Las mujeres que no amaban a sus hijos

Últimamente en España, nos hablan de invierno demográfico, de que necesitamos millones de inmigrantes debido a la escasez de natalidad. Por cierto, esta inmigración, en la mayoría de casos se trata de redes clientelares de explotación humana, algunas con origen en España para poder seguir tomando cervecitas en Benidorm y conservar el exiguo estado del bienestar español.

En la época de la “Dictadura” estaba terminantemente prohibido, incluso con penas de cárcel, el asesinar a niños no nacidos. También estaba absolutamente prohibido asesinar ancianos. Fue una época en que estos dos colectivos estaban especialmente protegidos, no como ahora.

Sin embargo, ahora nos encontramos todos inmersos en una maravillosa “Democracia”, en la que insinúan, dicen y afirman, que todos tenemos los mismos derechos y somos iguales, ante la Ley, ¡no sé si reírme o llorar!, pero ellos bajo este paraguas falaz de democracia inexistente, actúan como lo que son, exterminadores del débil.

De estos, los peores son los que se consideran cristianos, los que están bajo el amparo de un Partido Popular, que sigue representando a una derecha masona, traidora, sin ideología, sin faro ni guía moral. Los mismos que fueron copartícipes en toda la trama del aborto y ahora en Andalucía, dicen, que junto con Vox, van a rechazar el aborto.

Siempre con el comunismo como bandera ideológica habéis aplicado su ideología sin pestañear

Y pregunto: ¿Si esta basura de radicales feministas y criminales abortistas de todo pelaje, hubieran tenido una madre y unas leyes como las actuales, en qué vertedero se encontrarían todas ellas ahora?

  • El feto engendrado, que teniendo vida, no tiene derecho a decidir sobre el mismo, ni se protege.
  • El padre que engendra dicho feto, tampoco tiene derecho a opinar y menos a decidir.
  • Y la madre del feto, que es la única opción válida según ellos, determinan que a su propio hijo hay que asesinarle, pero además, se convierte en juez y parte, el padre no tiene ningún derecho sobre ese hijo engendrado por él, ni en el feto. No solo no tiene derecho alguno, sino que tampoco tiene a su disposición a un Abogado Defensor.

Por tanto, cuando dicen que: “Todos somos iguales ante la Ley”, mienten como bellacos e infames. El padre que quiere tener ese hijo y el hijo, que es el asesinado, no tienen ningún derecho sobre las decisiones que a ellos mismos les afectan.

Números del horror

ABORTOS: AÑO 2020:

  • A petición de la mujer: 90,87%
  • Grave riesgo para la vida o la salud de la embarazada: 5,73%
  • Riesgo de graves anomalías en el feto: 3,1%
  • Anomalías fetales incompatibles con la vida o enfermedad extremadamente grave e incurable: 0,31%
  • Varios motivos: 0,010%

Esta es la pura verdad de una sociedad pueril y cómplice.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.