Podemos despide a su equipo informático en medio del escándalo de las primarias

La formación de extrema izquierda acusa a su hasta ahora equipo de informáticos de permitir ataques externos al sistema, con derivada penal. 

Unidas Podemos deja caer fuertes acusaciones sobre sus informáticos. Hay quien apunta a que es una excusa o cabeza de turco para protegerse ante los juicios que se vienen sobre UP en relación a las primarias y el espionaje de ordenadores de miembros del partido.

Control de daños.

La nueva cúpula del partido, liderada por Ione Belarra e Irene Montero, ha decidido cesar a los seis trabajadores que se encargaban de las tareas informáticas con una carta apuntando a razones de seguridad interna.

Los despidos se justifican con razones disciplinarias por brechas de seguridad. UP sostiene que el sistema interno ha sido atacado desde fuera y culpa de repetidas negligencias a sus trabajadores. Por otra parte, internamente se difunde la sospecha de que la empresa pudo incluso manipular parte del sistema.

La auditoría se contrató en mayo de 2020. Luego, Podemos pidió que hiciera un estudio general publicado, finalmente, en junio de 2021. Uno de los argumentos esgrimidos para justificar el despido es que los informáticos permitieron que las contraseñas pudieran ser hackeadas fácilmente.

Podemos sostiene el «motivo disciplinario» para los ceses, pero también apunta tendenciosamente a una presunta intencionalidad de sus informáticos en debilitar el sistema interno, lo que podría acabar en seria responsabilidad penal.

Muchos críticos apuntan a la búsqueda de chivos expiatorios por parte de UP de cara a futuras condenas de pucherazos en las primarias, señalando falta de profesionalidad de sus trabajadores.

Sospechas, descrédito y críticas internas.

Hay quien sostiene que fue la cúpula morada la que pidió a los informáticos entregar todas las contraseñas a dicha sociedad. Mientras que la empresa contratada para la auditoría, R5 Personal and Corporative Services, levanta sospechas en el partido por sus presuntas relaciones con Izquierda Unida y su presunta afinidad con el dirigente morado Juanma Del Olmo.

En el partido recuerdan también, que hace un año, responsables del partido como Del Olmo se interesaron por lo que internamente se llamó el backup de todo el sistema informático. Eso permitiría entrar en todos los ordenadores del partido para descubrir posibles filtraciones.

En aquel verano de 2020, la formación fue azotada por varias polémicas sobre las votaciones internas.

Los perdedores denunciaron pucherazos en Valencia, Cataluña y La Rioja, como ya informamos en este medio. Se detectaron también votos repetidos y existen sospechas de que se hayan podido anular algunas preferencias para decantar los resultados. 

Las quejas llegaron a los tribunales, donde actualmente están siendo investigadas.

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