Podemos hace un mitin en las ruinas de una iglesia que la izquierda incendió y cuyo párroco asesinaron

Podemos, con Pablo Iglesias a la cabeza y acompañado del ministro comunista Alberto Garzón, realizó este sábado 17 abril un mitin en Alcalá de Henares, donde se exhibieron banderas del Partido Comunista de España. Partido cuyos equivalentes han sido prohibidos en muchos países europeos y cuya ideología, el comunismo, fue equiparada con el nazismo por el Parlamento Europeo en una resolución.

La Plaza de Rodríguez Marín, aledaña a la Cervantes, mucho más espaciosa, fue la elegida por este partido para realizar el mitin. Esta plaza está situada junto a la Capilla de Oidor donde aún se conserva la pila bautismal de Miguel de Cervantes, que antes estaba en la Iglesia de Santa María la Mayor.

Esta iglesia, de la que solo quedan algunos restos del ábside, la capilla donde se encuentra la pila y una torre, fue objetivo de la izquierda durante la guerra civil.

El 16 de julio de 1936, el párroco de la Iglesia de Santa María la Mayor, César Florencio Manero Zaro natural de Borja, Zaragoza, de 62 años muy querido por los vecinos por su talante «llanote y campechano», consciente del peligro que se acercaba, retiró el libro de bautizos con la partida del nacimiento de Cervantes del archivo. Se lo entregó a un feligrés de confianza llamado Juan Raboso San Emeterio para que lo guardase. Éste lo ocultó cambiándolo de sitio varias veces, pero temiendo que se descubriera el libro, se puso en contacto con su vecino Francisco del Río Ortega, hojalatero, a quien se le ocurrió una gran idea. Puso el libro en una caja de metal de las usadas para galletas, la selló con soldadura y la tiró al pozo de su casa donde permaneció hasta el final de la guerra. Después fue recuperada en condiciones aceptables de conservación.

El 21 de julio de 1936 una turba de izquierdistas arrasó, incendió y destruyó la Iglesia del siglo XV y todo el patrimonio artístico que contenía.

Apenas cinco días más tarde, Don César fue detenido por los milicianos que saquearon su vivienda, le sacaron de su casa, pasaron por el Ayuntamiento y después le fusilaron en algún lugar. El paradero de su cuerpo y lo que pudieran haberle hecho a él primero, se desconoce.

Su nombre aparece en la placa que recuerda a los sacerdotes mártires de Alcalá de Henares, durante la persecución de 1936-1939. Están ahora incoados a la causa de beatificación.

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