No es país para pensiones

No es país para pensiones
Imagen creada por inteligencia artificial con Midjourney

Quién nos iba a decir que la “revolucionaria” creación del Retiro Obrero en 1919 en España (hoy llamadas pensiones), iba a ser una de las principales cuestiones políticas a tratar y con mayor polémica en los últimos 30 años. Pero para tratar de esta cuestión debemos de tener en cuenta diversos factores y comparar el contexto político, social y económico de la época de su creación con los de ahora.

Si retrocedemos al año 1914, donde se inicia la Primera Guerra Mundial, aunque España se haya mantenido neutral, evidentemente dejó diversas secuelas, impulsó nuevos movimientos políticos, sociales y económicos. A las secuelas de la IGM se le anexionaron otros sucesos, como la revolución rusa o el estancamiento de la economía europea. Esto crearía preocupación social y conflictos entre obreros y empresarios, produciéndose así huelgas periódicas. El Estado se vio obligado a intervenir entre sindicatos y patronos, dando como consecuencia la creación de la jornada laboral de 8 horas, impuesta por el Conde de Romanones, y en consecuencia, en 1920 se creará el ministerio de trabajo por Eduardo Dato.

A pesar de que en 1908 se fundó el Instituto Nacional de Previsión (INP), con el objeto de financiar el retiro de los trabajadores, esto no era obligatorio y no llegaría hasta 1919 con el Retiro Obrero. Cada trabajador aportaba diez céntimos de peseta, el Estado una peseta y los patronos tres (por trabajador), esto con el propósito de que cuando el trabajador llevará 20 años cotizados, y este llegase a los 65 años recibiría una pensión de una peseta al día, o lo que es lo mismo, 365 pesetas al año.

Estos ahorros los gestionaban los bancos y cajas de ahorro, no se tuvo en cuenta la inflación (los más que pierden en la inflación son los ahorradores), por tanto, al final de Guerra Civil Española, esos ahorros habían perdido, aproximadamente, la mitad de su valor, debido a esto el General Francisco Franco en el año 1939 creó un nuevo sistema de pensiones denominado Subsidio de Vejez, cambiaría la forma de financiar la pensión, siendo esta financiada por los trabajadores qué aún estaban en activo, esto daría liquidez a las arcas públicas para poder solventar las pensiones. Permitió pagar las pensiones desde el mes siguiente, la cotización de los jóvenes pagaría la jubilación de los ancianos, se denominó Sistema de Reparto, aunque sólo cubría las pensiones de algunos, de los que tenían menos poder adquisitivo (había que ganar menos de 6.000 pesetas al año). Más tarde, se solidifica el sistema, dando como resultado a la aún vigente Ley de Bases de la Seguridad Social (Ley 193/1963), básicamente este Ley tiene el objeto de implantar un modelo integrado de protección social, con una base financiera de reparto, gestionada públicamente y la participación del Estado en la financiación. Esta ley abarcaba a casi todos los trabajadores: autónomos, servidores eclesiásticos, funcionarios, etc. Este sistema fue un éxito en la época debido a la alta tasa de natalidad (que lo permitió). Más tarde, a medida que iba envejeciendo la población se percataron de que este sistema podría fallar, porque demográficamente se produjo la denominada pirámide invertida poblacional, por ende, pocos jóvenes estaban cotizando para pagar la pensión de muchos ancianos.

Para intentar paliar este error se realizó el Pacto de Toledo que recogía equiparar los salarios a la inflación para así luchar contra esta, crear un Fondo de Reserva y separar los gastos de sanidad de los de las pensiones de jubilación. Pero no se tuvo en cuenta el problema principal, la baja tasa de natalidad.

Las pensiones a dia de hoy, en el mayor gasto del Estado, con cifras de más de 11.921,94 millones al mes (febrero 2023) según la SEPG, y si comparamos este dato respecto al del año pasado, el mismo mes (febrero 2022) el gasto fue de 10.745,39 millones de euros, es decir, un 10,84% más que el año pasado en el mismo mes.

Las pensiones van a desaparecer y será cuestión de tiempo, es evidente que debido a la cada vez más envejecida población, la baja tasa de natalidad una de las bases más importantes para sustentar el sistema de pensiones(el crecimiento poblacional) y cada vez es mayor la proporción de la población envejecida respecto a la de jóvenes, el desempleo: siendo España la que encabeza el Ranking de desempleo en europa con una tasa de 13,1% (diciembre 2022) y la de desempleo juvenil aproximadamente un 30% (diciembre 2022), esto significa que hay menos trabajadores cotizando para poder solventar las pensiones. También se debe de tener en cuenta la esperanza de vida de la población, actualmente siendo en España de un 79,6 para hombres y de un 85,1 para mujeres (según el INE), si la comparamos cuando aparece el Retiro Obrero en 1919 con una esperanza de vida para del hombre de 35,9 y para la mujer de 39, nos daremos cuenta de porque antes si se podía solventar este sistema y ahora no, la mayoría de la población no llegaba a los 65 años y si es que llegaba no vivirá muchos años más, si hacemos cálculos al aumentar la esperanza de vida, aumentará el gasto en pensiones del Estado siendo consecuencia de que cada vez al edad de jubilación aumente hasta que se produzca su desaparición.

Querido lector, debido a que las pensiones van a desaparecer con el tiempo, empiece a preocuparse por su jubilación acudiendo a las sociedades privadas para poder financiar, y así reducir su dependencia con el Estado. Personalmente, creo que es importante ver la realidad y empezar a preocuparse, no podemos depender del Estado para poder parar de trabajar, y es que vivimos en un sistema que nos enseña y nos obliga a depender de este.

Menos Estado y más libertad.

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