Policía que salvó a dos niñas de un presunto pedófilo que quería que fueran al baño con él será juzgado pero el sujeto no

El agente de Policía se encontraba junto a su hija y una amiga ambas de siete años, veraneando en Salou cuando advirtió el comportamiento sospechoso de un sujeto de 22 años que al verse sorprendido huyó.

Esto es el presunto pedófilo denunció al policía por las lesiones leves producidas cuando fue reducido al intentar huir al acercarse el agente a preguntarle qué hacía con las niñas.

Será juzgado en menos de diez días

No sólo eso; el Juzgado de Instrucción número 6 de Tarragona ha decidido archivar el caso abierto tras la denuncia presentada por los padres de las menores contra el detenido para averiguar qué pretendía.

HECHOS

En agosto, el policía de Zaragoza, unos amigos y sus familias estaban veraneando en la playa de Levante de Salou mientras vigilaban a las niñas que estaban bañándose en la zona que no cubre.

Vieron en ese momento como un joven de alrededor de unos 20 años se acercaba a ellas, empezaba a entablar una conversación y se tumbaba en el agua.

El sujeto, que mantenía una actitud vigilante y nerviosa, se acercaba cada vez más a las niñas:

«Estaba tumbado en una posición extraña y no se le veían las manos».

Al principio pensaron que podía ser el padre de unos niños que había en la zona, pero al ver que su actitud extraña continuaba se acercaron para comprobar que todo estaba bien:

«Entonces él se levanto corriendo y trató de marcharse. Pregunté a las niñas qué quería ese chico y ellas respondieron que les había dicho que si se iban al lavabo con él».

Tras semejante declaración fue tras el sujeto y después de identificarse como agente, le retuvo con intención de avisar a la Policía, para que procediera a su identificación y a hacer las comprobaciones procedentes para esclarecer los hechos.

El agente afirma en su denuncia que el sujeto no llegó a tocar a las niñas pero existía la posibilidad de que estuviera tocándose los genitales.

El presunto pedófilo ofreció resistencia constantemente y tuvo que reducirlo utilizando las maniobras habituales.

Alrededor del sujeto se formó una multitud que habiendo visto lo sucedido recriminó e increpó al supuesto pedófilo:

«Había unos franceses que empezaron a llamarle a gritos pedófilo. De hecho, lo llevé a un chiringuito cerca para evitar que empeorara la situación y esperar a la Policía en un sitio tranquilo y lejos de las niñas y la familia, que estaban afectadas por lo ocurrido».

Después, presentó una denuncia ante los Mozos de Escuadra para que se investigaran los hechos, algo que también hizo el padre de la otra niña.

DENUNCIA Y DEFENSA DEL PRESUNTO PEDÓFILO

La Policía Local se llevó al sujeto engrilletado para identificarlo en el cuartel y ese mismo día denunció al agente por lesiones.

Tenía dos marcas rojas en la espalda, donde se pone la rodilla cuando reduces a alguien y una erosión en la zona izquierda del cuello y los brazos rojos de su forcejeo contra la arena.

El presunto pedófilo de 22 años y residente en Madrid alegó que estaba bañándose y se acercó a dos niñas de siete años que no conocía de nada para:

«Saludarlas de forma cordial y simpática».

Aseguró que les preguntó cuántos años tenían y siguió nadando hasta que un «señor se metió en el agua y lo sacó a la fuerza».

Insistió en que le había cogido del cuello, echado sobre la arena, puesto una rodilla en la espalda y golpeado en la cara mientras preguntaba:

«¿Qué les has dicho a mis hijas, de qué hablabas?».

El policía será juzgado por un delito de lesiones leves por la denuncia, mientras que la causa abierta contra el presunto pedófilo ha sido archivada

RECURSO

Marco Antonio Navarro, abogado del agente, ha recurrido la decisión judicial argumentando que el juzgado no ha hecho absolutamente nada, ni siquiera ha llamado a las partes para interrogarlas:

«Es totalmente imposible conocer el alcance del presunto delito de abuso infantil o secuestro, pues no se sabe por qué el investigado quería llevarse a las dos menores al lavabo si no se realizan las diligencias correspondientes».

En cualquier caso, explica que sería un delito en grado de tentativa lo que:

«No disipa la necesidad de investigación».

Además consiste en una «indefensión» total para el policía y las dos niñas

Asegura que no sólo sería un presunto delito de abuso o secuestro en grado de tentativa, sino también una resistencia activa a un agente de Policía, puesto que aunque estaba fuera de servicio se identificó previamente como tal y el supuesto pedófilo sabía que lo era.

Así pues ha recurrido el auto solicitando que se dicte una nueva resolución que deje sin efecto el sobreseimiento dictado y que reabra la causa para esclarecer los hechos.

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