La extrema izquierda está presente en las instituciones riojanas

La Rioja va a vivir unas emocionantes elecciones autonómicas y municipales dentro de un año, ya que, en mayo de 2.023, volverá a surgir el dilema para muchos ciudadanos de decidir cual de los distintos partidos políticos será merecedor de recibir el beneplácito de su papeleta.

Noto con asombro como la mayor parte de los distintos medios de comunicación regionales riojanos se han adherido a los eslóganes que utilizan sus mayores a la hora de calificar los distintos pactos que pueden alcanzar las formaciones políticas en el caso de que ninguna obtenga la mayoría absoluta.

Si el pacto es entre el Partido Popular y Vox, rápidamente se infunde el miedo y el temor con titulares relacionados con la ultraderecha, el fascismo, el nazismo y demás lindezas de aquel quien solo sabe descalificar con la vulgaridad y la ignorancia

Si el pacto es entre el Partido Socialista y Podemos-Izquierda Unida, simplemente lo identifican, también dentro de la vulgaridad y la ignorancia, pero con más acierto, como pacto entre las izquierdas, obviando cualquier otro tipo de referencia a la procedencia ideológica de sus dos componentes, como puede ser el importante peso del Partido Comunista en el organigrama podemita.

Parece que hay una pretensión de infundir temor al Partido Popular y a sus posibles votantes, aunque me da la impresión de que no lo van a conseguir, puesto que ya hay experiencias previas de dichos pactos en otras regiones sin que haya habido ningún incidente que haya alterado la normalidad en el correcto ejercicio de la labor municipal o parlamentaria ni en las demás instituciones.

Demuestra una falta de cultura tildar de ultraderechista o fascista a Vox, cuando es un partido que defiende la Constitución Española, sin que en ningún momento se pueda poner en duda su querencia por la democracia y por el cumplimiento de la legalidad. La ultraderecha española la podrán representar partidos de corte nacional socialista como Alianza Nacional, Alternativa Española, España 2000, Falange Española, Falange Auténtica o Democracia Nacional, alejados de los postulados de Vox.

Paradójicamente, con tanto intento de desprestigio, lo que están haciendo es dar una publicidad gratuita a una formación como Vox que a fecha de hoy apenas tiene presencia en nuestra comunidad, que mantiene múltiples conflictos internos, que carece de liderazgo y que en breve plazo presentará un nuevo comité ejecutivo de perfil bajo, lo que favorecerá las opciones del Partido Popular de pelear por lograr la mayoría absoluta.

Mientras tanto tenemos que escuchar machaconamente como se califica a Podemos e Izquierda Unida como la “izquierda”, sin que en ningún momento se les tilde de extrema izquierda, cuando ellos sí que realmente asumen los postulados de la ultraizquierda al ser favorables a un sistema represor en su ejecución como demuestran todos los regímenes comunistas que han existido hasta la fecha.

Así tenemos el ejemplo claro de Henar Moreno, Diputada y representante de Izquierda Unida en el Parlamento riojano, que sonríe, da la mano, se fotografía y adula a la mayor recua de tiranos consolidados que existen en el mundo como son el venezolano Nicolás Maduro o el cubano Miguel Díaz-Canel.

Pero pocos se atreven a calificar de indignante el pacto que tiene la socialista Concha Andreu con la camarada de los dictadores, Henar Moreno, y con la tránsfuga ex podemita, Raquel Romero. Y aquí es donde debemos incidir, en el deleznable acuerdo que mantiene en La Rioja el Partido Socialista, del que nadie duda su carácter social demócrata, con una formación, Podemos-Izquierda Unida, que se codea con las dictaduras.

Es totalmente necesario recalcar la gravedad que supone tener como normalizados los pactos con los representantes de la extrema izquierda en nuestros municipios o en nuestra comunidad autónoma por parte del PSOE riojano, sin que previamente se les haga afirmar en público su apuesta por la democracia tanto en España como en los países que carecen de ella por sufrir las consecuencias del comunismo.

Hablemos, entonces, con propiedad y llamemos a cada cual por su verdadero nombre.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.