¿Por qué tachan de «fascista» a la Derecha si el Fascismo es una doctrina de extrema izquierda, igual que el Comunismo y el Socialismo?

Mucho se ha hablado de este tema tan recurrente y tan a la orden del día en la redes sociales y en los medios de comunicación. Estamos acostumbrados a escuchar estos términos para referirnos a gente de la extrema izquierda o de Unidas Podemos como comunistas, mientras que a patriotas, militantes del Partido Popular o Vox, o simplemente liberales o anticomunistas, se les denomina fachas o fascistas.

Abordaremos este tema tan espinoso aclarando que, el Comunismo y el Fascismo son movimientos colectivistas, estatistas y totalitarios, por lo tanto son movimientos de extrema izquierda, ya que es la extrema izquierda la que busca que el Estado tenga un poder total sobre el ciudadano. Contrariamente a lo que defiende la derecha, que precisamente, busca la libertad del individuo frente al Estado. Pero, ¿por qué se ha conseguido tachar a la derecha de fascista o de nazi todo este tiempo? ¿Dónde está la clave de este juego de etiquetas? He aquí el quid de la cuestión:

El Fascismo y el Nazismo fueron movimientos Nacionalistas, mientras que el Comunismo y el Socialismo son movimientos Internacionalistas

El Socialismo y el Comunismo son organizaciones políticas de carácter internacional que han sido muchas veces capaces de mantener capturados a países durante largas décadas, y ese internacionalismo juega un rol clave, no solo en la lucha por conquistar nuevos países auspiciando rebeliones internas, sino que tejiendo redes de apoyo entre regímenes socialistas activos, como es la red de ayuda mutua que forman, por ejemplo países como Rusia, Cuba y Venezuela.

Pero a veces el socialismo y el comunismo han tenido que enfrentarse con otros movimientos políticos también socialistas y totalitarios, pero en este caso nacionalistas, como es el caso del nazismo de Hitler o el fascismo de Mussolini. Doctrinas que utilizaron para gobernar la misma vieja receta que usaron todas las tiranías de izquierda de la historia como son el Estatismo, el Colectivismo, la violencia, el control social, el adoctrinamiento o la igualdad social.

El Nazismo fue un colectivismo en nombre de la raza, el Fascismo un colectivismo en nombre del Estado, el Socialismo es un colectivismo en nombre de las clases sociales y el Comunismo en nombre de los trabajadores

Más de un lector se preguntará, ¿pero cómo el Fascismo y el Nazismo van a ser lo mismo que el Comunismo y el Socialismo, si los primeros perseguían a los segundos? Muy sencillo, los cuatro son movimientos de izquierda, pero es el carácter nacionalista del Fascismo y del Nazismo lo que les ha obligado a enfrentarse entre ellos.

Primero, y lo más importante, las cuatro son doctrinas colectivistas que ponen al Estado por encima del individuo y esa es la eterna lucha de la extrema izquierda. Buscan ostentar ellos el poder del Estado todopoderoso que controle todos los aspectos de la vida de una sociedad, a la que capturarán por todo el tiempo que puedan, como lo ha hecho el socialismo en Nicaragua desde hace 16 años, en Venezuela desde hace 23 años o en Cuba desde hace 64 años.

Segundo. Las cuatro doctrinas te enseñan a pensar que el Estado es «tu familia» y que no hay ningún problema con que el Estado tenga poder sobre tus cosas, sobre tus hijos o incluso poder sobre tí mismo. Debes aceptarlo y desearlo, dejarte dominar y combatir cualquier atisbo de propiedad privada o libertad individual.

Tercero. Estas doctrinas te convencen con palabras dulces, en el «nombre del pueblo», «por el bien de la mayoría», «el Gobierno de la gente», de que por tu bien, debes obedecer al Estado siempre, ciega y voluntariamente, sin cuestionamientos.

Cuarto. Bajo estas doctrinas, nadie puede luchar por sus deseos individuales ya que son aplastados bajo la excusa de favorecer a las mayorías, al colectivo. Reconocen al individuo solamente cuando sus intereses coinciden con los del Estado.

Quinto. Las cuatro doctrinas consideran la violencia como una acción politica legítima, usándola a su antojo y según su propia conveniencia, llegando incluso en algunos casos a celebrarla. Recuerden la «Alarma Antifascista» del comunista Pablo Iglesias, los disturbios de los CDR en Barcleona monitorizados por la izquierda nacionalista catalana, la Kale Borroka de la izquierda Abertzale o los terroristas de la Banda Terrorista ETA.

Sexto. Estas doctrinas son totalitarias, y por ello buscarán tener el control del tipo de enseñanza que deben recibir los niños. En el caso de España lo vivimos diariamente con el Ministerio de Igualdad de la comunista Irene Montero, mentiendo la sexualización de los menores en las aulas o con la Ley de Memoria Democrática que busca alterar la historia para impartir exclusivamente su visión ideologizada.

Su premisa es que si el Estado está pagando la educación, el Estado manda

Para concluir, el fondo del asunto es este, el Fascismo, el Nazismo, el Comunismo y el Socialismo siempre terminarán imponiendo a través de la violencia ilegítima o a través de la fuerza del Estado, su manera totalitaria, asfixiante y tramposa de gobernar. Es por ello, que millones de personas arriesgan su vida por huír de estos regímenes de extrema izquierda.

Las cuatro doctrinas pertenecen a régimenes de extrema izquierda, unos nacionalistas y otros internacionalistas, pero todos totalitarios, colectivistas y estatistas

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