Los partidos de la ‘España vaciada’ dañarían principalmente al PSOE

Aunque estas formaciones regionalistas arrascan votos de distintos puntos del espectro político, se nutren principalmente de la izquierda sociológica. Esto es así porque el programa y muchos de los líderes de estos partidos tipo ‘Teruel Existe’ provienen de la izquierda.

El principal damnificado a nivel de escaños sería el PSOE, que podría verse muy debilitado en el campo español, indispensable para lograr buenos resultados en el Congreso y la mayoría en el Senado.

Esta tendencia se acentuará en tanto que el PSOE siga debilitándose y los partidos regionalistas creciendo; y es posible que así suceda.

Para mucho votante de izquierdas de la ‘España vaciada’, la prioridad está en que la clase política evite o frene la despoblación y pérdida de servicios en el campo por encima de cualquier otra consideración. Si a esto le sumamos que el PSOE ya es de antemano el socio preferente de estas formaciones… es evidente que votar a estos partidos es siempre una opción a considerar para este nicho de votantes.

En Jaén, Zaragoza y Badajoz las nuevas candidaturas regionales podría robar a Sánchez el tercer escaño antes que quitárselo a PP o Vox. Revilla, por ejemplo, no solo no logró entrar al Congreso en 2011, hizo también que Rubalcaba ‘cediera’ a Rajoy un cuarto escaño por Cantabria.

No obstante, el propio sistema de alianzas haría que, de cara a formar gobierno, el PSOE tuviera más o menos las mismas oportunidades que si estos partidos no se presentan. Simplemente, si lo hacen y triunfan, el PSOE perderá algunos escaños. El partido de Sánchez tendría también un panorama aún más fragmentado y difícil de gestionar de cara a formar un nuevo Gobierno.

En cualquier caso, el centro y centro derecha también puede verse tentado a votar a fuerzas regionalistas en ciertas provincias del interior. Ya ocurre con UPN en Navarra, Foro en Asturias o Por Ávila en CyL.

El PP podría verse también severamente daminificado si proliferan este tipo de candidaturas, especialmente si lo hacen por el flanco del «centro izquierda» y se plantean luego pactar con Sánchez. Asimismo, Vox vería complicarse mucho sus ya de por sí difíciles negociaciones con el PP si este tiene que contentar a diversas fuerzas regionalistas; en ocasiones centrífugas o con tintes nacionalistas poco compatibles con el proyecto que Vox representa.

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