La militar riojana Marta Fernández salva la vida de una anciana en una playa de Mallorca

La riojana Marta Fernández Yécora es capitana del ejército del aire. El pasado sábado, su intervención para reanimar a una anciana que estuvo cerca de morir ahogada fue fundamental.

Fernández Yécora disfrutaba de un día libre con su familia en un club militar en la playa de Illetas. En un momento ocurrió algo totalmente inesperado. «De pronto, vi que sacaban un cuerpo a la orilla y acudí rápidamente a ver qué ocurría».

Un equipo de rescate sacaban del mar el cuerpo de una señora que se encontraba inconsciente y sin respiración. La agente Fernández le realizó unas maniobras de reanimación con la ayuda del material sanitario y, de esta forma, le salvó la vida.

Al poco rato acudió una médico al lugar y entre ambas pudieron estabilizar a la bañista hasta que llegó la ambulancia. La formación de Fernández en el SAR (equipo de salvamento del Ejército del Aire) resultó fundamental para salvar la vida de la mujer.

En el 801 Escuadrón somos como las ambulancias del 112, pero en el mar y la montaña. Había encontrado otras situaciones de riesgo anteriormente, pero no tan severas como esta.

Logroñesa siempre.

Marta Fernández Yécora se graduó en Enfermería en Logroño y, a partir de ahí, empezó una carrera lejos de La Rioja. «Siempre me he sentido tan riojana como si estuviera allí; estoy más que orgullosa de ser de Logroño» afirma la capitana, dentro de pocos días comandante.

Tras su formación en Logroño se fue unos meses a Zaragoza y luego estuvo tres años en Tenerife. Allí, a principios de los 90, el Ejército abrió sus puertas a las mujeres.

Su primer destino fue Mallorca.

«Me convertí en la primera mujer de mi unidad, un escuadrón de vigilancia aérea de Sóller. Al principio, mis compañeros no sabían cómo actuar y me cedían el paso aunque por su graduación no correspondía. Siempre me lo han puesto fácil y me he sentido perfectamente integrada».

Fernández Yécora quiso que su primera hija naciera cerca de ‘casa’ y, por eso, pidió destino en Burgos, donde ha permanecido más de dos décadas antes de regresar, a finales de la pasada década, a Mallorca.

En los próximos días espera su ansiado ascenso a comandante del ejército del aire: «Estoy intentando conseguir plaza en la misma base donde estoy, pero como jefa de Enfermería y Botiquín. Mientras la familia no nos necesite demasiado, aquí seguiremos unos años».

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