Mientras miramos los fuegos artificiales

¿A quién no le gustan los fuegos artificiales? Con tanto colorido, acompañado en muchos casos con música, nos dejan a todos hipnotizados. En el momento de su explosión no existe otra cosa en la que centrar la mirada.

Normalmente suelen utilizarse en días especiales, fiestas nacionales, locales, bodas, ¿y en política? permítanme que les diga que también. Les explico.

Esta semana hemos presenciado días de fuegos artificiales, y no hemos tenido fiestas donde utilizarlos, entre otras cosas porque están prohibidas las fiestas. Me levantaba el miércoles, como el resto de días, con el ánimo de dar buen servicio a mis clientes, de tener una buena jornada laboral. Ese día a diferencia de otros, me tocaba viajar por la provincia de Burgos, preciosos pueblos, históricos y buena gente. Durante mi viaje escuchaba la radio y llego un momento que se acumulaban las noticias, una detrás de otra: “moción en Murcia”, “elecciones en Madrid” y “moción en Castilla y León”.

Se sucedían tan rápido que sucedió en apenas cuatro horas. De repente no sucedía otra cosa que las mociones de censura y la convocatoria de elecciones, había desaparecido de la palestra, del centro de atención otras noticias. ¿Era necesario? Desde luego NO, a no ser que se lo que se quisiera es desviar atenciones mientras ocurren otras cosas. Los fuegos artificiales habían comenzado, tenían nuestra atención.

Todo el mundo hablábamos de la moción/NO moción de Murcia, la convocatoria de elecciones y la moción de Castilla y León, pero ¿Cuánto y quién hablada de la “legalización” de los piquetes informativos? ¿Cuánto y quién hablaba del rescate, por parte del gobierno, de la compañía “chavista” Plus ultra? Pocos o nadie, al menos en los grandes medios de comunicación.

El centro de atención estaba en quién ha traicionado a quién en Murcia, Madrid o Castilla y León, cuando en realidad lo que verdaderamente afectaba a los derechos e intereses de los españoles estaba en la “legalización” de los piquetes informativos y el rescate de la “chavista” Plus Ultra.

Mientras mirábamos los fuegos artificiales, los españoles no percibíamos que nuestros derechos se estaban limitando con la despenalización de los piquetes informativos, porque con ello lo que se estaba penalizando es el derecho al trabajo. En la era de la información se apostaba por los piquetes violentos.

No hay que olvidar que este gobierno socialcomunista ha manifestado que BILDU formaría parte de la dirección del país, de España. Quizá y digo quizá, con esta despenalización de los piquetes violentos “informativos”, añoren las practicas llevadas a cabo por el propio Arnaldo Otegi, cuando por ejemplo en 1979 secuestraron al director de Michelin en Vitoria.

Por otro lado, cuando no hay dinero para autónomos, pymes, empresas, ertes, aparecen 53.000.000€ para el rescate de una compañía aérea ligada al chavismo de Venezuela. ¿Este gobierno socialcomunista debe favores? Quizá cuando aparezcan las 50 maletas del ministro Abalos lo sabremos.

Mientras mirábamos los fuegos artificiales perdíamos derechos y perdíamos en el camino algún autónomo, pymes o empresas en general que no le se quiso ayudar.

Llegaba el viernes y me paraba a pensar que este gobierno socialcomunista, sí algo hace bien, además de mentir, es utilizar los fuegos artificiales. Me daba cuenta que mientras los españoles consumimos horas y horas de escaparates rotos en Cataluña, fuego en las calles, disputas dentro del gobierno, covid, covid y covid, en definitiva fuegos artificiales, por la puerta de atrás Pedro Sánchez y Pablo Iglesias siguian su hoja de ruta, a una velocidad vertiginosa.

Tan vertiginosa que desde la llegada de este gobierno socialcomunista, se han reducido derechos fundamentales de los españoles como los de movilidad, concentración y huelga. Con la permisibilidad y “legalización” de la okupación, un pilar como es la propiedad privada de los españoles , se está viendo claramente atacada, más aún con la regularización del precio del alquiler y el reciente exprópiese de Baleares.

Todas ellas medidas comunistas, donde lo mío es mío y lo tuyo es mío, que dan lugar a una inseguridad jurídica y espanta cualquier tipo de inversión.

La limitación de los derechos no queda ahí, mientras seguimos mirando los fuegos artificiales, el gobierno se permitió el lujo de crear el ministerio de la verdad, el cual, ósea el propio gobierno, será quien decida qué es verdad, con la consiguiente manipulación de la información, de la verdad, recortando a los españoles el acceso a la misma.

De tal manera que sí dijese que desde que Arnaldo Otegi, que forma parte de la dirección de España, como así dijo el gobierno, cada semana el gobierno socialcomunista traslada cinco etarras/asesinos a cárceles próximas al País Vasco, posiblemente el ministerio de la verdad dijese que es mentira. Pero es VERDAD, es el pacto de “5 a la semana”.

Todo pasa mientras mirábamos los fuegos artificiales, mientras los derechos de los españoles se van viendo mermados.

El gobierno de la MUERTE, de la RUINA, del HAMBRE, generará tantos fuegos artificiales como les interese, pero no desviemos la atención, nuestra prioridad es la SALUD, TRABAJO, un gobierno estable que genere confianza y solucione problemas, y no los genere. Hay una hoja de ruta, y en ella no están los españoles, están ellos.

LA VERDAD ES AQUELLO QUE PASA MIENTRAS EL GOBIERNO SE PREOCUPA EN HACER FUEGOS ARTIFICIALES

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