Navajazos, temblores y secuestros en el centro derecha riojano

PP, Ciudadanos y Vox están jugando con fuego en La Rioja. Dentro de 1 año y 9 meses son las próximas elecciones autonómicas y municipales. Actualmente, ninguno de los tres partidos está preparado para afrontarlas con unas ciertas garantías de éxito. Cada uno de ellos sufre males internos que tan solo benefician al actual Gobierno de Concha Andreu.

Quien tiene mayor pecado, y también mayor delito moral, es el Partido Popular. Dos años tirados a la auténtica basura, con un presidente de partido, José Ignacio Ceniceros, a quien no se le ha visto más allá de su asistencia al hemiciclo riojano, donde sí que ha estado presente. El sillón de Diputado Regional lleva aparejado un interesante sueldo del que no ha parecido querer desprenderse.

José Ignacio Ceniceros, además, no ha sabido ni ha querido preparar su cambio sucesorio. Hombre parco y escueto en estas lides, ha preferido seguir mirando hacia otro lado mientras Cuca Gamarra, desde Madrid, está intentando su nuevo desembarco y controlar el partido en la distancia a través de personas cercanas a ella que quedaron por estas tierras.

Los nervios están a flor de piel. Carlos Cuevas tiene un complicado futuro dentro del partido con un caso Gürtel que le persigue. Conrado Escobar lleva tantos cargos como chico de los recados que vale para todo, que le hacen estar más mareado, y quemado, que un “tiovivo”. El cambio generacional o de líderes no existe desde hace un tiempo entre los “peperos” que se han quedado sin gente válida que sirva de atractivo para la juventud ni para sus simpatizantes.

Ahora se hacen públicas las primeras “cuchilladas” mediáticas de aquellos que se van a sacudir en el ring por el poder del Partido Popular riojano. Alberto Bretón ha disparado primero, ofreciendo un puesto a su teórico rival, Alfonso Domínguez, si se incorpora a su candidatura. Alfonso ni ha respondido. El propio “aparato” del partido ya ha desautorizado a Alberto Bretón. En la batalla siempre ha habido soldados que luchan solos, mientras otros lo hacen escoltados.

Lo más paradójico de todo es que tenemos al peor Gobierno de la historia de La Rioja, a esta mala mezcla de socialistas y comunistas, que están pasando de rositas por una pésima legislatura al no haberse encontrado ningún tipo de oposición real ni firme frente al desastre generalizado que está suponiendo su mandato.

Caótica gestión de la crisis sanitaria con multitud de dimisiones en la Consejería de Sanidad, continuos ceses y remodelaciones en el Gobierno de Concha Andreu, desastre del Alcalde Pablo Hermoso de Mendoza en la planificación de la ciudad de Logroño, socios podemitas en desbandada o “estampados”, agricultores y ganaderos desatendidos cuando están siendo los grandes damnificados de la crisis del sector primario, una clase obrera y trabajadora que ve como pierde a pasos agigantados su nivel de vida y capacidad adquisitiva, comercios y hosteleros al límite de la agonía, una total ausencia de atracción de talento y nuevas empresas a la Rioja…

Pero no, el Partido Popular está jugando una batalla interna, olvidándose que el verdadero enemigo se encuentra al otro lado del Parlamento Riojano, con siglas de PSOE y Podemos-IU. Parece no importarles el sufrimiento, retroceso y precariedad que están padeciendo los riojanos, a la espera de que nadie recuerde su inacción durante todo este tiempo en el momento de depositar el voto en las urnas.

De los navajazos del PP pasamos a los temblores de Ciudadanos. A mi parecer han desarrollado una correcta y meritoria labor de oposición para la poca representatividad que ostentan. Sin embargo, son como un huérfano que ha perdido a sus padres. Les perjudica enormemente los continuos desastres que han cometido desde la Dirección Nacional de su partido y tiemblan de solo pensar en las próximas elecciones, donde casi con toda seguridad perderán toda representatividad.

Aún no he hablado de Vox Rioja. Ese partido, que en su momento despertó tanta ilusión, lleva cerca de dos años en el más absoluto ostracismo, desaparecido de la vida política. Se puede decir que ha secuestrado la voz de miles de riojanos que tenían la esperanza de hacer frente al socialismo de una forma más clara, aguerrida, contundente y de mayor calidad profesional y política que la que mostraban Partido Popular y Ciudadanos.

Vox Rioja confío sea un partido aún en construcción, con el que principalmente Partido Popular no parece contar como rival, pero al que debería de seguir muy atento y con cierto respeto. Si Vox hace bien las cosas tiene enorme capacidad de motivación y arrastre, pues todos sabemos que su discurso, en líneas generales, es mucho más atractivo que el del Partido Popular.

Es por ello por lo que, por favor, espabilen de una vez. Las próximas elecciones están a la vuelta de la esquina y La Rioja os necesita. El Partido Popular debe centrase en acabar con las disputas internas y Vox debe acometer los cambios pertinentes en su composición, estructura, direccionamiento y alcance. Ambos partidos, y lo siento por Ciudadanos, son el futuro del votante riojano, y quien mejor haga los deberes será quien salga reforzado. Recuerden, el objetivo es satisfacer el bienestar general de los riojanos, no sus propios intereses personales. La decisiva cuenta atrás electoral se inicia tras el fin del periodo estival.

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