Lo que el feminismo sabe y pretende ocultar. La cara oscura de grandes heroínas del feminismo actual

Como siempre he dicho, los personajes o parte de ellos sobre los que se sustenta todo el amalgama comunista-marxista del feminismo, se sustenta muchas veces en el embrión de las peores épocas del ser humano.

La agenda que ha trazado la izquierda radical para toda una sociedad, usurpando deliberadamente el derecho inalienable de disentir, es gracias entre otras cosas, a esos faros ideológicos que portais como Santo Grial de vuestro discurso.

Por ejemplo, me hablemos de Margaret Mead, ¿cómo puede tener la izquierda a este ser como referente?

La falsa antropóloga de la Ideología de Género es utilizada para negar el origen natural y biológico de la sexualidad, de tal modo que ésta queda reducida a un mero rol social. Ya no naces hombre o mujer, sino que es la sociedad la que te hace serlo, y por lo tanto, es lícito que seas tú mismo el que elijas lo que quieres ser: sexo masculino, sexo femenino o un mix de ambos, esto es simplemente una falacia, superada ya desde hace tiempo por gran parte de la sociedad.

Sobre Alfred Kinsey, qué decir. Su estudio se sustentaba en lo que él llamaba «datos», que era en realidad material vulgar y pornográfico sin ningún valor moral. Llegó a incluir en su investigación los grafitis de las paredes de los servicios públicos, intentando dignificar a la mugre malsana que realizaba tales acciones.

Además para sus estudios colaboró con pedófilos encarcelados y utilizó a más de 300 niños y hasta bebés, de quienes abusó en nombre de la ciencia.

A parte de eso, qué seriedad tiene un estudio cuando los participantes que se prestaron a ser interrogados sobre su experiencia sexual eran también más propensos a ser sexualmente aventureros y a salirse de la norma establecida en aquella época y sociedad, ¿o es que todo vale?, ¿no evolucionamos como individuos?

Cómo les fastidia esto del individuo a los comunistas

Lo sé porque para ellos la indivisibilidad del ser está sobrevalorada y es una estupidez, no lo digo yo, lo han dicho ellos hasta la saciedad.

Y ahora hablaré de la peor de todas, una discapacitada moral comparable a Menguele y ustedes saben que me quedo corto. Margaret Sanger, la fundadora de Planned Parenthood, innoble personaje, racista de pedigrí que llegó a dirigir el Ku Klux Klan e inició un Proyecto Negro para reducir la población de afroamericanos pobres y sin educación, a quienes consideraba no aptos para reproducirse.

Esta es la señora Sanger, la verdadera, no la blanqueada en la propaganda de Parenthood, que la retrata engañosamente como una campeona de la «elección» reproductiva.

Esa Sanger que los comunistas bien conocen y esconden, la que yo desprecio con ahínco hasta más no poder y en la que la izquierda sustenta la Ideología de Género, reproductiva y eugenésica.

Puedo hablaros también de su estrecha asociación con el nazismo

Sanger, la heroína de los comunistas y feministas, era parte de la comunidad de progresistas estadounidenses que defendían dos remedios para deshacerse de las poblaciones «no aptas». La primera fue la esterilización forzada, que era la solución preferida de Sanger y de Menguele.

Sanger en 1932 pidió que las mujeres fueran segregadas de la comunidad en general a «granjas» donde se les «enseñaría a trabajar bajo instructores competentes» y se les impediría reproducirse «durante el período de toda su vida».

Si las mujeres no querían vivir de esta manera, podían salir de ella consintiendo en ser esterilizadas, ¿este es el referente del feminismo?

Y la otra solución fue la «eutanasia”, pero no la que hoy se blanquea como solución final a los males del individuo, sino la de matar a los enfermos, los ancianos y los discapacitados físicos y mentales.

Los comunistas más leídos saben que Paul Popenoe, compañero de cama, grilletes y látigo de Sanger, pidió «cámaras letales» para que un gran número de personas «no aptas» pudieran ser sistemáticamente alineadas y asesinadas.

Cualquier comunista o feminista que se precie, sabe también que Sanger instó a los Estados Unidos a seguir el ejemplo de Adolf Hitler. Es más, ella utilizó el mismo lenguaje que Hitler usó en su libro Mein Kampf.

Según palabras de Sanger: «En la industria animal, no se permite que el ganado pobre se reproduzca. En los jardines, las malas hierbas se mantienen bajas».

Estados Unidos, según dijo Sanger, debe aprender de los nazis y llevar a cabo el propio mandato de la naturaleza de deshacerse de las «malas hierbas humanas».

En conclusión, decirle al comunismo y al feminismo marxista que deje a las mujeres que piensen y sientan libremente, en definitiva que sean personas. Ellas no necesitan vuestros dogmas y mucho menos vuestros infames referentes.

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