Licenciada en ser política del PSOE

«Yo soy una trabajadora de toda la vida, soy una luchadora«, ¿de la política? (pregunta el periodista). Y fuera de la política, y fuera de la política. Es que yo empecé a trabajar a los 14 años. ¿En qué ha trabajado? «No, no, en muchas cosas, he trabajado en muchas cosas, eh, que no tengo que explicitar porque no hablo de mi vida privada. Si lo más que tienen que decir de mí es que no acabé mis estudios, será que lo estoy haciendo bien”, Adriana Lastra dixit.

Una férrea defensa de su persona, su currículo e intimidad fue la respuesta de la citada carga pública -lenguaje inclusivo-, a la pregunta hecha por el periodista. La luchadora de clase que nunca pisó la clase, no citó un solo trabajo. Si ha trabajado tanto como dice, ¿por qué no lo contó? ¿Se avergüenza de esos trabajos? Creo que miente más y mejor que Sánchez.
Seré cándido y me la creeré partiendo de la premisa que los socialistas “nunca mienten”. Si nos atenemos a los datos revelados -trabajando a partir los 14 años- y su fecha de nacimiento -30/03/1979- podemos aseverar que desde marzo de 1993, la vicesecretaria general del PSOE está trabajando y luchando como una heroína… Hasta 1998 que fue nombrada secretaria general del PSOE de Ribadesella, y pasó a mejor vida.

Hago una aparte para adjuntar la extensa vida laboral que la todopoderosa socialista fanática del “doctor de economía”, que no en economía, el “fraudillo” Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España a tiempo parcial y viajero-anfitrión a tiempo completo (solo se baja del falcon para organizar fiestas a sus amigos, que junto al célebre “doctorucho”, son los grandes beneficiados del chollo presidencial) dice aglutinar y albergar sobre su proletaria espalda.

Doña Adriana Lastra ha trabajado en:

El espacio en blanco no es un error, es para detallar su experiencia profesional, pero dado que no consta, ha quedado así. Si a la finalización de las presentes apareciese esa fecunda y precoz laboriosidad tan íntima como arcana, prometo adjuntarla.

En ese espacio en blanco tampoco está, porque no existe, su formación académica. He buscado incluso en el portal oficial del Congreso y no he hallado nada que demuestre que la abnegada trabajadora dijo la verdad, ergo, todo apunta a que mintió descaradamente. Lo que sí encontré fue su sueldo: 110.000€ al año. ¿Dónde, cómo y por qué ganaría ella esa ingente cantidad de pasta siendo una “don nadie”? En ningún sitio. Es imposible. La iletrada política detenta un puesto de relevancia institucional, es la “portavoza” del PSOE -Gobierno- en el Congreso. ¿Puede una ignara de tal calibre cumplir dichas funciones?

Todos los trabajadores de esa institución -personal de mantenimiento, ujieres, administrativos, informáticos, letrados, etc., tienen que superar una oposición con la formación pertinente. ¿Por qué los diputados pueden ocupar tan altos cargos adoleciendo de méritos? Es el mundo al revés: los que se esfuerzan, trabajan y estudian son mandados por los parásitos que no lo hacen.

Seamos serios, una persona que no ha trabajado nunca, que no ha cobrado una nómina nunca, que no ha cotizado nunca, y que no ha pagado una nómina nunca. ¿Qué puede aportar? Nada. Bueno, salvar su bienestar económico…

Esta “ignoranta” cada vez que habla sube el pan, pues es tal su oceánica ignorancia que ignora lo mucho que ignora. Ni tan siquiera sabe que no sabe nada, que es demasiado no saber… «Castilla miserable, ayer dominadora, envuelta en sus harapos desprecia cuanto ignora» (Antonio Machado). Por eso desprecia tanto, porque todo lo ignora. Yo, solo sé que ella no sabe nada.

En relación a las preguntas hechas por los periodistas por el supuesto plagio de Pedro Sánchez en su libro “La nueva diplomacia económica española”, la lerda roja, haciendo un alarde de su vasta sapiencia y visiblemente molesta, dijo:“¿300 palabras o 500 palabras que no llevan comillas es un plagio? ¡Anda, por favor!». Este es el nivel de la luchadora sin lucha conocida. Este es el nivel de la izquierda, el “cualquiera vale”. ¡Santiago y cierra, España!

Permítame, querido lector, hacer un breve comentario sobre el supuesto plagio de don Pedro I el Grande Anfitrión y Enorme Narcisista. Según la RAE, plagio es: acción y efecto de plagiar, y plagiar es: copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias. ¿Qué hizo Sánchez?

Según ABC, el presidente incorporó a su libro, que no escribió él y sí Carlos Ocaña, un total de 161 líneas con 1.651 palabras de seis textos ajenos y sin ningún tipo de cita. Llegó a copiar y pegar párrafos enteros, sin comillas ni referencia alguna a la fuente, en el libro derivado de su tesis doctoral, publicada en 2013 junto al exjefe de Gabinete de Miguel Sebastián.

¿Se puede considerar plagio lo presuntamente plagiado por don Pedro? ¿Qué cantidad de palabras plagiadas deben ser plagiadas para que se considere plagio? Me he plagiado, digo, me he perdido. Entre nosotros, creo que estamos llegando a nivel de Miguel Gila o incluso superándolo, cuando en aquella memorable escena vistiendo uniforme militar llamó al enemigo para preguntarle a qué hora iban a atacarles. Luego de lo que pareció un acuerdo amistoso, pactaron la hora del imprevisto ataque que deberían cogerlo de improviso. ¡Estos zoquetes y “zoquetas” son los que nos gobiernan!

A ver si consigo aclarar algo más que la “catedrática sin cátedra” de vestimenta lacerante. Según el académico anglo-canadiense Irving Hexham: «Plagio es el acto de intención deliberada de engañar a un lector a través de la apropiación y representación como propias de las palabras y trabajos de otros«.

Llegando a definir al plagiador como un ladrón de poca monta, un ladronzuelo. Solo le faltó decir: un mentiroso compulsivo, para describir a Sánchez.

Daría pena si no diese risa. Y es que, todo lo que rodea a este “Cum fraude” de ser político poco humano pero muy vanidoso, vacuo, egocéntrico y narcisista, va camino de convertirse en un esperpento de tal calibre que dejaría la conversación de Gila con el enemigo a la altura de un estadista de los aliados en la II Guerra Mundial.

Pero, volviendo a la prevaricadora del buen gusto y autora de delitos de lesa estética –la nini de 110.000€-, hay que mencionar que todas las carencias académicas y profesionales las suple con descaro, consumo exacerbado de disvalores y dosis ingentes de prepotencia y arrogancia aderezada con la falsaria superioridad moral roja. No olvidar el odio irracional a quien no piensa como ella, sobre todo a la malvada derecha. Cuestión que lejos de avergonzarla y hacerle pensar las cosas antes de pretender dar lecciones la llena de orgullo, no dudando en hacer alarde de su indocta presencia en la vida política. Socialista tenía que ser.

¿Cómo es posible que alguien de 42 años no haya estudiado ni trabajado nunca? Hay que remitirse al modus operandi del vago: personas que nacieron cansados, que descansan de día para poder dormir de noche, que consideran el trabajo sagrado, por eso no lo tocan, y que piensan que nadie se murió de vagancia, y sí trabajando. Izquierdismo sine die.

Alejen de mis palabras, nunca a la altura de la “bien-pagá Lastra”, cualquier atisbo de insulto, Dios me libre, pues ya se autoinsulta ella cada vez que habla, como cuando acusó a Italia de saltarse la ley con el IVA de las mascarillas o que el Código Penal español tenía 200 años. Lo que pretendo es reseñar una anomalía injusta e injustificable, porque ver como alguien que adolece de méritos puede ganar ese sueldo es un atropello al resto de personas que madrugamos, luchamos y trabajamos de verdad, no como miente ella, sin cobrar ni disfrutar las prebendas que dispone ella. Se llama socialismo.

3 comentarios en «Licenciada en ser política del PSOE»

  • el enero 28, 2021 a las 1:15 pm
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    Magnífico artículo , esquisito, mordaz, desternillante. He estado varios minutos riéndome a mandíbula batiente. Va desgranando ud al personaje como las capas de una cebolla y los lectores llorando de risa por su imaginación a la hora de pegarle bocados a esta insensata cuya lerdez es antológica, pero que la describe ud como lo que es, una bulgar chafardera, mal vestida, peor educada e ignorante a raudales.
    Mi enhorabuena D Miguel y la próxima vez cuide ud a sus lectores, cualquier día de estos nos «mata» ud de risa… Bueno si hay que morir de algo, que sea de risa, que además dicen que es buena para el alma.

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  • el enero 29, 2021 a las 9:26 am
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    Muchas gracias, Fran. Es un placer leer su crítica. Es el mejor premio posible por redactarlo, saber que le ha gustado. He intentado hablar de una anomalía jurídica y peor ataviada, pero desde el humor. Yo sí que me he reído con su crítica. Estoy terminando uno en tono “Quijotesco” que creo que podría gustarle. Un saludo y muchas gracias por leerlo y opinar.
    También gracias a usted por leerlo, Manuel.

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