La madre que mató a su hija en un hotel de Logroño es declarada culpable por el jurado

La magistrada será ahora quien decida la pena que deberá cumplir, puesto que el jurado popular no ha encontrado resquicio alguno a la posible inocencia de Adriana Ugueto, la mujer juzgada por la muerte de su hija en un hotel de Logroño en enero de 2020.

Una vez conocido el veredicto de culpabilidad dictado por el jurado, ahora deberá ser la magistrada que presidió la vista la que concrete la pena a imponer a la procesada. Las tres acusaciones (Ministerio Fiscal, particular y la popular de la asociación Clara Campoamor) reclamaron en sus informes finales la imposición a la procesada de la pena de prisión permanente revisable.

En su veredicto, los nueve integrantes del jurado que han seguido las sesiones desde el pasado 31 de enero han concluido que la acusada es culpable de haber asesinado a su hija, Carolina, en la habitación 404 del Hotel Los Bracos. Los jurados consideran que la mató intencionadamente cuando no tenía posibilidad de defenderse y rechazan la suspensión de la condena y la posibilidad de que la acusada sea indultada

Así, el jurado no da por buena la línea de defensa de Adriana, que hacía responsable tanto del crimen de Carolina como de las heridas que sufrió ella (en el cuello y en las muñecas y compatibles con un intento autolítico) a su madre, Olga Febles (que posteriormente se suicidó arrojándose a las aguas del río Ebro).

El veredicto de culpabilidad al que ha llegado el jurado viene a dar por buena la esencia de los hechos descritos por las tres acusaciones y que apuntan que la procesada y su madre, Olga Febles, habrían urdido un plan para acabar con la vida de la menor y, posteriormente, suicidarse. Según esos relatos, las dos «mantenían una relación muy estrecha y compartían todo lo que les sucedía a cada una». En ocasiones, la procesada le confesó que sufría por no estar siempre con su hija (tras la separación del padre de la menor la justicia le acabó concediendo a él la guarda y custodia con un régimen de visitas estricto para ella) y que se le pasaba por la cabeza suicidarse. Un pensamiento al parecer compartido por Olga Febles, quien se sintió engañada por un hombre al que conoció a través de las redes sociales y que le estafó 100.000 euros.

La acusada y su madre planearon acabar con sus vidas y también con la de la pequeña. Buscaron información en sus móviles sobre dónde comprar veneno, cómo cortarse la venas y cómo asfixiar a una persona, entre otras muchas cuestiones que les facilitara el camino para poner fin. También pusieron fecha: debía ser el fin de semana del 24 al 26 de enero de 2020 puesto que ese fin de semana a Adriana Ugueto, según el régimen de visitas establecido, le correspondía estar con la menor.

Ese fin de semana, y a modo de despedida, Adriana Ugueto dejó varias notas manuscritas dirigidas a su padre, a su hermano, alias ‘Peke’, y a dos amigos íntimos. Además, grabó varios vídeos en su tablet en los que se despedía de su hermana y el resto de la familia. La abuela hizo lo mismo y dejó cinco notas. En una de ellas culpaba de su suicidio a «J.R., de nacionalidad inglesa empleado de la ONU».

El 25 de enero de 2020 a través de ‘booking’ reservaron dos noches en el hotel Los Bracos. A las 8.15 del día siguiente se presentaron en recepción y les asignaron la habitación 404. Colgaron el cartel de no molestar en la puerta y pusieron en marcha su macabro plan. Primero le suministraron unas gotas de Noctamid a la pequeña y después de que se quedara profundamente dormida y sin posibilidad de defenderse «presionaron la boca y la nariz de la menor acabando con su vida por asfixia».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.