La extrema izquierda española se planta ante Sánchez y apoya a Rusia frente a Ucrania

Pese a que existe un pacto de no intromisión de Unidas Podemos con PSOE en asuntos de política internacional y política exterior española, UP se ha plantado ante Sánchez. La formación de extrema izquierda se ha unido así a los partidos de extrema izquierda separatista en su condena a las acciones de la OTAN y la UE frente a Rusia.

Ha sido el exvicepresidente Iglesias quien ha cargado duramente contra el Ejecutivo. Lo ha hecho aprovechando que ya no ostenta cargo político.

Sirviéndose de la vieja postura de la izquierda española del «no a la guerra» (que más bien es un anti otanismo categórico), Iglesias ha condenado lo que desde su punto de vista son acciones beligerantes ante «países soberanos».

Desde la caída de la URSS, Rusia ha representado para la izquierda española una suerte de heredero malogrado de la vieja URSS y, sobre todo, un potencial aliado o socio estratégico para su cercana extrema izquierda latinoamericana, al tiempo que también para Corea del Norte, Irán, China y para cualquier movimiento anti sistema en el seno de la UE.

Aunque las políticas nacionalistas, cristianas y fuertemente conservadoras (casi tradicionalistas en algunos aspectos) de Vladimir Putin, así como la persecución a homosexuales que tiene lugar en las regiones rusas de mayoría musulmana, han alejado a la izquierda española de esta Rusia post Soviética que Putin representa, tanto Izquierda Unida como Podemos (y el resto de formaciones a la izquierda del PSOE) ven en Rusia un contrapeso a Estados Unidos, además de un aliado estratégico de Cuba y Venezuela (sus dos principales referencias geopolíticas).

EEUU sigue siendo visto como el garante del capitalismo global, así como el principal pilar de la OTAN, organización a la que la extrema izquierda siempre se ha opuesto en bloque por tradición heredada de la Guerra Fría.

El PSOE intenta correr un tupido velo y no agitar más las aguas

El presidente no ha dedicado ni un minuto al conflicto, aunque el Ministerio de Defensa ha adoptado una postura firmemente pro otanista en ese sentido.

Aunque las crisis internas en este y otras tantas cuestiones son continuas dentro del Gobierno, no se espera otra cosa por parte de Sánchez que seguir gobernando hasta que acabe la legislatura.

En un acto en Gijón junto con el presidente de Principado de Asturias, Adrián Barbón, Sánchez ha ofrecido un discurso de marcado carácter pro Bruselas, aunque sin mencionar en ningún momento la posición de España respecto al conflicto en la frontera ruso-ucraniana. Tampoco sobre el ofrecimiento de Defensa a la OTAN de desplegar cazas españoles en Bulgaria: «vivimos una época de cambios, o mejor, un cambio de época«, ha asegurado.

Sánchez ha sacado pecho de la gestión sanitaria defendiendo la posición de la UE respecto a las vacunas, asegurando que el bloque ha donado más dosis a terceros países de las que ha administrado en su territorio.

El titular de Exteriores, Manuel Albares, envió un contundente mensaje a Podemos. «Las directrices en política exterior las marca el presidente». También añadió que él se encontraba cómodo en la línea marcada por Sánchez. El Ejecutivo ha optado por el silencio sobre un movimiento que persigue reforzar la postura de España ante EEUU y también en el plano internacional con la OTAN.

El exvicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, se ha alineado con el discurso oficial de Podemos y ha hecho de portavoz no oficial del partido en un acto de la formación dentro de la precampaña en Castilla y León. Él mismo advirtió al comenzar su discurso: «voy a decir cosas que no pueden decir de manera clara otros compañeros, creo que eso es lo que se espera de mí».

Seguidamente, Iglesias no dudó en cargar duramente contra la postura del Gobierno de mandar efectivos militares al conflicto de Ucrania:

«La mayor parte de la gente de este país quiere paz y no se deja engañar cuando les dicen que este conflicto es una cuestión de buenos y malos», subrayó Iglesias, que centró sus ataques en la ministra de Defensa, Margarita Robles.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.