Podemos robarte la casa

¿Alguien se imagina un país donde su Gobierno, lejos de perseguir al delincuente, lo premia, lo proteja y fomenta su actividad, y trate a sus víctimas como si fueran ellos los delincuentes? Sí.  El socialista Gobierno de España. Y la basura que hoy lo defiende, apoya y vota es igualmente culpable.

Tengo claro que la enfermedad se llama socialismo

Acabamos de conocer como el nuevo frente popular (Psoe, Podemos, ERC, Bildu, Compromís, CUP y resto de indeseables enemigos de España), que desgraciadamente nos gobierna, ha rechazado la propuesta de Vox para echar ipso facto al okupa –de una patada- y endurecer las penas para castigar más duramente sus reiterados robos de viviendas y de vida. Sí, digo de vida, porque cuando te okupan tu casa también te están robando tu vida.

Aquí aparece el viejo sueño y principal puntal del miserable izquierdoso: el odio. En este caso a la propiedad privada. Para ellos el éxtasis se alcanza cuando te han desprovisto de todos tus derechos. Y quitarte tu propiedad es su clímax. ¿Por qué? Porque ellos viven de lo que te roban, igual que los okupas pero legalmente, y la propiedad privada es su casus belli. Están dispuestos a todo para ganar esta guerra. La izquierda es un estercolero sinfín ni remedio.

Hablamos de enfermos que ven en el intervencionismo del Estado una puerta para culminar sus comunistas sueños húmedos: acabar con la propiedad. Aquí estamos ante el nudo gordiano, pues si aceptamos que la izquierda lo corte a su favor -contra nosotros-, acabaremos perdiendo y entregando en bandeja de plata al Estado el último reducto de libertad: Tu propiedad, tu casa.

Tu casa es tu castillo, el lugar donde haces tu vida. Por lo que si pierdes el derecho a poseerla lo estás perdiendo todo. Es un punto de no retorno. De ocurrir esto, el Estado habrá cruzado el rubicón y llegado con sus terribles tentáculos a robarte el corazón de tu intimidad, algo que solo te corresponde a ti. A nadie más. Si aceptamos esto habremos firmado nuestro propio Diktac. Si aceptamos esto, quizás nos los merezcamos.

Hay que reseñar que solo se trata de tu propiedad, la de los españoles de bien, porque cuando se trata de los comunistas la cosa cambia

A ellos no hay quien tenga pantalones de molestarlos, cuanto más quitarle su vivienda. ¿Qué hizo el Coletas en su mansión de Galapagar? Blindarla con cámaras de videovigilancia y decenas de Guardias Civiles. ¿Alguien puede privarle a él de su propiedad? No. ¿Alguien puede proteger tu propiedad? No. Es más, la izquierda trabaja denodadamente para robarte lo que es tuyo. Lo que legítimamente de pertenece. ¿Por qué? Porque están enfermos. Así de claro. ¿Para qué? Para hacer su negocio con tu vivienda. Para comprar votos con tu vivienda. ¿Cómo? Facilitando que los delincuentes ladrones de casas y destroza vidas -sus votantes- los vean como sus representantes legales, lo que son. Con ello se garantizan la fidelización del inmoral y nocivo voto de los parásitos okupas.

Es habitual escuchar a muchos progres decir: “Es que ahora okupan las casas de los particulares, no de los bancos”. ¿Qué pasa, que te jode ver como okupan tu casa? Lógico. Viste bien y aplaudiste el robo de la propiedad de otro, pues ahora tienes que comerte y digerir ser tú el robado. Sí, tú, el mismo que defiendes a los ladrones y que votas a los que apoyan a esos ladrones.

“Es que ahora okupan casas caras, chalets de lujo, etc., e incluso estando habitadas”. Lógico. Viste bien la okupación de casas viejas, cerradas o abandonadas, ahora debes comerte y digerir la okupación de casas nuevas, lujosas o que se hallen habitadas. Y ello gracias a ti, patógeno progre.

Estimado lector, independientemente de quien sea su propietario, la vivienda tiene un dueño y punto. Se acabó la discusión. O se está con la ley o con los malhechores que la violan.  O se defiende la propiedad privada o se ataca. La izquierda está con los delincuentes y ataca a la propiedad. Así de claro.

Esto es una consecuencia natural de apoyar al delincuente en particular y la delincuencia en general, porque de la mano de estos delitos van otros como las agresiones físicas, todo tipo de robos, tráfico de drogas, etc. Mafias que han hecho su agosto con la connivencia de la izquierda, que lejos de perseguirlos los protege.

Fíjate en lo que ha convertido Ada Colau y su amalgama de sucios zurdos a Barcelona. La que fuera la ciudad más cosmopolita, hoy es el paraíso de la delincuencia más brutal. La inseguridad pública es principal símbolo de la Ciudad Condal.

Cuando alguien me dice o me cuenta los problemas que está teniendo con los okupas, o qué puede hacer contra ellos, siempre le digo lo mismo: Votar a Vox. Hombre, yo soy de izquierdas, ¡cómo voy a votar a VOX! Pues disfruta lo votado. Porque la basura política que tú votas son los que principales valedores de los que te han robado tu casa. Disfruta de tu socialismo. La desgracia es que yo también debo padecerlo por culpa de necios que votan con el culo y no con la cabeza.

No se trata de ganar las elecciones, el PP lo hizo y no sirvió para nada. Hay que ganarlas para cambiar a España de arriba abajo. Para darle la vuelta a las políticas nocivas rojas y sus socios azules. Para que España sea segura,  decente y próspera. Para que España vuelva a ser grande otra vez.

Tengo claro que esto solo puede ocurrir con Vox. Porque solo queda Vox

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