La Audiencia de Madrid tumba el recurso de Montero e Iglesias contra la absolución del periodista al que acusaron de acosar a sus hijos

La Sección nº 7 de la Audiencia Provincial de Madrid ha tumbado el recurso presentado por Irene Montero, ministra de Igualdad, y Pablo Iglesias, ex líder de Podemos, contra la absolución del periodista de OkdiarioAlejandro Entrambasaguas al que acusaron de acosar a sus hijos.

Así, la Audiencia ha ratificado la sentencia del Juzgado de lo Penal número 30 de Madrid que exoneró a Entrambasaguas en febrero después de que fuera denunciado por haber presuntamente cometido un delito de acoso a los hijos menores de Iglesias y Montero cuando investigaba si una guardería era ilegal.

El auto de 38 páginas asegura tajantemente, tal y como indica la información a la que Libertad Digital ha tenido acceso que:

«Lo que resulta acreditado es que pretende pasar desapercibido, obviamente para conseguir su objetivo, y que en definitiva se trata de un periodista que busca información, no de alguien que pretenda causar, por cualquier otro motivo, una limitación de la libertad de los querellantes y sus hijos».

Y añaden que aunque es verdad que el periodista no se identificó como tal ante los vecinos al preguntarles sobre la guardería o la cuidadora, es igualmente cierto que:

«Todos, desde el primer día, saben que la persona que realiza estos actos es un periodista en búsqueda de información, lo sabe la propia Dª Bárbara desde el primer día que llama a su puerta y no le abre, porque como explica le busca en Internet y constata que es Alejandro Entrambasaguas, lo conocen los querellantes porque así se lo refiere la cuidadora y porque el día 14 de noviembre el acusado es identificado por agentes de Policía que prestan servicios de seguridad para el querellante y lo saben en consecuencia tales agentes».

Así pues, señala que:

«Por lo tanto el temor que sienten tanto los querellantes como la propia cuidadora no es porque el acusado pueda causarles un mal, lo que tampoco se desprende de sus actos, sino porque pueda descubrir y posteriormente facilitar información sobre el lugar y forma en el que los menores son cuidados».

Finalmente concluye sentenciando que:

«No se producía una afectación a la libertad de los menores, y de los querellantes en relación con estos hechos, como tampoco hacia la cuidadora, porque se pensara que corrían un riesgo como consecuencia de la actitud del acusado, sino porque se pensaba que si publicaba información al respecto la divulgación de la misma podía suponer un peligro para la seguridad de los niños o de los querellantes por la posible acción de terceros, sin que resulte acreditado que finalmente se facilitara información alguna, lo que el acusado niega, ni que se produjera ningún tipo de incidente».

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