La realidad entre el bien y el mal

Publicaba un seguidor en una red social, Twitter, empresario él, joven, emprendedor y preparado, al cual sigo también y tengo en estima, un vídeo donde eran entrevistados tres jóvenes. Preguntados por varias cuestiones, como, por ejemplo, ¿Quién era Adolfo Suarez? Ninguno fue capaz de contestar, uno decía que intervino en un golpe de estado, a su vez replicaba que era de una dinastía ligada a la monarquía, los otros adolecían ni tan siquiera de cualquier respuesta medianamente inteligible.

Pero esta no es una cuestión baladí, máxime en los tiempos que vivimos donde se debe de exigir cierta preparación a los jóvenes, puesto que han nacido en un mundo donde se les ha ofrecido unos estándares elevadísimos en todos los órdenes de la vida que jamás tuvimos la gran mayoría de los ciudadanos, como un mundo tecnológico, del saber, del conocimiento y de la comprensión como nunca antes se había dado en una sociedad, la cual debe de exigirles reciprocidad por el esfuerzo que se hace para su educación. Pero cuando observamos a muchos de esos jóvenes que desconocen un hecho histórico relativamente reciente como es el nacimiento de nuestra democracia y quien la posibilitó, tan determinante e importante como desconocer la figura histórica de uno de los promotores de nuestra democracia, D. Adolfo Suarez González, junto con su majestad el Rey emérito D. Juan Carlos I, es para llevarnos las manos a la cabeza y ver qué tipo de educación se imparte en España.

La educación como premisa de la responsabilidad social

Estos no son un puñado de casos aislados que pasen desapercibidos, tenemos muchos ejemplos que incluso fueron noticia de portadas, como aquellos “profesores” (no me atrevo a pronunciar la palabra maestros), cuando en una convocatoria de examen para obtener plazas de profesores interinos, una de las preguntas era, ¿por qué provincias pasan los ríos Duero, Ebro y Guadalquivir? Solo el 2% contestó correctamente, y pudimos contemplar atónitos que sus respuestas eran aberraciones culturales. O ¿cuál es el equivalente en gramos a dos kilos y 30 gramos? El 93% no supo trasladar a esta unidad de medida la cantidad exacta. De aquella convocatoria, el 86% de ellos no pasó la prueba de conocimientos.

Los “Reinos de Taifas” en la educación

Esto, que contado así pareciese un chiste de andaluces, de esos que sabes que te vas a reír seguro, es real como la vida misma, lo cual habla del problema gravísimo de la educación en España, donde en cada “Reino de Taifas”, es decir, en cada comunidad autónoma se imparte una educación regionalista, sectaria, politizada, de bajísima calidad y adoctrinadora.

Fundamentalmente adoctrinadora para los intereses espurios de los dirigentes de cada “mini estadito” que como a un rebaño de ovejas, más bien “borregos”, los pastores (los gobiernos autonómicos de turno, aunque como todo en la vida, siempre hay excepciones, además brillantes excepciones) llevan por la senda de la estulticia y la idiocia más apabullante a los futuros hombres y mujeres de nuestra querida España.

Si además de eso, los padres de semejantes zotes (aunque no conviene generalizar por lo injusto de quien si trabaja y se prepara a conciencia para el futuro) no se preocupan de la educación de sus hijos, que les consienten, les permiten y les adoctrinan también con la misma educación que ellos recibieron y perciben ahora, envenenados por un mundo de medios de comunicación, donde el 90 % de ellos están en manos de la extrema izquierda. Da como resultado que España está a la cola, como siempre, de la educación en Europa según el informe Pisa que publica El País, que no es sospechoso de ser de derechas:
https://elpais.com/sociedad/2019/12/03/actualidad/1575328003_039914.html

El sufragio universal, ¿libre o adoctrinado?

La sociedad española nos debemos de empezar a preguntar si no se debiera exigir cierta responsabilidad a quien deposita una papeleta para elegir durante cuatro años a sus representantes en todas las instituciones. Si no sería preceptivo una especie de test cognitivo, cultural o psicológico para determinar si se está preparado para el sufragio universal, pues a quien se va a dar esa confianza como representantes electos, van a tener todo el poder de regir los destinos de una nación, donde se manejan macro presupuestos económicos, los dineros públicos, nuestra sanidad, educación, obras públicas, ejercito, Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del estado, política exterior y de seguridad, eventos internacionales, foros, reuniones de altísimo nivel etc.

El nivel cultural de los políticos
Al igual que a la inmensa mayoría de profesionales de todos los ámbitos, como a los médicos, pilotos de aeronaves, militares, policías, ingenieros, arquitectos, constructores, farmacéuticos, etc. se les exige total preparación, dedicación y responsabilidad a la hora de ejercer sus profesiones diarias y sus tomas de decisiones, para lo cual se preparan a conciencia durante años, que menos que a los políticos que van a dirigir nuestros destinos se les exija un mínimo de preparación, de ética, honradez y de moral para poder ejercer esa política con la conciencia tranquila y el deber cumplido, no en vano, se supone que son o debieran ser Servidores Públicos circunstanciales, de paso y tan solo para servir a los ciudadanos y no servirse de ellos.

Al igual que los ciudadanos que votamos, cuando se nos convoca a tan honrosa misión democrática de ir a votar cada cuatro años a nuestros representantes, debieran tomar conciencia crítica de ese voto, pues no es una cuestión menor, cada papeleta introducida en una urna debiera ser de una enorme responsabilidad y aquellos que no estén preparados para asumir dicha responsabilidad no se les debiera permitir tal acto de sufragio, ni al que vota, ni al votado. O como decía antes, someternos a todos los electores, pero también a los electos a un test cognitivo sencillo pero determinante para saber quién no y quien si está preparado para tal responsabilidad como ciudadano.

La pastilla roja o la pastilla azul

Se dice siempre que la realidad supera a la ficción y creo que podríamos hacer un símil perfecto para describir una realidad cada vez más evidente ante nuestros sentidos.

Como si en nuestro mundo hubiera una realidad paralela, pero donde se representa a la verdad absoluta que sólo ven aquellos que quieren ver, que quieren saber, que quieren sentir, que quieren estar informados en un mundo donde la desinformación e intoxicación de la sociedad es un hecho incontestable.

Matrix

Imaginemos y recordemos aquello de “elegir una pastilla azul o roja”. ¿Recuerdan aquella película de las hermanas Wachowski de 1999, Matrix?, una trilogía que fue una obra de arte del cine contemporáneo (bajo mi punto de vista), protagonizada por Keanu Reeves y Lauren Fishburne, entre otros, donde este último, Morfeo, le ofrecía a Neo una de las dos pastillas. la azul te devolvía a la realidad de la vida, a la dichosa ignorancia, a una supuesta “normalidad”, a una Matrix creada para sugestionar, mentir, envolver y domesticar a una sociedad irreverente y libre, pero al tomar esa pastilla, la misma te anula y te convierte en un ser humano productivo donde los artífices de esa Matrix te extraen toda la energía.

Pero Neo tomó la pastilla roja, la cual le introducía en la incómoda verdad sin tapujos, cruel y peligrosa, donde las injusticias estaban a la orden del día, donde se percibía absolutamente todo, el bien, el mal, pero, sobre todo, las ganas de luchar contra esa Matrix que dominaba a la raza humana. Eran la resistencia.

El problema es que, tomando esa pastilla, la azul, te idiotizaba, te devolvía a la Matrix, una sociedad virtual en un mundo “idílico y feliz”, sin problemas, falso y carente de sentimientos, donde los malos, es decir, una inteligencia artificial exprimía y les sacaba toda la energía a esos incautos. Además, éstos no percibían la verdad, ni la realidad, ni todo lo que nos distingue a los humanos, era como estar viviendo una situación onírica, pero dentro de una enorme máquina virtual.

La España de Matrix

Pues como si esa ficción hubiera traspasado el umbral de otra dimensión, en estos momentos en el mundo, como ya he dicho antes, pero fundamentalmente en España, lo estamos viviendo, está pasando, una parte de la sociedad española, se tomó hace tiempo (imaginariamente) la pastilla azul y entraron en esa Matrix (y que cada uno saque sus propias conclusiones), ahora viven en ese “mundo idílico y feliz”, donde no perciben los peligros consustanciales al mundo caótico donde nos está llevando un gobierno que para ellos es maravilloso, ejemplar, el mejor gestor del mundo, donde no perciben, decía, los 90.000 muertos causados por una gestión criminal que esa sociedad de la Matrix no ve, pero si ve lo que le dice su gobierno, es decir, que sólo ha habido 45.000, o quizás 10.000, o tal vez sólo uno o dos casos, o ninguno, o tal vez en España no iba a tener incidencia el Covid-19.

Lo que no ven, o no quieren ver

Como tampoco iba a tener incidencia la cepa del Reino Unido en España (esto tan solo ha ocurrido hace unos días en declaraciones de Fernando Simón a los medios), por supuesto ya estamos viendo que esa cepa está haciendo de la tercera ola una catástrofe.

Tampoco ven que este virus salió de las entrañas de la mayor dictadura del mundo. Tampoco ven los innumerables casos de corrupción del Psoe, pero sobre todo en los últimos tiempos los innumerables presuntos delitos cometidos por muchos de los integrantes de Podemos. Tampoco ven la negligente gestión de la tormenta de nieve de Filomena, donde cientos de conductores se quedaron atrapados en la nieve. Tampoco ven el asalto al control de los jueces, queriendo eliminar de la Constitución la forma que viene definida para nombrar al C.G.P.J. el gobierno de los jueces. Tampoco ven que todos los regímenes comunistas, su razón de ser es el crimen, como el narco tráfico, la trata de personas, el asesinato, el robo etc.

Tampoco ven las leyes “habilitantes” que están aprobando y que sustituyen al articulado de la Constitución, dejando a esta sin contenido, políticas calcadas de su puesta en práctica en la dictadura venezolana.

Tampoco ven que en España ya no hay garantías Constitucionales, ni de libertad, en estos momentos estamos en Estado de Alarma permanente, donde el parlamento, prácticamente está cerrado. Tampoco ven que cada vez más se cierran más medios, o se les coarta de tal manera que se hace imposible mantenerlos, o cierres de cuentas en las redes por doquier, o la apropiación o control sistemático de internet.

Tampoco ven que este gobierno que nos lleva a todos a la catástrofe y al enfrentamiento entre hermanos, otra vez, por su afán de poder y por su pensamiento totalitario de convertir a España en un vertedero humano, donde ellos nos echen los despojos que estimen oportuno, como el que alimenta a las fieras hambrientas, pero esto no lo ven los que tomaron la pastilla azul, pues viven en su mundo “idílico”, en esa realidad paralela creada por los gobiernos de ZP y ejecutada por este gobierno con todo el poder mediático y financiero, donde siguen los planes de la agenda 2030 o el nuevo orden mundial: la Matrix que rechazó Neo y que decidió luchar por revertir la situación de la gran mentira que hasta ese momento había estado viviendo.

Ojalá que esta alegoría acabara como lo hizo la película, aunque en este caso, nos tocará luchar contra muchos hombres de negro y contra esa parte de la sociedad idiotizada, que optó por tomar el camino de la ignorancia, dispuesta a defender su Matrix.

Como dijo Martin Luther King, “La verdadera tragedia de los pueblos no consiste en el grito de un gobierno autoritario, sino en el silencio de la gente buena.»

3 comentarios en «La realidad entre el bien y el mal»

  • el enero 27, 2021 a las 9:44 pm
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    Me ha gustado, Fran. Enhorabuena por su artículo. Tengo algo escrito que habla de la cuestiones que usted plantea, el sufragio censitario, y de cómo una sociedad aborregada se convierte en borregos en sociedad. Sigo leyéndolo. Un placer.

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  • el enero 28, 2021 a las 12:48 am
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    Una descripción exacta de lo que está pasando.
    Tengo claro que la gente de mi generación, no supo imprimir valores a sus hijos y de ahí viene esta sociedad absurda, de gente sin principios, sin valores y por supuesto sin cultura.
    Me marché de España cuando presentí que el socialismo podía ser un impedimento para educar a mis hijos, y es algo de lo que me siento orgullosa, logre que mis hijos fueran personas de bien, que estudiaran dos carreras cada uno y que hoy yo pueda dormir tranquila porque mi sacrificio sirvió para que ellos fueran los seres humanos que hoy son!
    Desafortunadamente EEUU, ya no es el mismo país al que yo vine hace años. Este país está siguiendo el mismo camino de España. El virus del social comunismo está invadiendo el mundo.
    Que Dios nos libre de lo que está por llegar!

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