Macron admite «querer fastidiar hasta el final» a los ciudadanos no vacunados

El parlamento debate una ley de «pasaporte sanitario» que restringirá muy significativamente las libertades de quienes no hayan recibido una sola dosis.

«A los no vacunados, tengo muchas ganas de fastidiarles. Y eso continuaremos haciendo, hasta el final. Es esta la estrategia», declaró el jefe de Estado en una entrevista concedida al diario local Le Parisien.

Cabe destacar que, en Francia, el presidente de por sí tiene mucho más poder que en la mayoría de países occidentales debido al carácter de República Presidencialista de Francia.

Estas han despertado un acalorado debate en la Asamblea Nacional, que discute desde el lunes la creación de un pasaporte de vacunación.

La polémica generada ha sido tal que la sesión terminó suspendiéndose poco después de la medianoche del martes.

«Un presidente no puede realizar el tipo de declaraciones que ha realizado», dijo Christian Jaboc, presidente del grupo parlamentario conservador de Los Republicanos.

«La casi totalidad de la gente, más del 90%, se ha sumado a la vacunación y es una pequeña minoría que es refractaria (…) ¿Cómo reducimos esta minoría? La reducimos, perdón por decirlo así, fastidiándola todavía más».

Nuevas medidas

Si este pasaporte termina siendo obligatorio, los franceses a partir de 12 años que no estén vacunados no podrán ir a restaurantes, museos, gimnasios, cines ni usar ciertos transportes, aunque presenten un test de diagnóstico negativo.

El objetivo del gobierno es que esta ley sirva para presionar más a los cerca de cinco millones de franceses de más de 12 años que aún no están vacunados.

La intención del gobierno era que la ley estuviera aprobada para el 15 de enero. Pero tanto el lunes como el martes, la sesión quedó suspendida al llegar a medianoche por el rechazo de la oposición a seguir debatiendo.

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