La España fomare

Cualquier ser humano normal que habite en este páramo llamado España, es consciente de la desastrosa gestión del Gobierno en cualquiera de los ámbitos donde ha metido la zarpa el gobierno actual.

En la pandemia, el gobierno y su estrella falconiana, “Pedro el guapo” ha quedado descolgado respecto a la mayoría de los países de la UE

De las ayudas a la Palma, tras meses del desastre no hay más que promesas que a nada conducen. Estamos tan acostumbrados a las mentiras del presidente que hemos acabado por desinteresarnos de cuanto dice, salvo que este cobrando por la cara.

Y si nos llevamos las manos a la cabeza por sus mentiras, ya me dirán cuando le escuchamos hablar de “sentido común”, se nota que es el menor de sus sentidos.

Que alguien explique qué tipo de sentido común tenía este señor en el momento del «No es no, señor Rajoy, ¿qué parte es la que no entiende?»

Con la que está cayendo, no debería ser ético que este personaje — capaz de pactar con tirios y troyanos, tras negar reiteradamente que iba a hacerlo– siga dando imagen de su inutilidad, aunque no sé cómo me sorprendo, ya que él es el fiel reflejo de la sociedad a la que representa.

Si pensamos en la anunciada renovación de la Corona, nada de nada, aunque después de lo que le ha hecho Felipe VI a su padre y Rey Juan Carlos I, la institución está ya “caput”, manda huevos que despache a su padre y rey al exilio, sin conocerle ningún proceso judicial en marcha ni mancha legal reprochable, y estreche la mano a representantes de partidos y sindicatos que se han pulido 700 kilos de euros en drogas, meretrices y marisco, sin despeinarse, ni arrugársele el pelo.

Más mentiras podemos comprobar en la mal llamada Mesa de Diálogo con Cataluña. Ya me dirán qué carajo de patrañas encierra esa mesa, salvo la permanencia del falconiano en Moncloa.

¿Por qué negocia el Estado con esa región y ningunea al resto en un claro acto de desprecio?

A Pedro Sánchez le ha venido bien la emergencia sanitaria y la crisis económica que ha generado la pandemia.

Sin duda, esa mesa corona la estupidez de un país en tratamiento paliativo por el Banco Central Europeo, el FMI y la OCDE.

«Arrogancia», «incompetencia», «insensatez» son algunas de las acusaciones que recibe Sánchez a diario. Hasta Pablo Casado, el amigo de EH –BILDU, se lo recuerda.

Mientras siga habiendo gente que se crea las mentiras de Sánchez y sus patrañas, España seguirá a la cola de la recuperación y de cualquier rumbo lógico para el siglo XXI y el desarrollo de cualquier tipo de sociedad sana.

España como ente de prestigio se ha agitado y el mayor ejemplo de ello es, su presidente

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