La Balcanización de España | Parte I

La disolución de la federación yugoslava fue sumamente violenta a raíz del estallido de viejos conflictos étnicos y religiosos que pusieron fin a la República Federal Socialista de Yugoslavia.

“Las guerras yugoslavas fueron una serie de conflictos en el territorio de la antigua Yugoslavia, que se sucedieron entre 1991 y 2001. Comprendieron dos grupos de guerras sucesivas que afectaron a las seis ex-repúblicas yugoslavas”. También es conocida por la guerra de los Balcanes, o tercera guerra de los Balcanes.

Aquellas guerras se caracterizaron por los conflictos étnico-religiosos entre los pueblos de la antigua Yugoslavia, principalmente entre los serbios por un lado y los croatas, bosnios y albaneses por el otro; aunque también en un principio entre bosnios y croatas en Bosnia-Herzegovina. Todos los odios y rencillas acumulados durante años, afloraron una vez que el presidente de la Republica de Yugoslavia, Josip Broz Tito, hasta el 4 de mayo de 1980, muriera, donde después asumirían el poder la llamada Presidencia Colectiva de Yugoslavia, hasta la disolución del país en 1992 comenzando las denominadas guerras de los Balcanes y su desmembramiento como Yugoslavia.

En España, todo comenzó con ZP

Desde que el PSOE de ZP y Rubalcaba se hiciera con el poder tras una presunta conspiración criminal que llevó a cometer uno de los atentados más execrables de la historia de Europa, con 193 víctimas, más de mil heridos, mutilados y afectados de por vida. Aquello, que fue inicialmente, o se cometió con el propósito de cambiar el gobierno. En aquellos momentos estaba gobernando el PP de Aznar. Tres días más tarde, el día 14, se celebraban elecciones generales. Se presentaba por el PP Mariano Rajoy. Por el PSOE había ganado las primarias Rodríguez Zapatero contra José Bono por una diferencia de 9 votos.

Sabiendo como se las juega el PSOE, podemos inferir que aquello fue mucha «causalidad» que no “casualidad”. Que hubo muchas «manos» para que aquello saliera como salió. Es decir, tenía que ganar ZP sí o sí. Los que lo planificaron, sabían de la importancia de poner a alguien dispuesto a todo.

Seguramente Bono nunca hubiera aceptado ordenar «el código rojo», sin embargo, quien posibilitó la llegada al liderato de este desalmado, sabía que estaría dispuesto en apretar el «botón nuclear» o como en este caso, dar la orden de consumar presuntamente «el código rojo» del 11M. Además, lo haría sin inmutarse. Supongo que dirían aquello de «víctimas colaterales». Aunque en este caso, los 193 asesinados, más los más de 1.000 heridos, todos fueron víctimas colaterales, pues el atentado se cometió, presuntamente, para «engañar» a la opinión pública y cambiar el sentido del voto, como así fue, haciendo propaganda de que los atentados habían sido cometidos como represalia a la supuesta, pero falsa, intervención de España en la guerra de Irak.

Recuerden la foto de las Azores junto a Aznar, en esa foto participaron junto al entonces presidente de Estados Unidos, George W.Bush; el que fuera primer ministro británico, Tony Blair; y quien era en ese momento jefe del gobierno portugués, José Manuel Durao Barroso.

Pues bien, España jamás participó en aquella guerra, todo lo más que se aproximó a Irak fue por mandato de la O. N. U. a través de una resolución y para ayudar a reconstruir aquel país después que Sadam Hussein invadiera Kuwait los días 2 y 4 de agosto de 1990

Pero la izquierda empezó a manipular todo aquello dejando entrever interesadamente que España había participado en aquella guerra.

La propaganda y la manipulación de la información de Rubalcaba sobre los atentados

De las primeras palabras que pronunció el malvado y siniestro Rubalcaba, fueron las siguientes: “los ciudadanos españoles se merecen un gobierno que no les mienta, un gobierno que les diga siempre la verdad”. Esa frase, que podía haber sido el epitafio siniestro de la conspiración y la ignominia (naturalmente eliminando el NO de la frase) de aquellos horribles y sangrientos atentados, estaba tan premeditada como los propios atentados. La propaganda, que siempre ha manejado la izquierda de forma soberbia, obtuvo resultados, pues al final después de mil mentiras quedó el poso en las conciencias de muchos españoles, como que España había participado en la guerra de Irak colaborando estrechamente con los EE. UU y el Reino Unido.

Coartada perfecta para hacer creer que esos atentados se produjeron por la participación de España en la guerra de Irak, el problema es que España jamás participo en ella. Hay que tener en cuenta que millones de españoles ya estaban sobradamente manipulados, adoctrinados o envenenados por la propaganda de la izquierda, por la mayoría de las TV (esto no es nuevo).

Después de una inmensa mentira sobre la autoría, tanto de los autores materiales, como la autoría intelectual de los atentados, triunfó la mentira y la falacia repugnante de la izquierda. Rubalcaba, experto en «cloacas del estado» movió magistralmente sus hilos y ganaron las elecciones, con aquel tándem, ZP-Rubalcaba.

La mochila de Vallecas

Lo que vino después, fue una gigantesca puesta en marcha de ocultación, manipulación, destrucción de pruebas, o apareciendo pruebas falsas, como la más importante y crucial: la mochila de Vallecas. Ésta apareció por arte de magia en aquella comisaría, por supuesto sin cadena de custodia ni nada parecido. Pero, además, en ella se hallaron restos de ADN que aún se desconoce a quien pertenece. 10 kilos de explosivo Goma 2 Eco, medio kilo de clavos y tornillos como metralla, un detonador, un teléfono móvil como iniciador y (dentro del mismo) una tarjeta telefónica. Y lo más sorprendente, un código alfa numérico que después de tantos años aún no se ha descifrado. Por cierto, lo mas importante, los cables del móvil no estaban conectados,

La mochila se «colocó» para determinar el supuesto arma del crimen, es decir, la mochila estaba cargada de cartuchos de goma2 eco, siendo este el arma del crimen oficial. Recuerden aquella famosa frase de la fiscal del caso: “¡Es goma 2 Eco y vale ya!”. Todo para hilar el explosivo con mina Conchita y la trama asturiana. De esta forma se construyó presuntamente toda la versión oficial, o la llamada verdad judicial. Por mucho que dijeran los peritos científicos de la Policía en sus laboratorios de Canillas, donde se ve el hallazgo del explosivo de los atentados, en una grabación de vídeo ordenada por el juez instructor, aquello de: «Dinitrotolueno«. O lo que es lo mismo, Titadyn, pues este es uno de los compuestos del dinitrotolueno. Este era el explosivo utilizado por eta, por lo que había que ocultarlo a toda costa ya que algún avispado podía pensar que había sido eta.

Las caravanas de la muerte

A día de hoy se desconoce si eta tuvo alguna participación. Bajo mi punto de vista, presuntamente, lo que se utilizó fueron sus explosivos que días antes se habían recuperado en las «caravanas de la muerte», una caravana de ETA con dos furgonetas en la localidad de Cañaveras, en Cuenca. En las furgonetas etarras de los explosivos, además de 536 kilos de explosivos, viajaba un álbum de fotos personales de uno de los conductores.

Gorka Vidal Alvaro e Irkus Badillo Borde, de 25 años, los conductores de la caravana etarra atrapada en Cuenca, mostraron desde el primer momento una excesiva disposición a colaborar. Explicaron que tenían orden de dejar la furgoneta de los explosivos en algún lugar industrial cercano a Madrid.
Mientras tanto, la misma noche en la madrugada del 29 de febrero de 2004, una noche de viento y nieve, la otra caravana, la de ‘El Chino’, logró llegar con 200 kilos de dinamita a la casa de Morata de Tajuña donde presuntamente se manipularon las mochilas bomba del 11-M. La incógnita es que a día de hoy se desconoce la presunta conexión de ETA con la trama asturiana de la dinamita, la que habían organizado Emilio Suárez y Antonio Toro, y que había denunciado, en 2001, el confidente Lavandero a la Guardia Civil.

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