La Superliga Europea no sale adelante. Varios clubes, incluido el Atlético de Madrid, abandonan el proyecto

Parece ser que la FIFA y la UEFA van ganando, por ahora, la batalla por el futuro del fútbol europeo.

El día 19 de abril, Florentino Pérez comparecía en El Chiringuito de Jugones tratando de explicar la estructura e intención de la nueva Superliga.

Aunque la defensa que el histórico presidente del R. Madrid hizo del nuevo gran proyecto futbolístico que él dirige y abandera fue firme, no convenció a muchos aficionados al deporte rey.

Florentino hizo hincapié en el hecho de que, con la tendencia actual, el gran fútbol es insostenible, cada vez hay menos audiencias y menos dinero para repartir.

Para el presidente del Madrid, la Superliga viene para salvar el fútbol. Ha criticado el nuevo formato que propone la UEFA, que entraría en vigor en 2024 y, además, es incomprensible para muchos y está mal planteado.

El hecho de que la Superliga pretenda constituir una suerte de liga cerrada en la que los 15 socios fundadores tengan el pase garantizado todos los años, y solo 5 equipos más puedan acceder eventualmente a ella, es el aspecto más criticado y condenado de la misma.

Guerra civil futbolística.

Ayer, todos los medios deportivos del mundo se hicieron eco de las palabras del empresario español. La mayoría fueron bastante críticos o, cuanto menos, escépticos con algunos de los puntos fundacionales de la Superliga.

Esta es una nueva competición podría cambiarlo todo, pero que ya empieza con grandes dificultades que, con casi toda probabilidad, impidan su hipotética inauguración en agosto de este año.

Las reacciones en todo el continente han sido muy aclaradoras, traspasando el ámbito futbolístico y deportivo.

Líderes nacionales como Macrón o Boris Johnson se han pronunciado en contra de la nueva Superliga europea. Asimismo, los equipos franceses y alemanes la han rechazado de pleno.

La crítica por parte de los clubes medianos en toda Europa y sus aficiones ha sido muy negativa. No tanto así la de los 12 clubes inicialmente implicados, que han visto la creación de la Superliga como la salvación para sus grandes clubes y la mejor forma de librarse del yugo de la UEFA.

En España, varios presidentes de distintos clubes han escrito a las Comunidades Autónomas para advertir sobre los efectos negativos que la superliga europea podría tener en las ligas nacionales y en el presupuesto de los clubes medios, que, según estas instituciones, pasarían a recibir las migajas de los de arriba.

Varios socios fundadores se bajan ya del barco.

El Atlético de Madrid ha decidido abandonar el proyecto, al menos por ahora y tal y como está planteado.

El club rojiblanco se suma a la decisión del Inter de Milán, Manchester City, Manchester United, Liverpool, Chelsea, Arsenal y Tottenham, que ya se han bajado del barco.

De esta forma, se torna muy complicado que el proyecto prospere en los términos actuales.

Cambios de última hora.

La Superliga adelanta cambios y negociaciones abiertas de cara a su futuro.

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