La imposición del valenciano como lengua vehicular del socialista Puig obliga a padres a escolarizar a sus hijos en Murcia

El Gobierno del socialista Ximo Puig ha decretado el valenciano como lengua vehicular en la Comunidad Valenciana.

La imposición del valenciano sólo ha logrado obligar a familias a escolarizar a sus hijos en otros lugares como Murcia

Puig estableció que el tiempo mínimo en cada una de las lenguas oficiales en los contenidos curriculares debe ser el 25% de las horas lectivas. El inglés por su parte, se impartirán entre un 15 y 25%.

Así pues, dependiendo de la decisión que tomen los centros, se podrán impartir en valenciano el 60% de las horas lectivas

Esta imposición estaba contemplada en el decreto de plurilingüismo del Gobierno Valenciano tumbado por los tribunales tras el recurso de la Diputación de Alicante por discriminación del español.

Esta nueva norma se implantará en institutos a partir de septiembre.

TESTIMONIOS DE AFECTADOS

ABC ha recogido varios casos de distintas personas obligadas a trasladar a sus hijos para darles una educación digna.

El primer caso es el de Susana Val Álvarez, residente en Pilar de la Horadada, que debe recorrer todos los días casi 40 kilómetros para llegar a Pozo Estrecho, en Murcia, donde ahora estudian sus hijos,

Val Álvarez considera que esto es «una tontería muy grande», sobre todo desde su punto de vista como una persona nacida en Alemania. El valenciano, señala:

«No es algo con lo que podamos salir al mundo, un idioma que puedan utilizar en el futuro nuestros hijos en su vida profesional».

Además su hijo pequeño tiene dislexia, lo que añade el problema de que llevarle a un colegio con otro idioma agravaría sus dificultades.

Todo esto se ha traducido en que su única opción sea recurrir a la educación concertada o privada, algo harto complicado por las listas de espera, cada vez mayores desde la imposición del valenciano, que ha llevado a muchas familias a intentar escolarizar a sus hijos en estos centros.

«Ahora tengo que hacer el desplazamiento expresamente para llevarlos al colegio, es mucho dinero, gasolina…», también le dificulta la entrada al trabajo y además ha perdido la ayuda para el comedor que tenía cuando estaba en el colegio público.

Enseguida se complicarán las cosas aún más para ella. puesto que la diferencia de edad entre sus hijos la forzará a buscar un centro de Secundaria para el mayor por lo que las opciones se reducen a un privado que cuesta 1.500 euros que no puede pagar.

Otro caso es el de Elisa Rodríguez, su hija mayor ha terminado segundo de Bachiller y a la pequeña la va a matricular también en San Pedro de Pinatar, Murcia.

«Puedo y me voy a gastar el dinero».

Rodríguez lamenta estas medidas y denuncia que la imposición está incrementando el fracaso escolar entre los niños

Ha explicado que desde Primaria les aseguraron que el centro era trilingüe y el valenciano era optativo:

«Eran unas pocas asignaturas, como Música pero cada vez fue a más y ya no me parecía bien; en el Consejo Escolar me intentaron convencer de que era muy beneficioso».

Considera que esto debería ser opcional, como «una cosa tuya», aparte de las materias obligatorias.

Además añade que además se establece como requisito el valenciano para trabajar como funcionario y existen casos como los de su hija mayor, que ha pedido la homologación de tantos años aprendiendo valenciano y sólo ha obtenido el título B2 pero necesita un grado superior para poder opositar.

Rodríguez ve también un trasfondo político con repercusiones sociales:

«Esta política nos aísla, no dejas entrar a nadie de otra comunidad, porque no todo el mundo tiene las mismas posibilidades de entrar en la Administración, como en Cataluña, yo tengo familia allí y hace tiempo no entendía la razón por la que tenían que aprender en el colegio todo en catalán, ahora lo entiendo, por el independentismo».

«Suerte que nosotros nos podemos ir de la Comunidad Valenciana porque estamos a 10 minutos».

Más de 2.000 recursos presentados

El rechazo a la imposición del valenciano en todas las materias se ha extendido sobre todo por la zona sur de Alicante, donde había una exención del otro idioma oficial de la comunidad como asignatura y don de se habla español.

La Plataforma de Docentes por la Libertad Lingüística ha informado este jueves de que más de 2.000 recursos han sido presentados por familias para oponerse a esta imposición, refrendada por el Consejo Escolar de cada centro como «proyecto lingüístico».

Vicent Marzà, consejero de Educación de la Comunidad Valenciana, ha declarado que el porcentaje de alumnos que van a estudiar en valenciano se multiplicará.

Pasarán del 28% actual tras la implantación en Infantil y Primaria al 60% con la ESO, Bachillerato y FP

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