La Gran Purga de Concha Andreu

El Gobierno riojano de la socialista Concha Andreu pasará a la historia como el más inestable hasta la fecha. Pocos Gobiernos autonómicos han cambiado tan seguida y notoriamente sus componentes a lo largo de 4 años de legislatura (bueno, dos y medio de momento).

Escándalos como el de Mario Herrera y su accidente de Nochevieja, luchas intestinas dentro del PSOE autonómico que han trascendido, repentinos cambios de planes de la Presidencia, muestras de lealtad a un superior que ha sido cesado, infinidad de cambios habituales por «motivos personales», son solo algunos de los los muchos ejemplos que nos ha brindado y sigue brindando la presente legislatura.

Falta menos de un año y medio para los nuevos comicios autonómicos, pero nadie parece tener asegurado su puesto en el Gobierno autonómico a estas alturas.

Una tendencia que no parece tener fin

Este jueves -24 horas después del cese de Mercedes Salvatierra como directora general de Avance Digital– han salido del Palacete el director general de Emergencias, Héctor Ruiz, y el gerente del CEIS, y David Sainz.

La lista de ceses y dimisiones alcanza medio centenar de cambios en la cúpula del poder Ejecutivo autonómico desde su constitución en septiembre de 2019. Es más que manifiesto que el baile de sillas que hay con este Gobierno no es ni lejanamente normal.

A los ceses y dimisiones oficiales se le puede añadir otra gran cantidad de cambios en el organigrama del Gobierno, pertenecientes a puestos de personal eventual y confianza de los cargos eliminados.

Los 28 primeros meses con Concha Andreu en la Presidencia acumulan 49 ceses y dimisiones de las que no se han librado consejeros (solo permanecen tres de los nueve que iniciaron la legislatura), directores generales, secretarios generales técnicos o gerencias.

Nadie parece ser imprescindible. Todo el que cuestiona las directrices o el poder de Andreu es vaporizado sin demasiados reparos.

Por lo general, en 37 de los 49 casos, los cargos se han visto apartados de la actividad del Ejecutivo. No obstante, otros gestores tan solo han modificado sus funciones y permanecen en la estructura del Gobierno riojano. Cuesta creer que a estas alturas estemos ante el fin de los cambios en el organigrama, más bien parece que los ceses y «reasentamientos» van a seguir siendo el sello de la casa.

La presidenta ha justificado este jueves tanto movimiento con la premisa de que «cumplir objetivos pesa más que cualquier cuestión personal».

Más allá de sus declaraciones, es evidente que existe un problema de liderazgo en el PSOE de La Rioja. Existe una oposición a Concha Andreu dentro y fuera del Ejecutivo que es aplacada sin piedad por la poderosa dirigente autonómica.

Queda patente que Concha Andreu desconfía de todo el mundo que ahora mismo existe un clima de histeria y faccionalismo asfixiante en los sillones del Ejecutivo autonómico. Esta situación, sumada a su pretensión de seguir en el poder a cualquier precio, instan a Andreu a llevar a cabo unas purgas que no tienen precedentes en la democracia española.

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