Los perfiles de los políticos en España

Lawrence J. Peter, pedagogo y escritor canadiense presentó uno de sus libros, a la vez que  muy útil book con una clarividente dedicatoria: “Este libro está dedicado a todos los que, trabajando, jugando, amando, viviendo y muriendo en su Nivel de Incompetencia, suministraron los datos para la fundación y desarrollo de la saludable ciencia de la Jerarquiología”.

Es evidente y no hace falta ser un avezado lector para intuir los recovecos pensativos de tal obra, pero vamos a lo que vamos.

Como bien dice Peter, “En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia” que, traducido al lenguaje coloquial, viene a ser que, a veces es mejor parecer tonto, que abrir la boca y demostrarlo.

Voy ahora a entrar en materia y ¿por qué el principio de Peter se acomoda de manera clara en la política española?, ¿también en la política  se cumple el Principio de Peter? Pues ¡no le falta de nada a nuestra política patria!, es evidente que la incompetencia es la característica más visible en el perfil de nuestros políticos.

Muchos de ellos, me refiero a los de los primeros niveles, llegan con su nivel de incompetencia superado en varios escalones o lo superan cuando condicionan su trayectoria al “nivel de dependencia” del que los nombra a dedo, véase por ejemplo, la esposa del señor Espadas, colocada a dedo en la FAFE y cito textualmente, «encargada del wordpaper«.

En los primeros puestos del ranking podríamos incluir a los cinco del ala comunista del desgobierno de coalición, evito dar nombres, por el hastío que me producen y con éstos, buena parte de los diecisiete procedentes del PSOE.

Entre los segundos Peterianos, sólo unos pocos, no más de cuatro o cinco, algunos teóricamente “independientes”, de afiliación, que llegaban precedidos de un cierto prestigio desde sus más o menos niveles funcionariales, citaré defensa, economía, asuntos exteriores, interior, que  cuando aceptan unirse al equipo de un mediocre y sectario, una vez comprobada ya su incapacidad, entran de lleno en su nivel de incompetencia dependiente, que es casi peor que el otro.

Superado con creces su nivel de incompetencia, llegaron los dos últimos presidentes socialistas

De la mayoría de presidentes autonómicos y equipos, mejor no hablar, porque de los diecisiete más dos, se salvan cuatro o cinco de no entrar de lleno en el postulado de Peter.

De senadores y diputados, de los diferentes  grupos que, supuestamente, “legislan”, al son que les tocan, y de los que, difícilmente, la gran mayoría de españoles sería incapaz de dar una docena de nombres, ¿qué decirles?

No estaría nada mal un estudio sobre los perfiles profesionales y sus niveles de incompetencia, de nuestros políticos de los últimos veinte años.

 Ya puedo dejar el tranquimazin.

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