¿Las políticas discriminatorias de RENFE ya pasan factura en Valencia? Mujer maquinista para el tren en medio de un incendio

Los pasajeros que viajaban en el tren alcanzado por el incendio de Bejís que se produjo este martes en la ruta de Valencia a Zaragoza están descontentos con cómo actuó la maquinista y con la versión oficial de los hechos. Sostienen que en ningún momento se rompió ningún cristal, como sostiene RENFE, sino que las puertas del tren se abrieron con el beneplácito de la conductora, la misma que habría parado en medio del incendio cuando no tenía por qué

Según los pasajeros, la maquinista estaba nerviosa. Corría de un lado a otro con el teléfono en la mano. En un momento dado intentó dar marcha atrás, para regresar a la estación más cercana pero a los pocos segundos de ponerse en marcha el tren se bloqueó y cundió el pánico. «No podíamos esperar ordenes, era cosa de vida o muerte.

Después del bloqueo, la maquinista se puso aún más nerviosa y me pidió que le ayudase», explica la agente. «Entonces ella abrió las puertas y dijo que el que pudiese correr, que corriera», relata Virginia. «Yo pensé que no saldría con vida de aquel tren, las llamas eran enormes, fue horroroso».

«El que pueda correr, que corra»

«Llevábamos más de 20 minutos viendo los focos desde lejos, pero cuando ya olía a humo dentro, me acerqué a la maquinista para preguntarle, ella no podía hacer nada porque esperaba indicaciones», comenta Virginia, valenciana que viajaba en el interior del tren atrapado.

«Primero abrió otra puerta (La de la derecha) para comprobar la situación, pero el oxígeno de dentro del tren avivó las llamas y nos asustamos», comenta Birtukan López Clemencia, otra pasajera. «Cuando salimos a las vías me hice una contusión en la rodilla izquierda, el móvil no funcionaba, no había señal y corrí todo lo que pude detrás de Virginia, que intentó calmar a la gente y fue quien nos guio, otras personas se quedaron en el tren».

Los afectados relatan que se vivieron muchos momentos de tensión, una mujer gritaba: «¡vamos a morir todos!» y bastantes niños lloraban desconsolados. Ambas mujeres relatan que el grupo reducido, de unas 8 personas, que escaparon del tren pudieron subir a un altillo donde pudieron llamar a los servicios de emergencia de Castellón.

Frente al relato que acusa a la maquinista de no haber actuado de forma del todo profesional, hay quienes defienden la versión contraria. En ese sentido, estas fuentes culpan directa o indirectamente al Gobierno y a ADIF de las posibles negligencias.

Acusaciones de negligencia y absurdas políticas de empresa

No son pocos los que han recordado que RENFE, ADIF o el ministerio de transportes llevan a cabo desde hace varios años políticas de discriminación positiva a mujeres por el simple hecho de serlo.

Es decir, que en igualdad de condiciones, se promociona o contrata siempre antes a la mujer que al hombre, incluso en el caso de que la base de mujeres que se presentan para ese puesto sea muy inferior a la de hombres, y, por tanto, la meritocracia se vea claramente comprometida en el proceso de selección.

¿Podría este tipo de procesos de selección estar jugando en contra de la contratación del mejor personal disponible?

En el caso de RENFE, hace un par de años anunciaban que solo promocionarían mujeres para puestos superiores en pos de la igualdad dentro de la empresa.

Asimismo, hay quienes apuntan a que los maquinistas de tren deben tener una más que probada formación a la hora de gestionar accidentes, o mejor dicho, incidentes, como el de la noticia.

Cuotas discriminatorias también en la policía que coinciden con la presunta mala praxis de la agente del tren accidentado

Según relatan algunas fuentes consultadas, la viajera policía no solo no ayudó a la Maquinista a tranquilizar a los viajeros, que es lo que se le pidió al presentarse como policía, sino que en su insistencia por bajar del tren y huir, animó con su ejemplo a otros a abrir las puertas manualmente y bloquear el tren durante minutos mientras ella corría a salvarse, menoscabando la decisión profesional y sensata de la maquinista.

En un tren en plena vía y habiendo peligro, el que está al mando es el maquinista, la persona que más información tiene. Así lo recoge la Ley Ferroviaria. En cualquier caso, si no se hubieran desbloqueado las puertas y tirar de los aparatos de alarma para huir, el tren se hubiera puesto en marcha mucho antes.

Huelga decir que, desde hace también bastantes años, existen cuotas de discriminación «positiva» hacia las opositoras a policía que sean de sexo femenino. No debe extrañarnos que, en episodios críticos como el actual, se pidan responsabilidades y se cuestionen con más insistencia los cuanto menos cuestionables métodos de selección de los empleados públicos.

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