Marlaska dimisión

“También los discursos en redes sociales. Eso es un caldo de cultivo. Para que haya un delito de odio y se materialice una agresión por razón de su condición sexual, identidad de género, etc., siempre hay un discurso de odio…” (Fernando G. Marlaska, todavía es ministro del Interior). 

Estimado lector, cuando creí que carecería de dignidad política para seguir detentando su puesto por la cascada de mentiras creadas ex profeso para perseguir a Vox, huye hacia delante y se enroca en su bola de rencor.

Si pretendemos hacer un balance de todos y cada uno de los fracasos, destrozos y, presuntamente, criminal gestión del socialista Gobierno, solo debemos mirar a Marlaska. Él representa a la perfección la mentira, la falsedad, el engaño, la deslealtad, la prepotencia y la traición más chirriante. Nadie como él merece tanto ser destituido. Nadie salvo él se aferra al cargo y cada día que pasa sin dimitir lo ensucia llenándolo de estiércol zurdo.

El fétido hedor del fracaso más rotundo toma corpórea existencia. Lejos de avergonzarse públicamente y largarse, se siente orgulloso.

Es difícil reseñar la colección de felonías que atesora el otrora exmagistrado de la Audiencia Nacional, ora anodino empleado de Pedro Sánchez. Aún así, vamos a citar algunas.

Lo primero es decir que nada es casualidad, y que todo lo que dice y hace está milimétricamente diseñado para atacar a Vox. Él, que es tan incompetente como malvado, políticamente hablando, sabe que la verdadera oposición es Vox. Nadie más. Bueno está el PP, su fiel amigo y mentor, no en vano Mariano Rajoy quiso hacerlo Fiscal General del Estado. ¡Qué ojo tienes, PP!

Pocas veces la decepción más frustrante se visualizó tan nítidamente.

¿Quién es Marlaska? Es quién ha fulminado a varios mandos policiales como Sánchez Corbí, Pérez de los Cobos, etc., todo al que no logró someter. El que facilitó la operación “40 maletas de Delcy”, que aún desconocemos su contenido y dónde “aterrizaron”. Es quién estuvo al frente de las falsas e inventadas amenazas de muerte en forma de balas metidas en sobres y navajas ensangrentadas o el caso del “brutal delito de homofobia de Malasaña”, otra invención más. ¿Casualidad o necesidad de desviar la atención, ministro? Miseria. Indignidad. Indecencia.

Todo está archivado por la justicia. Hecho que se ha ocultado o no se le ha dado eco mediático, pero que cumplió a la perfección su objetivo: Señalar y atacar a Vox como paso previo a ilegalizarlo. Modus operandi Chavista.

Sr. Marlaska y otros indignos zurdos: Os faltan testículos, ovarios o “les sexes que tengen elles” para atreveros a dar ese paso.

No me puedo olvidar de los continuos beneficios que están recibiendo los terroristas de la ETA: todos llevan tu sonrisa, tu abrazo y tu firma, Marlaska. Tratas mejor a los etarras que a nuestros Policías y Guardias Civiles. Nunca los asesinos recibieron tanto cariño, y eso que el PP hizo mucho por ellos: Troitiño, Inés del río, kubati, Parot y otros fueron puestos en libertad por el PP. 

¿Qué pretende? Arremeter sin piedad contra el rival, al que convierte en enemigo público: “La culpa de todo lo que ocurre es de Vox”, dice. Hombre, ellos están gobernando, dirá alguien sensato –no rojo-, ¿de verdad la gente va a culpar de todo a Vox y no al Gobierno? Sí. El socialismo sabe cómo hacerlo. Hablamos de la mayor operación de ingeniaría social conocida. ¿Dudas? Observa cómo esos “botantes” diariamente son atropellados por sus políticas y siguen apoyándolos. Para ellos, necios per se, la culpa es y será siempre de Vox. No piensan, obedecen.

¿Qué consigue? Inyectar combustible fácilmente inflamable en forma de odio para que sus “botantes” ataquen a un imaginario enemigo, que solo existe en  sus cabezas. Ellos señalan y los aspirantes a Otegi, agreden. Parafraseando a Javier Arzalluz, otro enfermo de odio: “Unos sacuden el árbol, sin romperlo, y otros recogen las nueces«.

Esto sí es un discurso de odio. Lo ocurrido en Barcelona sí es un discurso de odio. O un negocio…

Por el camino, desvían la atención y no se habla de la creciente inseguridad ciudadana, con agresiones diarias, incluso sexuales, muchas cometidas por manadas de extranjeros que ningún progre critica. Son los que vienen a pagar nuestras pensiones, dicen. ¿Y las feministas? Cobrando ingentes subvenciones y mirando para otro lado. ¿Son españoles los criminales, preguntan? No. Son extranjeros, y algunos menores de edad. Silencio cómplice. Silencio que se rompe solo con los dineros que ingresan. Siendo así, nada que hacer. “Todes callades” como ratas, lo que sois.

Ni hablar del precio de la luz, las ocupaciones de viviendas, el paro, las colas del hambre, o la situación económica que de facto nos convierte en un Estado fallido, que está siendo devorado por la deuda pública. Silencio subvencionado.

La ventana de Overton está puesta en Vox. Para ellos solo hay un culpable y se llama Vox. La izquierda ha convertido a este partido, al que con mucho orgullo pertenezco, en el objetivo diario de miles de descerebrados que han asumido como obligación moral aniquilarlo. Desde el socialismo, con la connivencia de los medios de contaminación mediáticos, señalan, y sus hordas de tarugos procedentes de interminables chiringuitos, actúan.

Para finalizar, solo me queda decir: Personas de bien y enemigos de los enemigos de la libertad, patriotas de Vox todos, os ruego, aliento y animo a no desfallecer. A seguir dando la batalla ideológica. A seguir firmes en nuestras convicciones. A sentiros orgullosos de ser y votar a Vox. Porque la libertad merece la pena. Porque España merece la pena. Recordad que tenemos la razón, la moral y la fe de nuestra parte y la fuerza de millones de españoles… Y a Macarena Olona, Javier Ortega, Rocío Monasterio, Iván Espinosa y a Santi Abascal. No estamos solos, estamos en la mejor compañía.

Un comentario en «Marlaska dimisión»

  • el septiembre 15, 2021 a las 10:45 pm
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    Como siempre, D. Miguel, poniendo el punto sobre las íes y añadiéndole sal a la herida. Espero que a esos “zurdos” les arda hasta en el cicirisco, a fin de que vean que no escaparan de las responsabilidades a fincárseles en breve. Felicitaciones y un abrazo. ¡Viva España!

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