Los solistas del descrédito

Es palmaria y permanente la distancia de los políticos con la realidad de los súbditos a los que deberían servir, aunque esto es más un problema de los súbditos que se lo dejan hacer, claro está.

En épocas no muy lejanas, con situaciones análogas a las de hoy, las plazas estarían repletas de cabezas rodando por los suelos. Una terapia que en estos tiempos se hace más necesaria que nunca. Es sabido que la letra con sangre entra en muchas ocasiones a lo largo de la historia.

Esta semana pasada, la exitosa catalana en comúnAda Colau presentó sobre el escenario a una rutilante estrella y líder mundial: Yolanda Díaz

En otro escenario repleto, Pedro Sánchez lanzó otro single llamado “España no merece una derecha rabiosa”, su público fiel y entusiasta brincó y aplaudió hasta con las orejas.

Los sones del Franquismo no fallan nunca, ¡éxito asegurado!, como diría otra gran artista llamada, La Lola

En otro escenario la banda popular, recordó a su público bajo los neones del estadio, que el PP no es un Talent Show y que en su grupo no hay solistas, como de esto sabemos los entendidos en musicalidad , no nos tragamos estos sapos, ya que una banda sin solistas esta abocada la ostracismo musical, salvo que quiera fusionarse con otra banda, que es lo que de verdad quiere su líder.

La Olona, integrante de lo más nuevo del panaorama musical, cosechó esta semana el número uno en el ranking español con su single “El próximo gobierno será con Vox” y “Ha llegado el momento

Eh Bildu y ERC, convertidos en bandas tribu, interpretaron a dúo su ultimo lanzamiento “Televisión, Netflix y lenguas cooficiales” que superó con creces el último éxito alcanzado recientemente por Otegui con su “Presos por presupuestos”.

Pero lo más de lo más , el Hit por excelencia es el de Odón  con su “Dejen de utilizar a las víctimas para atacar al gobierno de izquierdas / No sean tan miserables / ETA desapareció /ETA no está aquí, aquí no hay terroristas / Aquí hay franquistas y derecha de vocación golpista”, desató la locura en el zoológico de las banidades con aplausos que retumbaban en los techos del estadio.

Del Heavy Metal que arrasó en Cádiz durante 10 días no puedo opinar, ya que el metal es un tipo de sordina a lo que mis tímpanos no están acostumbrados, de todos modos que te den tres cuando tienes que pagar cinco, no es de recibo.

El aumento de los precios, la crisis energética, la tercera dosis, el pasaporte COVID, las colas del hambre, las pensiones de los boomers, las nuevas restricciones y los confinamientos a un paso, no entran en el repertorio de las bandas más cañeras. 

Y por último la reciente llegada de la variante Omicron desde Sudafrica a la escena local, promete convertirse en el éxito de estas fiestas navideñas

Pero cuidado la fama es efimera y la rotura de timpanos permanente.

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