Patrick Moore, expresidente de Greenpeace asegura que: «El calentamiento global es la mayor estafa de la historia»

El exdirector de la ONG Greenpeace, Patrick Moore, declaró hace 3 años en una entrevista a la cadena de radio ‘SiriusXM’ que el calentamiento global es «un engaño y la mayor estafa de la historia» que se ha «apoderado del mundo científico».

Aseguró además que está impulsado por científicos «corruptos enganchados a subvenciones gubernamentales»

Moore explicó en el programa ‘Breitbart News This Night’ que los que aseguran que el cambio climático es una realidad se están aprovechando del miedo y la culpa para controlar las mentes y las carteras de las personas.

«¡El CO2 es el alimento de la vida! No es contaminación. La catástrofe climática es estrictamente una campaña de miedo. Bueno, miedo y culpa. Los científicos intentan producir más miedo para que los políticos puedan usarlo para controlar la mente de las personas y obtener sus votos. Así muchos podrán decir:»Oh, este político puede salvarme»

Patrick Moore formó parte de la organización desde la década de los 70 hasta 1986. Desde entonces pasó a promover posiciones antiambientales, al ver negocio en ellas, como la tala de árboles, la energía nuclear, el salmón de cultivo o la minería al mando de empresas como Monsanto, Weyerhaeuser y BHP Minerals, a las que Greenpeace ha expuesto por delitos ambientales. Ahora es un consultor de relaciones públicas de la industria nuclear gracias a su firma Greenspirit Strategies.

Como ya sabemos, Greenpeace actúa de forma radical generando sospechas de sus verdaderos intereses por cuanto sus acciones solo benefician a las potencias desarrolladas quienes rechazan el desarrollo económico de los países pobres en cuanto a sus recursos económicos bajo argumentos de cambio climático, depredación de fauna, etc.

Moore descubrió en una conferencia sobre medio ambiente que la ONU celebró en Nairobi, el concepto de “desarrollo sostenible”. Fue cuando constató las dos posturas que existían dentro de los activistas: los de los países desarrollados que se oponían por principio al desarrollo económico, mientras que los de países pobres eran favorables. “Era complicado rebatir sus argumentos”, decía refiriéndose a estos últimos. Y añadía: “una persona bien alimentada tiene muchas preocupaciones, una persona hambrienta solo tiene una”.

Greenpeace si fuera auténtica apoyaría el desarrollo sostenible de los pueblos y actuaría firmemente en la lucha por el desarme y en particular por el uso de la energía nuclear bélica

A partir de esta conferencia Moore se dio cuenta de que el verdadero reto era buscar el modo de hacer que los valores ecológicos que habían ayudado a crear sirvieran para hacer mejor la vida de la gente, y esto tenía que ser realizado de manera que no perjudicara al desarrollo económico: “era claramente una cuestión de equilibrio, de difícil equilibrio; no de adherirse dogmáticamente a un principio”.

En otras palabras, su nueva misión requería ser moderado y constructivo, dos notas que nunca habían caracterizado la idiosincrasia de Greenpeace: “No habíamos tenido problema con la confrontación -habíamos hecho un arte de ella-, pero no éramos buenos cooperando ni consiguiendo».

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