Las otras víctimas del feminismo radical

En la manifestación del 8M en Madrid, en el recorrido entre Atocha y la Plaza Colón, las miradas avispadas pudieron ver a un hombre caracterizado como un gran virus morado,  con terminaciones de símbolos nazis o «feminazis». Este virus pretendía ser una alegoría del origen de la «Plandemia», el 8M de 2019, y una reivindicación de los derechos de los hombres que han sufrido y sufren en primera persona las consecuencias del feminismo radical: falsas denuncias, devastación psicológica, económica y social, pérdida de la custodia de sus hijos, y un largo etcétera de las consecuencias nefastas que se han instaurado en la sociedad española, desde 2004, con la mal denominada Ley de la Igualdad.

La manifestación convocada por Podemos estaba encabezada por Irene Montero e Ione Belarra. Se congregaron unas 35.000 personas (frente a las 350.000 antes de la convocatoria Covid 2019). Ha descendido la convocatoria en un 1000%, a pesar de las ingentes cantidades que invierte este Gobierno para tales menesteres. El batacazo de las políticas ultra feministas es evidente. Con este descenso de asistencia, España demuestra que no está de acuerdo con este tipo de políticas y despilfarro de dinero. En la manifestación abundaban las jóvenes adolescentes, grupo de edad al que intentan llegar Podemos y el sector «feminazi».

Durante el recorrido, que ha sido emitido íntegramente y en directo por EDA-TV (https://youtu.be/NMfTQz3U_TU) se pudo ver cómo el hombre que portaba el original atuendo del «virus feminazi», iba perdiendo partes de sus múltiples brazos, recibía esputos, empujones, agresiones, rapiñas, y era increpado con soflamas del tipo: “Fascista fuera de nuestros barrios” o “El macho violador”. Recibieron cánticos tan delicados como “una copa menstrual para la boca de Abascal”. El reportero de televisión criticaba en ese momento que una niña de apenas 6 años estuviera escuchando semejantes barbaridades. Al “virus” lo acompañaban otras personas, que portaban un altavoz sobre un carro, en el que se escuchaban canciones como “Ay Mamá” de Rigoberta Bandini, “El violador eres tú”, versión de los Meconios, “Puede ser mi gran noche” de Rafael o “Torero” de Chayane.

El mismo 8M teníamos noticia de que Irene Montero y su ministerio recibirán 21.319.000€.  Sí, han leído bien, VEINTIÚN MIL TRESCIENTOS DIECINUEVE MILLONES DE EUROS para un Ministerio considerado por la gran mayoría de españoles como el más inútil, en la peor crisis desde el inicio de la democracia, con el Gobierno más caro y con más ministros y asesores de la historia. Hubo algunas personas a las que entrevistó EDA-TV, en directo, que justificaban ese tremendo presupuesto diciendo que “España es rica y puede permitírselo”. No olvidemos que este Gobierno tiene 22 Ministerios, cuando sin ir más lejos el Gobierno Rajoy tenía 13. El mayor número de ministerios de la Unión Europea. Y un parque móvil que supera en número al del gobierno en Washington.

Verdaderamente preocupante es ver cómo en un país donde la pobreza infantil se ha disparado, donde la gran mayoría de españoles tienen problemas para llenar de combustible su coche, pagar la factura de la luz, llenar la nevera, en un país en el que los suicidios entre adolescentes y jóvenes se han disparado por encima del 200%, un país donde en el último año los suicidios han pasado de 3.700 a más de 4.500 al año (siendo el 80% de esos suicidios de hombres, y más del 75% de esos hombres suicidados estaban en proceso de divorcio o separación)… Es preocupante que hayamos visto la manifestación más multitudinaria desde que comenzó esta pandemia en pro del «feminazismo», sin que se haya realizado manifestación alguna frente a la gran crisis mundial provocada por las élites millonarias para establecer ese NUEVO ORDEN MUNDIAL, LA AGENDA 2030 y el conocido como PLAN KALERGI.

España está en grave riesgo y el Ministerio de Igualdad es una de las herramientas más poderosas para ayudar a darle el estoque. Este Ministerio encargado de promocionar el aborto, aborto que reclaman hasta los 6 meses de gestación, aborto gratuito y pagado por la Seguridad Social, también para niñas de 16 años. Un ministerio que aplaude los más de 125.000 abortos que se producen al año, sin contar los abortos químicos. Llama poderosamente la atención que esta cifra coincida con el número de «refugiados políticos» (en caso de que no sean inmigrantes ilegales), que prevé nuestro Gobierno para este año 2022 y 2023, como así ha lo ha reflejado a través de los presupuestos generales del Estado.

Este Ministerio de Igualdad es un negocio. Si no hubiera violencia no habría dinero. Colocan al hombre y a la mujer en situaciones conflictivas, de continua crispación, generan odio entre los cónyuges, para lograr su objetivo: incrementar la violencia. El pacto de Estado en el que se establecieron 1.500 millones para la “violencia de género», es un presupuesto que supera al del Ministerio de Defensa. En publicidad, Igualdad va unos pasos por detrás del Ministerio de Sanidad. La gestión de las desorbitadas cantidades adjudicadas al Ministerio de Igualdad deberían ser fiscalizadas por el Tribunal de Cuentas. No es admisible que en un país democrático, en el que la igualdad entre hombres y mujeres ya está recogida en la Constitución, una ley de rango inferior, decretada por Zapatero –presidente nefasto–, focalice al varón y lo convierta en chivo expiatorio de todo tipo de violencia intrafamiliar o doméstica.

Españoles, tenemos un Gobierno colocado por el Globalismo para destruir España, ¡y vaya si lo están haciendo bien! “Satánchez” –como ya es denominado en no pocas redes sociales– está aniquilando España en tiempo récord.

https://t.me/LARECONQUISTA_ESP

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