La dependencia de los jueces

El Consejo General del Poder Judicial es el órgano que controla a los jueces. Este órgano fue creado por la Constitución española de 1978, en su Título VI. Del Poder Judicial.

El artículo 122 dice: El Consejo General del Poder Judicial estará integrado por el Presidente del Tribunal Supremo, que lo presidirá, y por veinte miembros nombrados por el Rey por un periodo de cinco años. De estos, doce entre Jueces y Magistrados de todas las categorías judiciales, en los términos que establezca la ley orgánica; cuatro a propuesta del Congreso de los Diputados, y cuatro a propuesta del Senado, elegidos en ambos casos por mayoría de tres quintos de sus miembros, entre abogados y otros juristas, todos ellos de reconocida competencia y con más de quince años de ejercicio en su profesión.

El CGPJ tiene entre sus funciones sancionar a los propios jueces, expulsarlos incluso. También les atribuye el poder de resolver la provisión de destinos, ascensos, situaciones administrativas y régimen disciplinario de Jueces y Magistrados.

Es decir, sus miembros son los que deciden, quienes eligen, a los jueces que pasan a formar parte del Tribunal Supremo. Y esto es muy importante, pues el Tribunal Supremo es el tribunal cuyos jueces son los que juzgan a los políticos aforados, que son los cargos políticos más importantes, todos los diputados del Congreso y el Senado, los parlamentarios autonómicos, el Gobierno, los presidentes autonómicos y sus consejeros autonómicos, así como los consejeros del Tribunal de Cuentas, los del Consejo de Estado y el Defensor del Pueblo. Esto es un total de 2000 personas.

En 1985 los socialistas gobernaban España y promulgaron la Ley Orgánica de Poder Judicial, por la que los jueces ya no podían elegir a 12 de los miembros del CGPJ sino que eran los políticos quienes tenían la facultad de designar a los 20 vocales del Consejo, que son la totalidad del órgano del gobierno de los jueces.

Como bien dijo el abogado y youtuber, Álvaro Bernard, bien podían haber llamado a esta ley, la ley del OPCJ: Órgano Político para Controlar a los Jueces. Pero el nombre no quedaba muy limpio.

Desde 1985 han trascurrido como Gobiernos el propio impulsor de la ley, el PSOE de González, después el PP de Aznar, el PSOE de nuevo con Zapatero, el PP de Rajoy y por fin en el que estamos ahora, el PSOE de Sánchez. En estos 35 años nadie ha querido acabar con este mercadeo infame. Esta elección viciada de los jueces que les iban a juzgar. Han reventado la separación de poderes metiendo sus sucias manos en la elección del máximo órgano del tercer poder, el Judicial. Durante gran parte de nuestra democracia el bipartidismo, ayudado por los nacionalismos han sobado a la independencia de los jueces eligiendo a dedo a sus máximos jefes. Una falla brutal en la base de nuestra democracia.

¿Qué está pasando en estos momentos?

El PSOE gobierna con el apoyo de todos los partidos menos PP, VOX y CS

Lo que impide llegar a esos 3/5 de la cámara que necesita para renovar al CGPJ. Por lo que hace apenas dos semanas presentó su reforma más antidemocrática, si consideramos, claro está, que uno de los pilares de la democracia es la separación de poderes. La reforma en cuestión quiere hacer que para elegir a los vocales de CGPJ sea necesario no los 3/5 que marca la Constitución, sino tan solo la mayoría absoluta de la Cámara. Es decir, quiere amoldar el número de votos a una cantidad que él si puede alcanzar en estos momentos.

El primero en avisar que esta no parece ser una ley muy democrática es el GRECO europeo, ¿Y qué es el GRECO? El Grupo de Estados Contra la Corrupción. Uno de los órganos de control del Consejo de Europa.

Europa ha presionado a España para que retire esa ley. Y España está pidiendo en estos momentos 140.000 millones de euros, por suerte para los demócratas es el peor momento para que este Gobierno meta el dedo en el ojo a Europa.

El PP presentó la semana pasada una propuesta para volver a los principios de elección de vocales. A que los propios jueces elijan a 12 vocales y los políticos a los 8 restantes. Sin embargo y usando las primeras palabras que usó el propio Casado (parafraseando a Cánovas) el jueves con motivo de la moción de censura: “En política lo que no es posible es falso”. Y esta reforma el PP sabe que no obtendrá la mayoría absoluta para que salga adelante así que ¿La presentaron en falso?

El PP ahora mismo pide tres cosas para desbloquear este cambio de cromos que es repartirse el pastel del CGPJ: retirar la ley del “50% más uno de los diputados”, que no esté Podemos en la elección de jueces del CGPJ y que no esté politizada la elección de los jueces. Lo primero que quiero es que a mi alguien me explique como una decisión que toman solo los políticos puede estar “despolitizada” y más cuando no pide entre sus exigencias que salga primero su propuesta de ley que pedía volver a lo que decía la Constitución.

Retirar la ley de la mayoría absoluta y que no esté Podemos en la elección de jueces del CGPJ demuestra que lo que le molesta a el PP no es que se controle a los jueces, sino que sea otro partido el que controle a los jueces.

Hay algo que quise dejar claro en mi primera columna, y es que no tenemos los políticos que nos merecemos, no tenemos los políticos que necesitamos… pero desde luego, tenemos los políticos que hemos votado.

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