La izquierda con el terrorismo del GRAPO y de ETA

“ETA y GRAPO a bombazo limpio reivindican las voladuras de Madrid y la muerte (asesinatos) de dos Guardias Civiles. Otros siete artefactos estallaron ayer en el País Vasco”, era el titular de la portada del DIARIO16 del 6 de junio de 1977. Que tengamos que recordar esto, nos dice el nivel de inmoralidad de la izquierda.

Ahí, con dos pares de «huevas»

Hace unos días, varios amigos, me comentaron el indecente espectáculo dado por la socialista alcaldesa –¡cómo no!- de Redondela (Pontevedra), donde el dolor de las víctimas del terrorismo había sido arrojado al suelo y pisoteado por la citada “carga pública” (lenguaje inclusivo). Adjuntaban fotografías en la que aparecía Digna Rivas, así se llama la indigna política, compareciendo ante los medios junto a la bandera republicana con la estrella –trapo sucio e infecto- que representa a la banda terrorista-comunista de los GRAPO.

¿Quiénes fueron y qué hicieron los GRAPO? ¿Qué leches hace la socialista junto a ese trapo siniestro? Intentaré responder debidamente, es decir, sin dedicarle el catálogo de insultos, improperios y demás agravios que en virtud de su desvirtuada y asquerosa conducta merece el más contundente escarnio público. Si España estuviese gobernada por gente decente y no por activistas sectarios enfermos de odio, veríamos la intervención de oficio de la Fiscalía, pero: “¿De quién depende la Fiscalía, de quién depende? Pedro Sánchez dixit.

Los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO) son una organización terrorista de carácter maoísta que atentó, secuestró y asesinó en España: se le imputan 88 asesinatos y 3 secuestros. Su brazo político fue ilegalizado, el Partido Comunista de España reconstituido (PCEr). Provenía de la Organización de Marxistas Leninistas Españoles (OMLE), definiéndose como una organización clandestina de extrema izquierda que buscaba alcanzar sus objetivos mediante la lucha armada (mismo lenguaje que la ETA), que significa asesinar sin piedad.

El atentado terrorista que causó mayor número de víctimas fue en la cafetería California de Madrid, que asesinaron a ocho personas e hirieron a más de cuarenta (26 de mayo de 1979). Secuestros y asesinatos son su curriculum vitae.

La izquierda siempre se sitúa junto a los verdugos y frente a las víctimas. Muestra la simpatía de quienes comparten los mismos objetivos.

Alguien dirá: “lo que ha hecho la alcaldesa no se puede generalizar”.

Error y mentira

¿Cuántos compañeros de partido y militantes de la izquierda han levantado la voz? Nadie. Quien calle otorga. El mero hecho de callarse equivale a una aprobación tácita, pues nadie de la izquierda mostró su rechazo ni recriminó esta miserable conducta que traspasa todos los límites de la política, la moral, la decencia y, presuntamente, del Código Penal. Me temo que comparten opinión con la indigna alcaldesa pero no se atreven a manifestarlo, callando como ratas chepudas lo que deberían rechazar como humanos.

Frente a los terroristas no puede haber posturas equidistantes, se está con ellos o contra ellos. Tristemente, vemos dónde está la izquierda

No me remontaré a la Guerra Civil para hablar de lo que fue la izquierda y todo lo que hizo para llevarnos a esa catástrofe. Lo que sí diré es que la actual opera igual que aquella izquierda cainita y fraticida, dejándose arrastrar por el resentimiento que sirve de basamento para su acción política, y que no dudan en exteriorizarlo con repugnantes comparecencias con la reseñada.

Prueba de lo que expongo es la aversión que le demuestra la izquierda a Ortega Lara (víctima de la ETA) y a VOX; es repugnante el odio inmundo que le tienen. Luego, observad como se morrean con Otegi, (condenado por ser miembro de la ETA) y el cariño paternal que le profesa a Bildu (heredero político de la ETA). El Gobierno de España llegó a decir que Otegi “era una hombre de paz”, “que había sido incorporado a la dirección del Estado. Esto es la izquierda, no hay otra, salvo para Casado: “El PSOE es un gran partido”. Se acaba la linde y Casado sigue.

La izquierda está enferma y pretende enfermarnos a todos

En dicho acto faltaba la enseña nacional, algo que es tan ilegal como habitual en la izquierda. Hecho que se agradece porque, los que comparecen con el trapo nauseabundo de los GRAPO, si tuviesen cerca nuestra bandera, lo único que harían sería quemarla.

Tened presente que la izquierda odia a España y a los españoles, y su aversión le lleva a intentar destruirla al precio que sea. De ahí su luna de miel con Otegi, Bildu, ERC, Podemos y el propio PSOE, el peor de todos, pues sirve de argamasa de rencor para su particular estado del bienestar rojo (Moncloa, Fiscalía, Abogacía del Estado, CIS, BOE, falcon, etc), mientras cada día echan más estiércol sobre la que un día fue una gran nación y hoy muere lentamente a manos de sus enemigos: el traidor Gobierno de España y sus letales socios.

Cabe reseñar que, además de la banderucha “grapera”, a la citada regidora, le gusta rodearse de toda la agenda 2030 globalista y su basura comunista: “feminazismo”, LGTBI (he perdido la cuenta de tantos “géneros sexualizados”, salvo el género de la tontuna que no para de crecer), su inventada memoria histórica, adoctrinamiento social, etc.

Para finalizar, os cuento que subí un tuit pidiendo apoyar la recogida de firmas organizada por la plataforma HAZTEOÍR, que, dirigiéndose a la socialista, dice: “Presente su DIMISIÓN por su acto de ENALTECIMIENTO DEL TERRORISMO”. Cuando no ha pasado ni un día, ya son más 1.500 RT y 60.000 las impresiones del mismo, algo que me hace albergar la esperanza de saber que formo parte de una gran nación, con personas que hacen más grande a España.

Dios mediante, la redacción y su posterior lectura de la presente sirva para seguir animando a más personas de bien firmen, pues si entre todos conseguimos movilizarnos como la gravedad del hecho merece, puede ser que la “sociata” no se vaya de rositas y la veamos sentada ante un juez o fuera de la política…

Señora todavía alcaldesa de Redondela, haga honor a su nombre –Digna – y muestre un ápice de dignidad al presentar su dimisión irrevocable de inmediato. De lo contrario, seremos los españoles de bien los que la echemos del cargo que ha deshonrado con su inmoral proceder. Respete para que la respeten, dimita para que dignificar su puesto.

Las víctimas del terrorismo y su dignísima postura ante los asesinos son un motivo de orgullo nacional, son el mejor legado que permanece erguido frente a la barbarie terrorista

Se merecen nuestro respeto, cariño, afecto y cercanía. No se merecen el trato ruin y miserable que les da la izquierda. Los españoles de bien no vamos a permitir que esta afrenta quede indemne. Memoria, Dignidad y Justicia. Siempre junto a las víctimas, siempre contra el terror.

Gracias a todos los que habéis firmado. Un honor compartir nación con vosotros.

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