referencia en el decreto el asedio o los horripilantes crímenes cometidos por las tropas rusas antes de su retirada.

RUSIA NIEGA LAS ATROCIDADES; IMÁGENES DE SATÉLITE PRUEBAN LOS HECHOS

Rusia ha dado toda clase de explicaciones sin sentido sobre los cadáveres encontrados en las calles de la ciudad, con Putin insistiendo en que todo es falso

Pero estos crímenes son hechos que fueron probados después de que The New York Times publicara imágenes de satélite de la ciudad tres semanas antes de que los ucranianos la recuperaran, en las que podían verse cadáveres por toda Bucha.

El 1 de abril, fecha en la que el Ejército de Ucrania logró expulsar a los invasores rusos de la región, empezaron a conocerse las atrocidades que se habían cometido en un número de ciudades a su paso, entre ellas Bucha.

Decenas de cadáveres fueron encontrados abandonados en la calle, algunos de ellos con las manos atadas a la espalda, probando así las denuncias de ejecuciones sumarias realizadas por Human Rights Watch.

No obstante, las masacres perpetradas por las tropas rusas han dejado huella y no solo en Bucha, se están encontrando fosas comunes, personas torturadas y cadáveres abandonados por otras ciudades por las que habían pasado, como Hostomel o Borodyanka. Han sido calificadas de «genocidio» tanto por Volodimir Zelenski, presidente de Ucrania, como por el presidente de EEUU, Joe Biden.

RUSIA INTENTA BORRAR LAS HUELLAS DE SUS CRÍMENES; CREMATORIOS MÓVILES

El escándalo que semejantes atrocidades han ocasionado, sumado a la condena internacional, ha llevado a un posible cambio de estrategia ruso

El Ejército de Rusia estaría intentado borrar las huellas de los terribles crímenes cometidos por sus tropas antes de retirarse de un territorio, según ha denunciado el alcalde de Mariúpol, Vadim Boichenko, que lleva viviendo bajo asedio desde el comienzo de la invasión el 24 de febrero, .

Boichenko ha asegurado que los invasores están usando «crematorios móviles» a fin de ocultar «cualquier evidencia de crímenes cometidos»:

«Los asesinos cubren sus huellas».

Además, ha añadido que los rusos también están acabando con los testigos que:

«Están siendo identificados (…) y destruidos».

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