Otoño: Una explosión de color

El otoño es una estación de cambio. En otoño nos despedimos del calor y le damos la bienvenida al frío; los días son más cortos y volvemos a la rutina, mientras recordamos con nostalgia las cálidas temperaturas del verano, los paseos por la playa y los baños en el mar que, en España, son tan habituales durante las vacaciones de estío. 

Pero no todo son congojas en otoño, ya que ésta es una de las estaciones del año en la que el campo cobra una personalidad singular.  Es un período insuperable en el que todo se tiñe de esos colores tan particulares que hacen de esta época un momento único.

El campo en otoño es una fiesta de colores, donde la naturaleza exhibe toda su dulzura, coloreando y enrojeciendo el paisaje.

¿Dulzura?  Pensaran que me he vuelto loco o que pretendo escribir un poema, pero no, la realidad es que al igual que las plantas adquieren su color verde tan característico gracias a la clorofila, proceso que está ligado a la cantidad de luz solar y al aumento de las temperaturas; los tonos anaranjados y rojizos que admiramos en los meses de septiembre y octubre están plenamente relacionados con los azucares atrapados en las hojas de las plantas que con las bajas temperatura se contraen, permitiendo a los azúcares reaccionar. Y es precisamente esa reacción la que da lugar a esos tonos rojizos tan maravillosos que redecoran la flora.  

En La Rioja, el paisaje durante esta época del año es simplemente espectacular, ya que los viñedos cubren gran parte de la campiña. Los campos parecen querer competir entre ellos, ofreciendo una oferta infinita de colores, de matices; debido a que la coloración de las hojas puede variar en función del tipo de uva, ofreciendo a sus visitantes unas inigualables vistas.

Nada en este momento como una visita al campo. Hay cientos de senderos, caminos señalados y senderos GR que recorren la provincia, así como una etapa del camino de Santiago. Otoño es la mejor época del año para disfrutar de La Rioja; la temperatura sigue siendo agradable y unos chubascos dispersos se agradecen después del asfixiante verano.

Una propuesta: El Sendero GR-99

El GR-99 o Camino Natural del Ebro es un sendero de Gran Recorrido que parte de Fontibre (Cantabria) y recorre todo el Ebro hasta su desembocadura en Deltebre (Tarragona). En su recorrido atraviesa las provincias de Cantabria, Palencia, Burgos, Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza y Tarragona.

Les proponemos recorrer una parte de ese sendero, un camino corto (unos 6 kilómetros), una caminata de ida y vuelta desde Briones, un pueblo espectacular, con un casco antiguo medieval erigido sobre una colina y que ofrece unas vistas maravillosas tanto de la Sierra de Cantabria como de los viñedos mencionados previamente, hasta San Vicente de la Sonsierra, otro lugar que merece la pena visitar. El recorrido termina en el puente romano que cruza el Ebro, un lugar que pide ser fotografiado y desde el cual se divisa el castillo-fortaleza de San Vicente de la Sonsierra.  

Nada como un poco de belleza para paliar un momento de incertidumbre. 

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