La verdadera historia de España | Capítulo IV

La leyenda negra de la Inquisición

El hispanista y americanista sueco Sverker Arnoldsson, autor de Los orígenes de la Leyenda Negra Española, declara sin tapujos que es la «alucinación colectiva» más grande que se ha producido nunca en Europa Occidental.

Decía Stanley G. Payne que la leyenda negra se basaba en atribuir a los cristianos todos los males del mundo. Que antes de los cristianos, el mundo era un paraíso y a la llegada de éstos con su inquisición, acabaron con aquel supuesto paraíso. Nada más lejos de la realidad. Cuando la verdad es que la inquisición se impuso antes en Europa, en Francia, o en Inglaterra, donde el verdugo se llevaba al acusado a su casa torturándole hasta morir.

En España la Inquisición se rige por unas leyes, a diferencia de otros países donde no existía ninguna norma aplicable a esa inquisición. La inquisición nace para que el delito de intolerancia religiosa estuviera reglado y sometido a un proceso legal y unas leyes que reglaban esos delitos. En España, entre 1540 y 1700, los que padecieron pena de la inquisición y castigados a la hoguera fueron unas 1500 personas aprox., de las cuales, la mitad lo fueron en efigie, personas que habían muerto o estaban ausentes. Sin embargo, en Francia, en Inglaterra, incluso en EE. UU en el siglo XXIII se quemaban brujas en la hoguera y de eso nadie habla, ni a nadie le interesa. Es más fácil atribuir a la inquisición española todas las atrocidades que otros cometieron. Como se nos atribuyó la falsa gripe española a los españoles.

La leyenda negra de la mal llamada gripe española

La supuesta gripe española mató entre 1918 y 1920 a más de 40 millones de personas en todo el mundo. Se desconoce la cifra exacta de la pandemia que es considerada la más devastadora de la historia. Tras registrarse los primeros casos en Europa en plena primera guerra mundial la gripe pasó a España. Un país neutral en aquella I Guerra Mundial que no censuró la publicación de los informes sobre la enfermedad y sus consecuencias a diferencia de los otros países centrados en el conflicto bélico.

Ser el único país que se hizo eco del problema provocó que la epidemia se conociese como la Gripe Española. Y a pesar de no ser el epicentro, España fue uno de los más afectados con 8 millones de personas infectadas y 300.000 personas fallecidas. Aunque algunos investigadores afirman que empezó en Francia en 1916 o en China en 1917, muchos estudios sitúan los primeros casos en la base militar de Fort Riley (EE.UU.) el 4 de marzo de 1918. El libro America’s Forgotten Pandemic: The Influenza of 1918, de Alfred Crosby, narra, desde una perspectiva estadounidense, la escalofriante historia de la epidemia de gripe más mortífera del mundo, y además presenta muchos detalles del alcance internacional de la epidemia. Antes de que esta gripe llegara a España, ya había causado anteriormente muchas muertes en Estados Unidos y en Francia. Es que los medios de comunicación de los países que participaron en la guerra estaban bajo censura militar y ocultaron la pandemia.

La leyenda negra sobre la caza de brujas

Un estudio basado en el artículo de los historiadores Peter Leeson y Jacob Russ sobre las cazas de brujas en la Europa post-medieval. Alemania destaca por encima del resto de naciones. Entre 1300 y 1850 acusó o ejecutó a más de 25.000 personas (la mayoría mujeres) por hechicería y otros crímenes. Le sigue Suiza, con unos 10.000, pero con una ratio de juicios/población superior (en torno a los 980 por cada 100.000 habitantes). Escocia registró alrededor de 3.000, y una tasa de 509 procesos por cada 100.000 habitantes. La leyenda negra achaca a la Inquisición española la muerte de miles de mujeres acusadas de brujería, entre otras exageraciones y cifras huérfanas de documentación. No en vano, los datos tumban la historia que los enemigos del Imperio español inventaron con el fin de desacreditar a la potencia hegemónica. Mientras que en Alemania se condenaron a muerte a 25.000 mujeres. Se calculan que entre el año 1540 y el 1700, entre 150 a 200 brujas son procesadas en España. El sur de Europa, en verdad, permaneció ajeno a uno de los episodios más oscuros en la historia del continente. A partir del 1704 en Italia, América y España no hubo procedimiento de brujas.

La fiebre de la caza de brujas en Europa empezó a finales del XV respaldada, en 1484, por el papa Inocencio VIII en la bula Summis desiderantes affectibus: «Muchas personas de ambos sexos se han abandonado a demonios, íncubos y súcubos, y por sus encantamientos, conjuros y otras abominaciones han matado a niños aún en el vientre de la madre, han destruido el ganado y las cosechas, atormentan a hombres y mujeres y les impiden concebir». Se abría la veda.

Es paradójico pensar que como en el resto de Europa no existía como tal la llamada inquisición como aquí en España, que en aquellos países no se acababa con las supuestas brujas, cuando fue todo lo contrario, aquí existían leyes que regulaba la inquisición, en el resto de países no existían leyes, pero fue donde verdaderamente se asesinó a la inmensa mayoría de lo que ellos llamaban brujas.

Los investigadores actuales estiman que entre mediados del siglo XV y mediados del siglo XVIII se produjeron entre 40.000 y 60.000 condenas a la pena capital por ese concepto. La mayor parte de los ejecutados tuvo lugar en Alemania y los países colindantes.

De haber vivido aquel Papa en nuestra época, todas las mujeres que abortan hubieran sido condenadas. Aunque el aborto, según mi opinión, es un genocidio y debería de estar prohibido ayudando a las mujeres en todo el proceso de embarazo y dar a luz a la criatura en lugar de apoyar las políticas del asesinato que es lo que ocurre en el presente en la mayoría de países, esos que se llaman “civilizados”.

Lutero, el iniciador de la propaganda que da origen a la leyenda negra

Martín Lutero nació en Eisleben, Alemania el 10 de noviembre de 1483 y muere el 18 de febrero de 1546. Fue un teólogo, filósofo y fraile católico agustino que comenzó e impulsó la reforma protestante en Alemania y cuyas enseñanzas inspiraron la doctrina teológica y cultural denominada luteranismo. Aprovechando el invento de la imprenta, que se atribuye al alemán, Johannes Gutenberg en el año 1440. Gutenberg es considerado como “el padre de la imprenta”, los holandeses e ingleses publicaron numerosas obras y folletos para desacreditar al imperio español con la incipiente propaganda. Para ello creaban caricaturas de las hazañas y logros de los españoles y las publicaban en aquellas imprentas. Aquella propaganda, que incluso llega hasta nuestros días, trataba de ridiculizar a los españoles que eran los malos y los rebeldes, es decir, los otros eran los buenos.

Ejemplos de la leyenda negra

Juan Calvino, creador del calvinismo en Ginebra provocó, durante sus 20 años que gobernó esa ciudad, unas 500 muertes. Hoy Juan Calvino tiene un monumento en su nombre en la ciudad de Ginebra.

Sin embargo, Tomás de Torquemada, fue un presbítero dominico castellano, confesor de la reina Isabel la Católica y primer inquisidor general de Castilla y Aragón en el siglo XV, donde se le achacaron miles y miles de ejecutados, cuando la realidad es que en 160 años que duró la inquisición, fueron unas 1500 personas ejecutadas en todo el periodo que duro dicha inquisición en España.

Los protestantes de Lutero, crearon el mito de la leyenda negra utilizando la propaganda falsaria para intentar vencer al catolicismo cristiano ya que militarmente el imperio español es posiblemente la potencia más poderosa de la tierra. Entonces tienen que utilizar la propaganda para debilitar a España de sus muchos enemigos, sobre todo los protestantes luteranos, para poner a otras dinastías en contra del imperio español.

Martin Lutero y el odio visceral a los españoles

El Imperio español era odiado por sus enemigos anglosajones y germanos porque, básicamente, era católico, imperial y de habitantes latinos. Un cóctel que vertebró la propaganda contra los españoles y, con el tiempo, caló profundamente en la historiografía europea.

La extensión del luteranismo dio lugar a las «guerras de religión» que enfrentaron a católicos y protestantes en Europa a lo largo de los siglos XVI y XVII, si bien las diferencias religiosas fueron poco más que el pretexto para canalizar luchas de poder en las que se mezclaban intereses políticos, económicos y estratégicos.

Frente a la superioridad militar de los españoles –«Dio s´era fatto Spagnuolo» («Dios estaba de su parte»)– surgió la burla italiana. De aquella época datan los chistes sobre la virtuosidad de los militares españoles presentados como bravucones y fanfarrones, tales como el soldado español que aparece en «La ilusión cómica» de Corneille. Del sarcasmo y la burla se pasó pronto al antisemitismo a través de la proclamación de que los españoles tenían sangre de «marranos», esto es, que se mezclaban con los judíos.

De Italia el odio racial a los españoles se trasladó a Alemania, terreno ya abonado al rechazo a otras razas. «En el caso del nacionalismo alemán hay un antisemitismo muy violento y una inquina contra lo latino ya en el siglo XVI. Es complicado encontrar el origen de tanto odio», explicó la autora de «Imperiofobia y leyenda negra»

Al valerse Carlos I de España y V de Alemania del oro y la infantería española para hacerse con el cetro imperial, los príncipes alemanes temieron que un emperador con poder real pudiera amenazar su independencia.

En esas circunstancias, Martín Lutero inició una reforma religiosa auspiciado y protegido por algunos nobles que querían fastidiar al Emperador. Además de los agravios contra Roma y el Papa, Lutero incorporó pronto a su discurso una fuerte carga racista contra el pueblo que había proporcionado poder real al Emperador. Consideraba a los españoles y a los italianos unos ladrones de los bienes alemanes por encargo de la Iglesia de Roma.

El resultado de la propaganda que origina la leyenda negra

Mi opinión

Como vemos, la propaganda falsaria está más actual que nunca en nuestros días y muchos aspectos de aquella leyenda negra se está dando ahora como carta de naturaleza, sobre todo teniendo como tienes en tu poder la inmensa mayoría de medios de comunicación ─hablo del actual gobierno de España─, principalmente las televisiones, pues tu mensaje llega a millones de personas en muy poco tiempo. Hoy en día, esas televisiones se han convertido en el cuarto poder, a diferencia de los grabados de Lutero, que aprovechando la invención de la imprenta se dedicó a hacerlos propagandísticamente para sembrar el odio contra el imperio español. Pero realmente, el gobierno de España tiene un único poder, pues lo abarca todo y a todos, desde los jueces, F.G.E., el T.C., la A.G.E., los CCFFSE, el Ejercito, el parlamento; que ya no es un parlamento al uso ni representa la verdadera voluntad de los ciudadanos, donde ya no existe el control al gobierno, pues nadie contesta a nada, sino que la tiranía de ese gobierno ataca a la oposición de forma inmisericorde, incumpliéndose la obligación democrática y Constitucional donde la oposición ejerce el derecho a controlar a ese gobierno.  

Pero el arma más poderosa para “controlar” y ejercer la propaganda falsaria a los ciudadanos son las televisiones, es decir, el medio por excelencia para inocular el “veneno”, la falsedad y la mentira para convencer y vencer en las urnas y seguir manteniendo el poder omnímodo y totalitario que es donde se ha instalado el gobierno, convirtiendo a la nación española en un régimen totalitario.

De haber tenido nuestros enemigos estas televisiones y demás medios subvencionados, el imperio español jamás hubiera existido, pues sin tenerlas, consiguieron perpetuar esa leyenda negra hasta nuestros días. Se hubieran encargado nuestros enemigos externos e internos, como está ocurriendo ahora, de utilizar la propaganda para hacer eterna la leyenda negra y así poder destruirnos, pues no son pocos los que les gustaría ver esa ensoñación: España rota y destruida en mil pedazos.

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