Primer aviso de la UE a España; advierte a Sánchez que duplica el límite de deuda pública y que debe cumplir con el Tratado

La Comisión Europea ha publicado una comunicación explicando el grado de aplicación de las normas de control del gasto público que también ha aprovechado para lanzar a España un primer aviso expreso.

El escrito ha recordado a los países con mayor déficit y más endeudados que ni la crisis energética ni el coronavirus alteran las exigencias de la UE

Y ha señalado a España directamente puesto que incumple todos los parámetros del Tratado de Maastricht al haber superado los 82.000 millones de déficit en 2021 y estar rozando el 120% de deuda sobre el PIB.

El documento afirma que:

«Las finanzas públicas sólidas que responden de manera coordinada a los desafíos que prevalecen y que ayudan a lograr las prioridades comunes de la UE se han vuelto cada vez más importantes ante las crisis recientes y actuales».

Así, añade que esta:

«Comunicación responde a la necesidad de un marco reformado que sea apto para los desafíos de esta década».

Y que:

«Un acuerdo rápido sobre la revisión del marco de gobernanza económica de la UE proporcionaría más pruebas de la solidez institucional de la zona del euro, que se centra en las finanzas públicas sostenibles y en la prevención y el tratamiento de los desequilibrios macroeconómicos en todos los Estados miembros y en la UE y en la zona del euro en su conjunto».

Posteriormente, Bruselas ha señalado que:

«El funcionamiento de normas fiscales creíbles y de la vigilancia de los riesgos para la estabilidad macrofinanciera también ayudarán al Banco Central Europeo a alcanzar sus objetivos, sobre todo cuando se enfrenta al desafío de cumplir con su mandato de mantener la estabilidad de precios evitando al mismo tiempo la fragmentación financiera en la zona del euro».

Y es que tal cuestión supone uno de los puntos más débiles en la enclenque política económica de Pedro Sánchez

La UE ha asegurado que:

«Llegar a un acuerdo sobre el futuro del marco de gobernanza económica es una prioridad apremiante».

CLÁUSULAS DE ESCAPE

No obstante, durante esta época de crisis y pandemia, Bruselas ha establecido formas de escapar los más estrictos cánones del Tratado de Maastricht y ha aclarado que:

«La extensión de la cláusula de escape general hasta el año 2024 proporciona a los Estados miembros la flexibilidad necesaria para reaccionar de forma rápida y efectiva a las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania y a la situación económica actual», .

Pero, señala que la Comisión y los Estados miembros pueden llegar simultáneamente a un:

«Consenso sobre la reforma del marco de gobernanza económica antes de los procesos presupuestarios de los Estados miembros para 2024».

POSTURA DE LA COMISIÓN; QUE SE MANTENGAN LAS EXIGENCIAS

Bruselas ha consultado a la Comisión si deberían hacerse modificaciones en el Tratado:

«¿Recomienda la Comisión algún cambio legal en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y/o cambios en el Tratado, es decir, el 3% del déficit del PIB y el 60% de los valores de referencia de la deuda del PIB?».

Por su parte, la Comisión ha respondido con claridad:

«En opinión de la Comisión, una reforma exhaustiva del marco de gobernanza económica de la UE requerirá cambios legislativos, pero no serán necesarios cambios en el Tratado».

Esto significa que consideran que las exigencias de deuda y déficit públicos deben mantenerse. Y cabe recordar que España vulnera ambos parámetros

La UE ha afirmado que:

«La Comisión abrió un importante debate sobre el futuro del marco de gobernanza económica hace casi un año. Desde entonces, se ha llevado a cabo un debate público abierto y rico, con contribuciones de ciudadanos, instituciones de la UE, gobiernos nacionales y una serie de otras partes interesadas. La Comisión también ha participado en interesantes discusiones técnicas con los Estados miembros».

Y ha explicado que:

«En las circunstancias actuales de altos niveles de deuda después de la covid-19, el actual punto de referencia de reducción de la deuda (la llamada regla 1/20) implica un ajuste fiscal demasiado exigente, procíclico y adelantado. Esto tendría un impacto muy negativo en el crecimiento y, por lo tanto, en la sostenibilidad de la deuda en sí».

Finalmente ha indicado que es necesario:

«Adherirse a un marco de la UE transparente y común coherente con los valores de referencia del 3% del PIB [en déficit público] y del 60% del PIB [en deuda pública] del Tratado».

Por lo que:

«Los planes nacionales a medio plazo de los Estados miembros con problemas de deuda alta y mediana deben garantizar una vía sostenible de reducción de la deuda a través de una consolidación gradual, junto con reformas e inversiones. Los Estados miembros deben presentar planes estructurales fiscales a medio plazo que garanticen que la deuda entra en una senda sostenible al final del período de ajuste, que será de cuatro años por regla general».

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